*No avanza el diálogo para fijar nuevos precios al maíz.
*Los hombres del campo piden venderlo a 7.50 el kg; el gobierno lo paga a 5.40.
*Se esperan más bloqueos en varias entidades del país, incluyendo el Valle de México.
El diálogo entre productores del campo y autoridades federales se fracturó el lunes 27 de octubre, luego de que los representantes del gobierno se negaran a revisar el incremento al precio del maíz, principal demanda de los campesinos provenientes de distintas regiones del país, entre ellas el Valle del Mezquital, estado de Hidalgo.
La ruptura ocurrió durante una mesa de trabajo en la que participaban funcionarios y representantes de empresas dedicadas al acopio y comercialización del grano. Los productores exigían elevar el precio de compra de 4.50 a 7.50 pesos por kilo, pero ante la negativa oficial, las conversaciones se rompieron y los agricultores se retiraron molestos, acusando al gobierno federal y a las grandes compañías de mantener una postura “insensible” al ofrecer precios que califican de “miserables”.
Los labriegos denunciaron que las decisiones y beneficios del sector agrícola están concentrados en unas cuantas manos, mientras la mayoría de la población rural continúa en condiciones de pobreza. Recordaron además que habían suspendido la toma de casetas y el paro nacional programado para este lunes con el fin de privilegiar el diálogo y evitar afectaciones a terceros; sin embargo, la reunión resultó infructuosa y tensa, lo que los llevó a anunciar nuevas acciones de protesta.
Tras el rompimiento, un grupo de campesinos intentó ingresar por la fuerza a las oficinas de la Secretaría de Gobernación, ubicadas en la avenida Bucareli de la capital del país.
De manera simultánea, en Hidalgo, un grupo de agricultores se concentró en las inmediaciones del Arco Norte, donde advirtieron que bloquearían la vía de comunicación si no obtenían una respuesta favorable de la presidenta de la República, Claudia Sheinbaum, a quien sus representantes entregaban sus planteamientos en Palacio Nacional.
“Estamos esperando una solución por parte de nuestros compañeros que se encuentran allá en el Palacio de Gobierno, a ver qué solución nos tiene la señora presidenta. Si no hay una respuesta, vamos a tapar aquí el Arco Norte”, señalaron los productores, quienes fijaron como plazo la una de la tarde.
Los inconformes explicaron que, al inicio de la cosecha, el maíz se vendía entre 6.40 y 6.50 pesos por kilo, pero en los últimos días el precio bajó a 5.50 y 5.40, lo que —aseguraron— impide recuperar la inversión. También criticaron la falta de apoyos reales al campo.
Por su parte, Santiago Bautista Hernández, uno de los productores que acudió a la Secretaría de Gobernación, comentó que el diputado con quien se reunieron ofreció su apoyo a los campesinos, pero no intervino directamente. Indicó que la situación del campo sigue siendo crítica, ya que no se ha alcanzado ningún acuerdo respecto al precio del grano. “No hubo ningún arreglo, siguen los bloqueos en Michoacán, Jalisco y Sinaloa”, expresó.
El campesino lamentó que, pese a los llamados al diálogo, las autoridades no han dado respuesta concreta, mientras que la crisis impacta cada vez más a los productores, quienes buscan ser escuchados y encontrar una solución justa para la comercialización del maíz.
Los representantes del movimiento anunciaron que se reorganizarán para definir su próxima estrategia de presión, con el objetivo de que el gobierno de Claudia Sheinbaum atienda su exigencia principal: establecer un precio justo para el maíz mexicano.
Agricultores liberan caseta de peaje en Arco Norte
Agricultores del Valle del Mezquital abrieron la caseta Tula I, para permitir el paso libre de peaje a los automovilistas en la autopista Arco Norte; en protesta por la negativa del gobierno federal de incrementar el precio de compra del maíz.
Exigen un precio justo de 7.50 pesos por kilogramo, ya que actualmente se paga a 5.40 pesos. La medida se llevó a cabo de forma pacífica el martes 28 de octubre.
Reanudan diálogo
Por la tarde-noche del martes 28 se reanudaron las conversaciones entre autoridades federales y campesinos respecto al precio del maíz, debido a la presión de los manifestantes en algunos estados del país.NI
