*El icónico lugar de visita obligada para la niñez de Tula y visitantes cambiará de nombre al de “Quetzalcóatl”.
*Con votación de trabajadores del gobierno municipal quisieron cambiar la tendencia negativa hacia el proyecto.
Por MARLENE GODÍNEZ PINEDA
El Parque de la Tortuga será rebautizado como Parque Quetzalcóatl, debido a que será sometido a una remodelación completa y por ello se comenzó con la demolición del juego principal, lo que originó comentarios discordantes, principalmente en redes sociales, en donde se expresaron recuerdos mediante fotografías, expresiones de nostalgia y opiniones, la mayoría de ellas de desaprobación de la decisión del gobierno de Tula.
Algunas voces apuntan a que el lugar ya requería de mantenimiento porque hace más de 30 años que se creó y durante ese tiempo la atención por parte de las administraciones municipales no resultó determinante para su conservación; pese a que tuvo apoyo de empresas particulares, como el más reciente durante el gobierno de Manuel Hernández Badillo. Sin embargo, hacen ver que no era necesario demoler todo para darle atención y mucho menos cambiarle de nombre.

Las voces en contra apuntan a que los más de 22 millones de pesos es demasiada inversión para un espacio al que únicamente le falta rehabilitación y mantenimiento, además de que el cambio de nombre pareciera innecesaria porque son muchas las generaciones de tulenses y no tulenses que están acostumbradas a llamarle Parque de la Tortuga, dado que las resbaladillas de este juego icónico formaron parte de su niñez.
No descartan en las opiniones una revancha política contra el regidor Noé Paredes Meza, dado que el parque se construyó durante el trienio de Noé Paredes Salazar, padre del actual munícipe convertido en el principal opositor y crítico del alcalde Cristhian Martínez Reséndiz.
Aunado a la preocupación por los árboles del lugar, porque se desconoce si serán conservados. También cuestionan el tiempo de obra y la temporada elegida para los trabajos, en pleno verano cuando los niños están de vacaciones y antes solían ocupar su tiempo en la diversión que representa para ellos el Parque de la Tortuga.
En redes sociales no faltaron las imágenes realizadas con inteligencia artificial para expresar la tristeza del retiro del juego de la tortuga; también algunos se aventuraron a realizar encuestas para saber si estaban a favor o en contra de la obra. Esto a pesar de que no se realizó por parte del gobierno municipal una consulta ciudadana para conocer las opiniones.
El que aseguró haber realizado encuestas es el secretario de Planeación y Prospectiva, Miguel Ángel Tello, quien incluso en redes y mediante un video recordó que la mayoría de las opiniones reunidas eran a favor del proyecto. Y ahora, dijo, unos pocos opinan en contra porque la mayoría que reaccionó negativamente son bots.

La presidencia municipal hizo su parte porque trascendió que a través de titulares de áreas obligaron a los trabajadores de confianza a votar a favor del proyecto, en los diferentes perfiles de redes sociales en los que se realizaron las encuestas. Esto debido a que en su mayoría la votación se inclinaba contra la obra así planteada por el gobierno municipal. Los votantes tenían que enviar evidencia de su votación a favor del proyecto del Parque Quetzalcóatl.
Permanecerá cerrado hasta diciembre
El alcalde Cristhian Martínez Reséndiz destacó que los recursos son recursos 100% municipales. El proyecto requirió cerca de un año de planeación y estructuración. Se diseñó con apoyo de las Secretarías de Planeación y de Obras Públicas municipales, y fue validado por la Secretaría de Hacienda estatal, encargada de revisar los precios unitarios establecidos en el catálogo de materiales.
Posteriormente, las bases de licitación fueron evaluadas por la Secretaría de la Contraloría estatal y publicadas en el Periódico Oficial del Estado, informó el edil. “El proceso fue completamente transparente. La licitación ya se llevó a cabo, hay una empresa ganadora validada y toda la información es pública. Cualquiera puede consultarla en el portal estatal”, afirmó el alcalde, quien reconoció que este avance tomó entre nueve y diez meses de gestiones.
El nuevo parque se construirá sobre la misma superficie del antiguo Parque de la Tortuga, sin ampliaciones, pero con una reconfiguración que busca maximizar los espacios. Sobre el cambio de nombre, el edil explicó que se eligió “Quetzalcóatl” como símbolo del origen y raíces de la ciudad tolteca. “Es un parque nuevo, con otro concepto, que debe reflejar la identidad y la transformación de Tula”, dijo.
En respuesta a inquietudes sobre el estacionamiento insuficiente y la presencia de camiones recolectores de basura en la zona, el alcalde reconoció que hay retos por resolver. Cabe mencionar que la obra requerirá 167 días naturales, por lo que el parque permanecerá cerrado hasta diciembre, de ahí que a partir del martes 15 se colocaron las primeras lonas para cubrir la vista hacia el espacio. NI
