*Infraestructura gris no permitirá recarga de mantos.
Por Francisco Villeda
El Plan de tecnificación de los distritos de riego del Valle del Mezquital, contemplado en el Plan Hídrico Nacional, podría impactar a la calidad del agua y la recarga de los acuíferos, por el revestimiento de los canales, lo que impediría una filtración y tratamiento natural.
Lo anterior lo señaló René Romero Rivera, integrante del Colectivo de comunidades en defensa de la vida en la región tolteca.
Expresó que una de las acciones principales es el revestimiento en concreto de algunos de los canales del sistema hidroagrícola, lo cual es una demanda añeja de usuarios de las aguas negras por el azolve y la vegetación, como carrizos que nacen en los bordos afectando el flujo de agua y la permeabilidad del suelo, pues el agua se pierda volumen o láminas de riego, haciendo necesario un mantenimiento periódico.
Pero acotó que los carrizos hacen procesos de biorremediación de los suelos, pues la calidad del agua que conducen los canales de riego es mala y afecta gravemente la salud de las comunidades.
Y los suelos en general hacen la función de fijadores de contaminantes y especies; y refirió que en algunas áreas como El Tablón, Atitalaquia, las personas que habitan en las cercanías del canal crearon jardines lineales con diversas especies herbáceas y arbóreas, los cuales les ayudan a tener una barrera física entre el canal y las calles que están a lado, previniendo accidentes.
Agregó que esto además ayuda a que la corriente sea más lenta y la temperatura del agua sea menor, con lo que también disminuye la exposición a gases que se emiten y partículas liquidas que son expulsadas por la corriente.
Dijo que en otras partes como el canal Viejo Requena, e incluso en la parte alta de los canales recubiertos con concreto, brotan especies como el mezquite, huizache o pirul, que contrastan con las condiciones ecológicas y de paisaje que representa la “infraestructura gris”.
Acusó que el revestimiento y mantenimiento de canales no contempla el respeto a la vegetación que cumple una función importante de autodepuración y contención de contaminantes tóxicos a los que está expuesta la población que habita cerca de estos cuerpos artificiales.
El ambientalista externó que el problema en la gestión de estos proyectos es que se atiende a un sector económico productivo primario muy relevante en la región, pero se descuida el cumplimiento del derecho a la salud de la población en su conjunto, incluso de los mismos campesinos, quienes también están expuestos a cientos de sustancias como grasas, solventes, detergentes, medicamentos y microorganismos patógenos.
Sostuvo además que no todo el distrito de riego 003 Tula está contemplado en la restauración ecológica de la zona y ello agrava la situación por el impacto del revestimiento.
Afirmó que los suelos han servido como planta de tratamiento natural durante décadas, y la disminución de la infiltración por el revestimiento de infraestructura hidroagrícola y el recorte en los volúmenes para riego, “es la receta perfecta para generar déficit hídrico en el acuífero”. *NI*
