Inesperado lo ocurrido con el precandidato de Movimiento Ciudadano, Samuel García al declinar en su propósito de llegar a convertirse en presidente de México. Todo a consecuencia de la crisis en Nuevo León, el estado que gobierna, por no saber conciliar con su congreso local. Le ganó la soberbia.

Ahora qué va a ocurrir. Si damos por hecho que la decisión del joven gobernador se da ya al cuarto para las doce, es decir justo antes del plazo que la ley otorga para separarse del cargo y al no hacerlo queda formalmente impedido para registrarse en su momento como aspirante presidencial. Ahora él sigue en su mandato al frente de los destinos de Nuevo León si la ley se lo permite, porque aquí enfrenta otra crisis.

Aunque el dueño de Movimiento Ciudadano, el exgobernador de Veracruz, Dante Delgado, dice que no, no cuesta mucho entender que él sabía que Samuel no tenía posibilidad alguna de ganar la elección presidencial, pero sí de hacerle la maldad a Xóchitl, de quitarle votos, a favor obviamente de Claudia, todo ello bajo el libreto ordenado por el señor desde Palacio Nacional.

Pero el escenario se vino al suelo por falta de consenso del gobernador con los diputados locales que entre los del PRI y del PAN son mayoría sobre los de Morena; en el entendido que de acuerdo con la Constitución local en sus artículos 89 y 122 a ellos les corresponde nombrar al gobernador interino, facultad que pretendió -sin éxito- arrebatarles Samuel.

Ahora MC tiene ante sí la complicada tarea de buscar el relevo para la contienda que viene. Hay tiempo para hacerlo. Las precampañas terminan en los primeros días de enero y los registros definitivos que los habrán de convertir en candidatos presidenciales son del 15 al 22 de febrero del 2024.

Ahora es interesante el escenario en donde MC se ha quedado sin precandidato y en consecuencia sin precampaña, ¿qué va a ordenar la autoridad electoral en este caso? Lo normal es que el partido registre a su candidato ya para la campaña formal, que será prácticamente a partir de marzo.

La inquietud es quién podría ser el abanderado de MC. Una alternativa es que sea el propio Dante Delgado, posibilidad que, aunque nunca la externó abiertamente, tampoco la rechazó. En análisis a bote pronto, con todo y la experiencia del susodicho, lo normal es que Samuel hubiera hecho más votos que Dante.

¿Qué otras cartas? El presidente municipal de Monterrey Luis Donaldo Colosio, que ya manifestó en más de una ocasión que él no, y seguramente en estas condiciones, pues menos. El gobernador de Jalisco Enrique Alfaro a regañadientes volvió al redil, pues no hay que olvidar que su propuesta era sumarse a Xóchitl, damos por descontado que no va a querer ser candidato emergente.

La otra figura podría ser Marcelo Ebrard que después de semanas de incertidumbre en cuanto a su destino político, decidió no brincar de partido y alinearse con Morena, aunque no se le ha visto en evento alguno con Claudia Sheinbaum. Claro, él espera cobrar factura a través de sus seguidores con espacios tanto de senadores como de diputados federales.

Total, que lo ocurrido el pasado fin de semana cuando Samuel García decidió renunciar a su precandidatura al no poder conciliar en Nuevo León con los diputados locales y nombrar al que ocuparía su lugar en los próximos meses, se convierte en una bocanada de aire para Xóchitl Gálvez con su frente amplio ahora llamado “Fuerza y Corazón por México”, integrado como sabemos por PAN, PRI y PRD.

Es un tablero de ajedrez hoy el ambiente político nacional. Para bien de la alianza opositora a Morena, ante lo ocurrido en MC por Samuel García, deberá afinar estrategias. Parece que no hay posibilidades de que MC se una a esta corriente, pero la inesperada coyuntura, abre un boquete a Morena y sus satélites PVEM y PT de cara a la elección presidencial.

A final de cuentas MC no se va a quedar sin candidato, como lo hizo en meses recientes cuando no compitió en el Estado de México. El que salga lo hará en franca desventaja a Claudia y Xóchitl, pero peor sería no competir, sobre todo por supuesto por los recursos económicos que esto significa.

Y será interesante ver, escuchar, conocer la actitud de dos viejos lobos de mar, o sea Obrador y Dante, quienes se van a sentir chamaqueados involuntariamente por el treintañero Samuel García. Sin duda que todavía falta mucho por saber de esta historia.

Por hoy es todo, nos leemos en la próxima entrega, pero…En Confianza. *NI*

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