*LA FIESTA DE SAN MARTÍN DE PORRES EN JALPA.

Por José Antonio Trejo Rodríguez

De niños esperábamos con ansias la llegada de la fiesta patronal de Jalpa, en donde cada tres de noviembre se celebra a San Martín de Porres. La pequeña capilla ubicada en lo alto de la loma sobresalía al comienzo de la Calle Francisco Noble, inundada por un mar de fina arenilla, de allí el nombre de Jalpa.

En aquellos años el frío ya se dejaba sentir a principios de noviembre, sobre todo en las mañanas y en las noches. A mitad del día el sol quemaba y así pasábamos la víspera de la festividad, visitando el panteón de San Andrés para dejar flores en las tumbas de mis abuelos y mi bisabuela paternos. El tres de noviembre ya estaban instalados los juegos mecánicos que hacían las delicias de los chicos: caballitos, sillas voladoras, rueda de la fortuna; así como de los grandes: puestos de enchiladas, churros, botanas. Las tiendas ubicadas a lo largo de la calle estaban a reventar vendiendo refrescos y golosinas.

En ese entonces había bastantes terrenos baldíos y los juegos se ubicaban a lo largo de la Francisco Noble y en donde ahora hay una clínica. Los fieles acudían con devoción a la pequeña capilla de una sola planta, techada con láminas de zinc, para escuchar misa, atestiguar las primeras comuniones y pasar al cajón para cubrirse con el manto de San Martín de Porres, recibiendo un pequeño bolillo, un ramo de yerbas y un listón.

Por aquellos años se organizaba la carrera de caballos en las que los jinetes arrancaban cintas que canjeaban por un regalo con las madrinas que engalanaban la competencia. Los vecinos organizaban el puerco y el palo encebados, con premios sorpresa, aunque el puerco encebado se lo llevaba el que pudiera capturarlo. Los bailes de feria, resguardados por una tela de gallinero reunían a la juventud ansiosa de divertirse, sin importar la nube de polvo que sus mejores pasos levantaban.

Años más adelante, la organización vecinal logró pavimentar las calles, la antigua capilla dio paso a una maciza construcción, más grande y alta, incluso con un área para el coro y con techo de concreto y atrio cercado. Las celebraciones sumaron torneos de futbol, los bailes siguieron celebrándose, aunque ya en calle pavimentada. Se fueron construyendo casas y disminuyó el espacio para plantar juegos y puestos.

Fue en el año de 1990 que, junto a un animado grupo de jóvenes vecinos y el patrocinio de grandes amigos como la NI, comenzamos a organizar carreras atléticas. Lo hacíamos con fines de convivencia y para promover el deporte entre la niñez y las familias. Hasta que, a mediados de esa década, con mis hermanas, hermanos y sobrinos, decidimos organizar una carrera infantil dentro de las celebraciones de San Martín de Porres.

La iniciativa tuvo excelente acogida por la comunidad de Jalpa y de otros lares. Desde entonces, nuestros grandes amigos apoyan esa causa y sin excusa se aprestan para cooperar con un obsequio, alguna fruta o bebida destinada a los corredores. Es muy grato atestiguar, después de casi tres décadas, la llegada de familias que nos dicen: “Yo corría en esta carrera cuando era niño y ahora traigo a mis hijos”.

El próximo domingo 5 de noviembre, a partir de las 9:00 horas, frente a la escuela primaria Francisco Noble de Jalpa, estaremos inscribiendo gratuitamente a las y los atletas que se disputarán los famosísimos atlantes de Tula que se entregan a los tres primeros lugares de cada categoría. En esta ocasión celebraremos el 27º festival infantil y juvenil de atletismo. La pandemia nos impidió celebrarlo en los años 2020 y 2021, pero, como dice doña Marlene, la artesana que fabrica los atlantes, gracias a Dios estamos vivos para continuar haciendo lo que nos gusta y una de esas es organizar esa carrera en la fiesta de San Martín de Porres, sin olvidar a quienes ya se nos adelantaron.

Si ya ha asistido sabe que en punto de las 10:00 horas arrancaremos con las carreras de bebés, en el anexo podrá ver la convocatoria. Y continuaremos con el resto de las categorías hasta culminar con la caminata por la salud, en la que todos los asistentes marcharemos a caminar desde la escuela hasta la capilla y de regreso. Una vez concluida se entregarán los premios y podremos decir ¡Misión cumplida!

Por favor, haga lo posible por llevar a sus pequeños a trotar en las calles de Jalpa, en donde buscamos contribuir a la construcción de personas de bien y si lo logramos con eso nos damos por satisfechos. Si algún atleta llega a sobresalir, será por su esfuerzo y talento bien encauzado y será un orgullo saber que su carrera deportiva comenzó en el festival atlético infantil y juvenil de Jalpa, en donde los esperamos con mucho gusto. *NI*

Por Nueva Imagen de Hidalgo

Medio de comunicación impreso que nació en 1988 y con el correr de los años se convirtió en un referente en la región de Tula del estado de Hidalgo. Se publica en formato PDF los miércoles y a diario la página web se alimenta con información de política, policíaca, deportes, sociales y toda aquella información de interés para la población.

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