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Rescatista de PC en el abandono

*Por un descuido de quien era su jefe a la hora de rescatar un cadáver, hoy Juan José Calva vive postrado en una silla y clama por ayuda

*El rescatista requiere de una operación que cuesta 280 mil pesos. Lleva ocho años en la corporación en Tula

*Se fracturó la columna en cumplimiento de su deber en Huichapan, de donde fue despedido sin apoyo.

Por Marisol Martínez Cruz.

José Juan Calva Cortez necesita de una operación que le cuesta aproximadamente 280 mil pesos, para poder caminar y seguir con su vida normal, como padre de familia y parte del cuerpo de Protección Civil municipal.

En noviembre del año pasado, Juan Calva se encontraba trabajando en el área de Protección Civil en el municipio de Huichapan y junto con sus compañeros acudió a un llamado a la comunidad de Jonacapa, en una gravera en El Cerro Pardo; se trataba del rescate ya sin vida de una persona que había quedado atrapado en la quebradora.


Cuando hacía los trabajos de rescate, uno de sus compañeros, que por cierto es el director de la corporación, en una mala maniobra le dejó caer una enorme piedra que por poco le desbarata los pies, como pudo la sostuvo por muchos minutos y ese esfuerzo le ocasionó una severa lesión en la columna que día con día se le complica más, al grado de que ya comienza a perder sensibilidad y movimiento en un pie.




El elemento de protección civil explicó que Christian Monroy es director de Protección Civil y pese a que él fue el responsable de ese accidente que pudo dejarlo paralítico no lo apoyó, sino al contrario, pidió su cambio de área al servicio de Limpias.

Fue el titular del área de Recursos Humanos, Gerardo Bugarin, quien le notificó su cambio de área y le ordenó que tomara una escoba y se pusiera a barrer y por más que él le explicaba que su condición de salud no era muy apropiada para desempeñar esa labor, el jefe le ordenó que entonces presentara su renuncia.

Desde el día de su accidente, José Juan sufría de fuertes dolores en la columna, tanto que, hasta tres veces al día, sus mismos compañeros de la corporación tenían que inyectarle Ketorolaco porque ya le era muy difícil caminar sin dolor, pues ya tenía fracturadas las vértebras.

Desde entonces trató de dialogar con el presidente municipal Emeterio Moreno Magos, pero se le negó el acceso y ahora tuvo que regresar a vivir a la ciudad de Tula de Allende con su familia, la cual lo está apoyando.

El elemento de Protección Civil ahora vive postrado en una silla, “sólo puedo dar como unos diez pasos, siempre y cuando haya tomado el medicamento, porque el dolor es insoportable, no puedo hacer nada, para todo necesito de la ayuda de mi familia”


José Juan Calva Cortez inició a los 19 años como voluntario en el área de Protección Civil en Tula de Allende y en ese entonces tuvo como maestro al comandante Salvador Mendoza; posteriormente, siguió su preparación con la ayuda del comandante Ángel Barañano y fue Eliseo Segura quien le dio la oportunidad de entrar ya oficialmente como elemento en esta corporación.

Cabe resaltar que, durante su trayectoria, uno de tantos servicios a los que acudió y marcó su carrera fue como voluntario en los trabajos de rescate durante el temblor de 2017 en el colegio Rébsamen en la Ciudad de México, también estuvo presente rescatando personas durante la reciente inundación que sufrió el municipio de Tula de Allende en septiembre del año pasado.

Se casó y formó su familia con una joven vecina del municipio de Tecozautla; por ello cambió de residencia y entró a trabajar desde hace tres años a Protección Civil de Huichapan.

Ahora a sus 33 años puede quedar inválido, es por ello por lo que necesita una operación urgente que le cuesta 280 mil pesos en una clínica particular porque no cuenta con servicio médico. Su familia solicita apoyo económico porque necesita también medicamentos, consultas médicas y gastos personales que por su condición no puede costear.

Su situación ha ocasionado que viva separado de su esposa, quien sigue en el municipio de Tecozautla con sus hijos, desde donde le envía ayuda y él vive en la casa de su mamá en la colonia Jalpa, en Tula.


Reconoció que ha recibido apoyo de sus compañeros bomberos de algunas corporaciones y de alguna gente que lo conoció y él en su momento ayudó en su calidad de paramédico en el municipio de Huichapan, pero lamentablemente no ha sido suficiente. Por esta razón su familia organiza rifas a las que se han sumado amigos y conocidos y algunas personas le dan apoyo económico que le depositan a la cuenta 525678101658098. *NI*


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