*En la región Tula – Tepeji se han renovado propuestas culturales para acercar a la población al arte y al conocimiento.

*En Tepeji es de la Josefina; en Tula la sala Histórica y en Atotonilco el Museo Comunitario Atotonilli.

Por Francisco Villeda 

La inseguridad en la región de Tula en los últimos años ha generado un entorno de incertidumbre entre la población, pero también se ha convertido en un parteaguas para que desde la propia sociedad se impulsen exitosas acciones y apuestas por la cultura, con la finalidad de acercar a los habitantes al arte y el conocimiento, con apoyo incluso de empresas y autoridades. 

Tepeji del Río es el último ejemplo de estas iniciativas en la zona, con la apertura en agosto de 2022, del Museo textil de la fábrica La Josefina, instalación que tiene hasta el momento más de 6 mil visitantes y presenta una propuesta interesante: la réplica del proceso de producción de sus famosas toallas. 

Sergio Luna Pérez, coordinador del museo, explica que este inmueble le ofrece a la población en general la oportunidad de conocer a detalle, mediante una réplica, el proceso que se efectúa al interior de la fábrica 

El inmueble ubicado dentro de la fábrica, pero con acceso junto a la parroquia San Francisco de Asís, cuenta con máquinas antiguas, mismas que en algún momento fueron utilizadas en el proceso real. 

Esta emblemática fábrica textilera comenzó a operar en 1870 y desde entonces no ha parado, convirtiéndose en la fábrica más antigua en Hidalgo, la cual cuenta con algunas máquinas que están ahí desde el inicio de operaciones y otras desde 1888. 

De modo que la fábrica está impregnada en la historia de Tepeji del Río, pues ha influido en distintos ámbitos como el económico, social, político, cultural y religioso, por lo que se decidió abrir un museo en el que la población en general pueda conocer el proceso que se desarrolla en su interior, con máquinas originales. 

La fábrica cuenta con máquinas procedentes de Italia, Suiza, Alemania, República Checa, Estados Unidos y por supuesto de Inglaterra, cuna de la revolución industrial, refiere el encargado del museo. 

Luna destaca que al visitar el museo las personas tienen la experiencia de conocer el proceso, ver de primera mano cómo se fabrican las toallas y el propio avance de la tecnología en una planta tan popular en Tepeji, porque resalta que en este municipio todos tienen un familiar que trabajó en algún momento en ella. 

Los visitantes pueden ver las infografías, cédulas, la galería fotográfica, y hasta una línea del tiempo para conocer la historia de la fábrica, la cual comienza desde que llega su primer dueño Archibald Hope a establecerla bajo el nombre de La Maravilla. 

De esta manera los visitantes pueden conocer cronológicamente el avance, sus dueños, y cómo logró tener un impacto significativo en los distintos rubros y darle vida al municipio durante un largo periodo. 

Fue hasta los años 80s cuando al municipio llegaron otras empresas y empezaron a cobrar notoriedad, sin embargo, hasta el día de hoy se mantiene la producción de toallas, principalmente para hoteles de alta calidad y cinco estrellas. 

Al museo, dice su encargado, llegan visitantes de todo el país, pues se ha convertido en una referencia cultural de Tepeji, junto con el Camino Real Tierra Adentro y la parroquia de San Francisco de Asís. 

Luna Pérez destacó que para el museo se realizó una importante inversión económica, a fin de lograr un montaje adecuado que permita a los visitantes tener una buena experiencia, con apoyos visuales y un amplio espacio en donde se observe paso a paso todo el proceso. 

Este museo opera de martes a domingo, de 10 de la mañana a 6 de la tarde, en la calle Lerdo de Tejada, situada en la puerta sur de la parroquia, en el centro del municipio, y con precios que van desde los 10 pesos para estudiantes de escuelas primarias de Tepeji y trabajadores activos de La Josefina; 15 pesos para estudiantes, profesores, niños de 6 a 13 años, adultos mayores y personas con capacidades diferentes. 

Mientras que ciudadanos y habitantes de Tepeji deben pagar 20 pesos, y los visitantes de otros municipios o entidades deben pagar 30 pesos por su entrada, refiere el encargado, quien señala que incluso el museo cuenta con una tienda outlet, en la cual los visitantes pueden adquirir las toallas que se elaboran ahí. 

Sala histórica, referente regional 

En otro esfuerzo por la cultura, la alcaldía de Tula de Allende renovó recientemente su Sala histórica Quetzalcóatl, único museo ubicado en la zona centro del municipio, un recinto sagrado de la cultura y el arte considera su encargado, Rafael Tapia Pineda. 

La Sala histórica fue inaugurada el 16 de septiembre de 1998 por el entonces alcalde Ricardo Baptista González, y desde su creación hasta la fecha se ha convertido en un referente en materia cultural para la zona, reimpulsándola continuamente para mantenerla vigente. 

Esta sala recientemente fue rehabilitada y luego de su reapertura presentan en su planta baja una exposición de 20 fotografías en torno al Tula viejo, las cuales pertenecen al acervo histórico de la misma. 

Entre ellas hay imágenes históricas de la Zona Arqueológica de Tula (ZAT) y la antigua estación del ferrocarril, para mostrar a los pobladores una remembranza gráfica sobre el municipio. 

Mientras que en el segundo nivel hay una exhibición permanente de las piezas prehispánicas, en doce vitrinas, para que la población conozca todo lo relacionado a las culturas que habitaron Tula a lo largo de su historia. 

Tapia Pineda dijo que, como parte de los esfuerzos municipales por acercar la cultura a la población, esta sala renueva sus exposiciones en la planta baja mensualmente. 

Y para ello todos los creadores de Tula y la zona que estén interesados en presentar sus obras deben acudir a las oficinas de la dirección de Educación y cultura, ubicadas en la biblioteca pública de San Lorenzo, para solicitar al director de la dependencia una fecha en la agenda de exposiciones. 

Ya expuestas, los visitantes podrán conocerlas de lunes a domingo, de 8 de la mañana a 5 de la tarde, además de manera gratuita, como parte del esfuerzo gubernamental para ampliar el acceso de la población a este espacio histórico.

Siete años de proyecto comunitario 

Otro de los grandes proyectos en la zona en materia de museos, es el Museo Comunitario Atotonilli (MCA), creado durante el periodo de gobierno 2012-2016, como una iniciativa ciudadana para generar un espacio cultural del pueblo y para el pueblo. 

Este espacio ubicado en la zona centro de Atotonilco de Tula, cuenta con una sala fotográfica, una para la exhibición de piezas arqueológicas halladas en el municipio y facilitadas por el Instituto Nacional de Antropología e Historia (INAH), así como una sala de exposiciones temporales. 

Los integrantes de la asociación Fomento Cultural El Ayate, presidida por Moisés López Rodríguez, quien además es director del MCA, desde hace siete años han dado la lucha por conservar este espacio bajo una administración ciudadana, pero coordinada con los gobiernos de los tres niveles, para un trabajo con mayores resultados. 

Así, en los últimos años la oferta cultural en materia de museos en la zona ha mejorado, contribuyendo a la generación de espacios mediante los cuales se pueda alejar a la población de conductas nocivas. *NI*

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