• nuevaimagendigital3

Sin aguas negras habría crisis alimentaria

*Advierte Fernando Sánchez del Consejo de Usuarios en Defensa de las Aguas Residuales.


Por MARLENE GODÍNEZ PINEDA


El campo del Valle del Mezquital no puede quedarse sin las aguas residuales provenientes de la Ciudad de México, porque es el granero de la entidad y gran parte del centro del país. Por lo que la solución a la problemática de las inundaciones en la zona de Tula tiene que ser integral para no afectar a ninguna de las partes involucradas.

Así lo resume en entrevista Fernando Sánchez Reyna, quien junto con otras personas es defensora de las aguas residuales, sin tratar, porque luego de que entrara en funcionamiento la Planta Tratadora de Aguas Residuales (PTAR) ubicada en Atotonilco de Tula, se ha visto mermado el líquido que reciben y en consecuencia sus cosechas.

Entrevistado luego de casi dos meses de la inundación en Tula, tiempo en el que organizaciones sociales han dicho una y otra vez ya no querer más aguas negras, Sánchez Reyna considera que ese punto de vista es visceral y no razonada, pues se generaría un conflicto social si dejaran de recibir esas aguas residuales.

Porque únicamente del distrito 03 de Tula son poco más de 50 mil hectáreas y más de 16 mil productores los que se benefician de las aguas que provienen del Valle de México. En parte, dijo, es culpa del gobierno del estado, refiriéndose a la inundación, porque desde hace años le exigieron el desazolve de la presa Requena, donde se almacenan las aguas residuales y también en la Taxhimay en el Estado de México, las cuales han estado a su máxima capacidad.

Con azolve los cuerpos de agua

El 65% de esos cuerpos de agua es azolve; sin embargo, el gobierno hizo caso omiso a las peticiones del Consejo de Usuarios en Defensa de las Aguas Residuales que aglutina a campesinos de los distritos 03 de Tula y 100 de Alfajayucan. Esta organización además ha estado en contra de la operación de la PTAR.

Explicó el entrevistado que las aguas del Túnel Emisor Oriente (TEO) y del Túnel Emisor Central (TEC) salen a la PTAR, pero cerraron las compuertas el día de la inundación y abrieron las llamadas compuertas radiales que salen hacia el río. Porque de manera normal la planta tratadora opera con apenas 23 metros cúbicos de aguas residuales.

El grito de los campesinos ha sido en torno a que les están causando pérdidas millonarias en cultivos, pero pareciera, dice, que a nadie importa que lo que producen son alimentos. Por lo que nadie puede pedir que dejen de llegar a esta zona las aguas residuales, sino pugnar por una solución integral que no afecte a la ciudadanía ni a los productores.

Las invasiones en zona federal

Para Fernando Sánchez Reyna el 60% de lo ocurrido con las inundaciones en algunos sitios es responsabilidad de los ciudadanos que han invadido la ribera del río; si se aplicara la ley, dijo, no se hubieran registrado tantos daños materiales. Hizo referencia a las personas cuyas casas o negocios se ubican junto al río Tula en la calle Leandro Valle y cerca del puente Zaragoza.

Recordó que son 20 metros de cada lado del río los que se deben respetar como zona federal y nunca fueron regularizadas las invasiones. También, agregó, deben asumir su responsabilidad, pues sí la tienen y no como ellos que siendo productores antes recibían de aguas residuales 73 metros cúbicos por segundo y ahora apenas 24 que es lo único que soporta la PTAR. Es decir, son 49 metros cúbicos los que dejaron de recibir en épocas normales.

Lo que llegó al río Tula

El día de la inundación del río Tula, entre 6 y 7 de septiembre, llegaron alrededor de 350 metros cúbicos por segundo y cerraron la puerta radial, por lo que la PTAR se convirtió en un obstáculo; en lugar de permitir que las aguas llegaran a los canales de riego de los distritos 03 de Tula, 100 de Alfajayucan y 112 de Ajacuba, con lo cual se hubiera evitado la desgracia que ya todos conocen.

