*Con una manifestación frente al nosocomio, portando cartulinas y un pliego petitorio. Les prometieron darles respuestas en quince días.

Trabajadores jubilados de Pemex y sus familias, así como otros vecinos de la Unidad Habitacional Pemex, se manifestaron este martes 5 de diciembre frente al Hospital de Pemex en Tula, para pedir respeto por el contrato colectivo de trabajo, que se cuente con lo necesario para la atención de los derechohabientes, trato digno por parte de los doctores y que vuelva la consulta externa porque ahora tienen que ir hasta Bojay, en Atitalaquia, para ser atendidos.

Muy de mañana los manifestantes con un pliego petitorio en mano y cartulinas con diversas leyendas se apostaron frente al Hospital de Pemex ubicado en la avenida Dr. Escudero de la UHP, para manifestar su descontento, encabezados por el secretario general del Departamento de Jubilados Petroleros de la Sección 35, Ángel Garduza.

En su pliego petitorio piden a la Dirección del nosocomio respeto a sus derechos a la salud y del Contrato Colectivo de Trabajo; les retrasan las citas médicas vía telefónica, no cuentan con atención médica de especialidades, piden un médico general para la atención y resurtimiento de medicamentos, para no tener que ir hasta Bojay. 

Asimismo, solicitan atención médica geriátrica en el hospital de Tula y que mejore el servicio médico en general porque es deficiente, así como el suministro de medicamentos.  Se quejaron de las ambulancias que están en mal estado. Y que se cubran las plazas que quedan vacantes por vacaciones, amparos y de todo el servicio médico, como gastroenterólogo, cardiólogo, odontólogo, médico general, farmacia y líneas faltantes hipertensivos.

Dijeron que se le ha estado insistiendo a la administración, inclusive con documentos, respecto a las necesidades y no los han atendido. Los trabajadores jubilados son personas de la tercera edad que no pueden, muchos de ellos, trasladarse a Bojay a recibir la atención médica,

Además de que corren riesgos, como le ocurrió a la viuda de un trabajador jubilado. La asaltaron en las vías de Bojay, en Atitalaquia, le quitaron todo y no le dejaron ni para regresar a su casa a Tula. Muchos de ellos viven en la UHP y se les facilitaba tener el hospital cerca. 

Se quejaron de los doctores Durán y Carranza, de ésta última por ser prepotente y dar mal trato a los pacientes. Por todo esto hicieron el pliego petitorio que entregó Ángel Garduza a los directivos del hospital y le dijeron que en 15 días le darían respuesta a las demandas.

Comunicado esto a los manifestantes poco a poco se fueron retirando del frente del Hospital de Pemex. (MGP)

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