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“Ya no los juzguen, ellos ya pagaron”

*Coinciden las viudas, madres y hermanas que perdieron a familiares en la tragedia del 18 de enero de 2019.

Por Marisol Martínez Cruz

Tlahuelilpan, Hgo.- "La gente juzga, pero ellos no eran rateros, eran gente de trabajo que la necesidad los orilló, dejen de juzgar", dice una mujer que perdió a su esposo, hijo y yerno durante la explosión en San Primitivo.

Difícil situación viven las familias que perdieron a un ser querido durante la explosión ocurrida el 18 de enero de 2019 en la localidad de San Primitivo en los límites de Tlahuelilpan y Tlaxcoapan cuando un ducto de Pemex explotó y murieron 137 personas.

Julieta "N", con lágrimas en los ojos dijo a Nueva Imagen que es muy difícil platicar del tema, porque la gente juzga sin saber el motivo por el cual todas esas personas se encontraban en esa milpa aquella tarde.

Dijo que todos opinan, todos critican, y hasta resulta incómodo decir el motivo por el cual murió su hijo. "Hay familiares crueles, los he escuchado decir, su hijo murió quemado por ratero".

"Al año, mi marido murió de tristeza, me quedé sola prácticamente porque mis otros dos hijos trabajan lejos y muy pocas veces tienen tiempo de venir", comenta la mujer.

La señora Julieta dijo que cada año es lo mismo, ella prefiere ir al panteón donde se depositaron las cenizas de su hijo a quien siempre recuerda con mucho amor, porque fue una persona buena con ella y no le gusta ir a Tlahuelilpan donde están haciendo el memorial ni tampoco anda atrás de los políticos esperando que le den dinero, de eso no ha recibido nada.

Comentó que estar formada sólo sirve para ser señalada, la tragedia de ese día los dejó marcados y etiquetados a todos como delincuentes y a los familiares les dicen sinvergüenzas y mantenidos.

La gente no sabe, sólo opina, son crueles y creen que porque las personas estaban allí eran rateros huachicoleros.

De ese día de la tragedia, únicamente recuerda que su hijo recibió una llamada, era un amigo que le pidió de favor que le diera un "ray"; él no pensaba salir porque ese día iba llegando del trabajo, desde ese momento, ya no supo más de él, no lo volvió a ver, sólo tuvo que ir a reconocer su cuerpo calcinado y ella del supuesto amigo ya no tuvo noticias.

Este 18 de enero, al cumplirse tres años de que Tlahuelilpan pasó a ser noticia mundial porque murieron 137 personas calcinadas tras la explosión del ducto que atravesaba una milpa de alfalfa, el lugar ahora luce con cruces y algunas capillas que familiares han construido para ir a recordar a sus familiares que murieron ese día.

Magdalena García platicó que su esposo, su hijo y su yerno murieron calcinados. Narró que ella estaba trabajando y nunca imaginó que su familia estaba en ese lugar, sino que se enteró porque llamó a su hija y ella le platicó que se habían ido a San Primitivo porque vieron en las redes sociales que estaban regalando gasolina.

Dijo que en ese momento no podía salir de su trabajo, pero cuando pudo se fue de inmediato a ese lugar y todavía la lumbre estaba muy alta y vio a mucha gente calcinada.

"Es muy difícil volver a recordar todo esto porque es como volver a vivirlo, hemos tratado de sobrevivir con este dolor, aún duele venir a este lugar, es como volver a vivir y recordar lo que pasó ese día, que todos corrían, gritaban de dolor, de desesperación porque muchos estaban envueltos en llamas".

Su yerno murió de inmediato, pues tenía el 96 % de quemaduras en su cuerpo, y su esposo e hijo murieron minutos más tarde.

La mujer platicó que su esposo era albañil, su hijo y yerno los chalanes, ella no duda que la necesidad por la gasolina que en esos días era escasa fue lo que los orilló a ir. “Mi esposo tenía una camioneta que ocupaba para transportar su madera y herramienta, tal vez por eso llegó allí.

"Al principio fue muy difícil, nos encontramos solas y pensábamos que no íbamos a poder, pero poco a poco vamos saliendo, vamos al día. Al principio, recibimos apoyo económico, ahora ya ni los niños tienen beca para seguir estudiando, entonces entre mi hija y yo trabajamos para sacar a los niños adelante".

"Ya no los juzguen, ellos ya pagaron, no eran rateros; hasta se burlan de ellos, que hay carnita asada, dicen, eso ya no, ellos ya pagaron", finalizó la mujer con un nudo en la garganta, pues dijo que no puede superar la muerte de sus tres familiares, el recuerdo de su hijo y su esposo no los puede superar, ver a su hija sufrir por la pérdida de su esposo también la atormenta. *NI*




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