Respecto a lo que se dice que Conagua no tiene a cargo los canales, Sánchez Reyna respondió que eso es mentira porque sí están bajo su resguardo y aclaró que la Comisión Nacional del Agua únicamente tiene la supervisión de la PTAR porque la operación es responsabilidad del grupo Carso, por ello la dependencia federal se defiende ante ellos al decirles que no están a cargo del tratamiento de las aguas residuales que tanto les afecta a los campesinos.

“Estamos condenados a extinguirnos y somos más de 70 mil productores del Valle del Mezquital; es decir, el granero del centro del país”, expresó el entrevistado, quien dijo que cosechan: maíz, calabaza, frijol, haba, avena, trigo, alfalfa y cebado; también coliflor, chile, ejote y jitomate.

Únicamente el distrito de riego 03 de Tula produce el forraje con la alfalfa en 20 mil 960 hectáreas, pero durante el estiaje de enero a abril pierden cinco cortes por cada una de ellas; es decir, 6 mil pesos por cada corte lo que multiplicado da una cantidad millonaria en pérdidas.

Son cuatro meses en los que no siembran por las sequías y sin recibir las aguas residuales, y aun así las autoridades siguen sin atender sus demandas para solucionar la problemática. Antes producían 18 toneladas de maíz por cada una de las 25 mil hectáreas y ahora con el agua tratada llegan apenas a 12. Eran cinco toneladas por hectárea de frijol y ahora son 2.5.

El proceso de la planta tratadora

Explicó que la PTAR tiene entrada y salida; en su proceso retira la basura a través de celdas y en las piletas con químicos se extrae la materia orgánica que al campo le sirve como fertilizante; en tanto que los metales pesados se los dejan. Por esta razón asegura que los engañaron porque al principio del proyecto se les dijo que sería lo contrario y no fue así.

Ahora reciben agua muerta que moja, pero no nutre, sin minerales, clorificada, con sodio y salinizada que origina disminución en la producción. Es así como se las envían por los canales que les fracturaron y por ello ahora reciben 24 metros cúbicos por segundo en lugar de los 60 que les llegaban antes de la PTAR.

Con lo que recibían antes no padecían durante la época de estiaje y ahora el problema también es que el excedente de agua la derivan al río; pero por si fuera poco la planta también genera problemas en la comunidad donde está asentada, por cuanto a la salud de las personas en las que genera cáncer principalmente leucemia y la molestia de los moscos.

Fernando Sánchez enfatizó que la inundación de Tula es responsabilidad de quienes operan la planta por un lado y Conagua por otro al no derivar todo a los canales de riego. No es lo mismo que se inunden sembradíos que en concreto, comentó.

Esperan intervención del gobierno federal

Considera el también representante de la unidad de riego de Tepatepec que los mandos medios engañan al presidente Andrés Manuel López Obrador al decirle que todo está bien en el estado. Pero han logrado una cita para mediados de noviembre con el secretario de Agricultura Víctor Manuel Villalobos y con el director de Conagua Germán Arturo Martínez Santoyo, a fin de dialogar sobre la problemática por la que atraviesan.

Quieren realizar mesas de negociación para explicar las afectaciones a los campesinos, dijo Fernando Sánchez, quien aseveró que quienes operan la planta tratadora saben perfectamente cuánta agua van a cargar porque monitorean constantemente y además existen sensores para ello. No quisieron abrir la compuerta a fin de que la PTAR no resultara afectada.

Conagua es únicamente intermediaria y el grupo Carso el verdadero responsable de la PTAR, insistió no sin antes destacar también la crisis alimentaria que se puede originar si el cultivo en los campos hidalguenses. Por eso pidió a quienes ya no quieren las aguas negras a que piensen con la cabeza y no con el corazón.

Son ya 20 años de lucha de los campesinos, comentó, y ahora con la defensa de las aguas residuales, junto con Efraín González Leal en Tula, Amado Pérez Cornejo en Tezontepec, Mario Jiménez en Tepeji, Ramón Amieva en Mixquiahuala, Ricardo Espinoza en Francisco I Madero y Mauricio González en Actopan. *NI*





0 visualizaciones0 comentarios