*Autor Rogelio Valverde Sánchez, quien mediante un anecdotario no sólo muestra esta actividad, sino que destaca la relación padre e hijo.

TEPEJI DEL RÍO, Hgo. – “Apuntando y escribiendo. Historias de cacería”, es el título del libro escrito por Rogelio Valverde Sánchez, quien con una especie de anecdotario nos adentra a esta actividad resaltando la relación padre-hijo. Independientemente de lo controversial que pueda resultar el tema, el autor destaca en sus líneas el respeto a las leyes en la materia y sobre todo a la naturaleza.

“Todo lo que se mata se come y si no, no se mata”, dice Rogelio Valverde en su intervención durante la presentación de su libro en el Museo Textil de la Josefina, el sábado 25 por la tarde. No podía tener mejor escenario para este evento porque ahí trabajó su padre, el señor Raúl Valverde Perea, en cuya memoria se basa el anecdotario.

Fue su padre quien lo enseñó a cazar desde lagartijos hasta llegar a los venados, pasando de la resortera, el arma de municiones, de diábolos hasta rifles más complejos para la actividad de la cacería. En su libro, Rogelio Valverde no omite nombres de quienes lo acompañaron en sus aventuras en su lindo Tepeji, como él le llama, hasta salir más allá de las fronteras del estado de Hidalgo.

San Luis Potosí es uno de los estados visitados en esas historias de cacería. Lo recuerda bien y así lo plasma, a manera de plática. El moderador de la presentación, Octavio Jiménez, así lo destaca y va pidiendo al autor que explique algunas partes, las más interesantes del libro, sin dejar de causar la risa de los asistentes.

Martín Esparza Flores escribió el prólogo del libro y se refiere a lo controvertido del tema de la cacería. Asociaciones protectoras de animales condenan esta práctica, pero la violencia por el uso de armas está muy fuerte en el país y nadie dice nada, refiere el líder electricista, quien fue compañero de preparatoria del autor.

Una tarde para festejar que se promueva la escritura con un tema poco abordado, quizá uno que otro libro más; por eso se agradece que haya personas interesadas en compartir sus vivencias a través de líneas convertidas en un libro, donde el autor también comparte historias con sus hijos y quedará para la posteridad a fin de que sus nietos conozcan lo que su abuelo realizó en su juventud.  (MGP) *NI*

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