*La regidora pidió no confundir la función edilicia con actividades de acompañamiento, presencia mediática o simples proclamas, al pedir asumir la obligación de actualizar las normativas.
Por MARLENE GODÍNEZ PINEDA
La antigüedad de numerosos reglamentos municipales de Tula quedó expuesta durante la más reciente sesión del Ayuntamiento, en la que se habló la falta de actualización del marco normativo y se reiteró que diversas disposiciones que rigen la vida pública del municipio datan incluso de hace más de dos décadas. El tema cobró relevancia en el punto 10 del orden del día, relativo al Acuerdo Económico 107 LXVI, mediante el cual se exhorta a los 84 municipios de Hidalgo a revisar y armonizar su marco jurídico.
Los cuestionamientos surgidos durante la sesión encontraron fundamento en un análisis de los documentos normativos vigentes, que muestra una brecha significativa en las fechas de emisión: mientras algunos fueron actualizados en 2022, otros se mantienen sin cambios desde 2002. Entre los más antiguos se encuentran cuatro reglamentos sancionados hace más de veinte años: el del Rastro Municipal, del 2 de septiembre de 2002; el de Seguridad Pública y Tránsito, del 30 de septiembre de 2002; el de Protección Civil, del 18 de noviembre de 2002; y el de Comercio, Prestación de Servicios y Espectáculos Públicos, también del 18 de noviembre de 2002.

A esta lista se suman normativas igualmente obsoletas, como el Reglamento de Construcción y Desarrollo Urbano, del 17 de mayo de 2004, y el Reglamento de la Ley de Obras Públicas y Servicios Relacionados con las Mismas para el Estado de Hidalgo, sancionado el 24 de noviembre de 2003. También el Reglamento Interior del H. Cuerpo de Bomberos, fechado en octubre de 2005, figura entre los ordenamientos con más de veinte años de vigencia.
La regidora Ivonne Ponce Sobrevilla destacó que el marco normativo municipal debe alinearse con la guía consultiva para el desarrollo municipal y con lo establecido por el Instituto Nacional para el Federalismo y el Desarrollo Municipal. Señaló que, aunque el reglamento del ayuntamiento fue actualizado en 2022, otros como el reglamento de construcción y desarrollo urbano datan del 2004 y se encuentran obsoletos. Mencionó que el reglamento de participación ciudadana y vecinal es de 2007 y también está desactualizado, al igual que el de agua potable y drenaje de alcantarillado, el cual carece de certeza pública para los ciudadanos.
En su intervención, enumeró la ausencia de reglamentos clave y la antigüedad de otros: no existe reglamento de alumbrado público; el de limpia y recolección de residuos sólidos, del 2020, tiene más de cinco años; el de mercados, tianguis y central de abasto se rige por uno del 2002 completamente obsoleto; el de cementerios y panteones data del 2019; el de rastros es del 2002 y está en estado obsoleto.
No hay reglamento de calles, parques y jardines; el de seguridad pública y policía preventiva data de 2002; no existe reglamento de catastro y predios; y no hay reglamento de movilidad y transporte desde 2002. Detalló que solo dos reglamentos están actualizados con menos de cinco años; dos son obsoletos con más de cinco años; siete están muy obsoletos con más de diez años; y nueve tienen hasta 23 años sin cambios. Agregó que tres reglamentos no existen, uno aprobado por el ayuntamiento que aún no se ha publicado y que estos son básicos para gestionar diversas labores municipales.
La lista de normativas con más de una década de vigencia es extensa. Incluye el Reglamento Municipal de Participación Ciudadana, sancionado el 9 de julio de 2007; el Reglamento Municipal de Protección al Ambiente, del 33 de noviembre de 2008, que derogó al de Ecología publicado en septiembre de 2002; el Reglamento para el Primer Cuadro de la Ciudad, del 18 de julio de 2011; el Reglamento de Cultura Física, Deporte y Recreación, del 21 de noviembre de 2011; el Reglamento Interior del Sistema de Agua y Alcantarillado, del 7 de julio de 2014; y el Reglamento del Servicio Profesional de Carrera Policial, del 12 de mayo de 2014.
Algunas actualizaciones
En contraste, el Ayuntamiento ha realizado actualizaciones recientes concentradas entre 2019 y 2022, como el Reglamento Municipal de la Unidad de Transparencia y Modernización, sancionado el 20 de junio de 2022; el Reglamento Interior del Ayuntamiento, del 2 de mayo de 2022; y el Reglamento de Derechos Humanos y Atención de Personas con Discapacidad, del 2 de abril de 2022. Otros reglamentos atendidos en años recientes incluyen los relativos a Limpia y Residuos, Turismo y la Infraestructura de Telecomunicaciones.
Ponce Sobrevilla recordó que la responsabilidad del ayuntamiento, establecida tanto en la Constitución como en la Ley Orgánica Municipal, consiste en crear, actualizar y vigilar los ordenamientos municipales que rigen la vida pública. No obstante, reconoció que, a mitad de la administración, no se ha logrado actualizar los reglamentos que exige la propia normatividad.
Aseguró que este atraso normativo afecta la gobernanza, la transparencia y el desarrollo municipal. Ejemplificó que la iniciativa del reglamento de comercio parece haber quedado en el olvido, sin seguimiento institucional, pese a ser indispensable para ordenar la actividad comercial, ofrecer seguridad jurídica a los negocios y facilitar la labor de inspección. Señaló además que el bando de policía y gobierno requiere mejoras profundas y que existen disposiciones aprobadas que no han sido publicadas, lo que impide su entrada en vigor y genera un vacío normativo.
Consideró preocupante el estado del reglamento interior del ayuntamiento, que presenta deficiencias como la falta de atribuciones reglamentarias de la figura del oficial mayor, quien aun así firma convocatorias para mesas de trabajo, lo que calificó como irregular y riesgoso para la validez de los actos administrativos. Añadió que el reglamento de la Administración Pública, fundamental para definir estructuras y competencias, tampoco ha sido publicado sin explicación clara, lo que afecta el desempeño institucional y dificulta la operatividad gubernamental.
La regidora pidió no confundir la función edilicia con actividades de acompañamiento, presencia mediática o simples proclamas. *NI*
