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*RADIONOVELAS: EL OJO DE VIDRIO.

Por José Antonio Trejo Rodríguez.

“¿Por qué se hizo criminal el ojo de vidrio? La borrascosa juventud de Porfirio Cadena ¿Cómo perdió uno de sus ojos? Y por qué tuvo que seguir la vida criminal perseguido por sus poderosos enemigos. Una nueva serie campirana del escritor norteño: don Rosendo Ocañas.” Así se escuchaba el inicio de la popular radio novela, teniendo como fondo truenos, tamborazos y el corrido de “El ojo de vidrio” de fondo: “Voy a cantar el corrido del salteador de caminos. Que se llamaba Porfirio, llamábanle ojo de vidrio…”. Puede recordarlo en el siguiente enlace de YouTube: https://www.youtube.com/watch?v=h3MBkTDZuPc

Las vivencias del “Ojo de vidrio” transcurrían en la sierra del Huajuco y en la misma plataforma se puede conocer en el canal “Radionovelas Luz Clarita” un documental de 5 minutos titulado “La sierra del Huajuco madrigueras de Porfirio Cadena el ojo de vidrio”. En el que se muestran paisajes escarpados, cerros con cuevas, neblina que apenas permite apreciar los picos de las montañas; una carretera llena de curvas, una nevada en lo alto, brechas que se pierden entre altos árboles, señalamientos de la “Laguna de Sánchez” y “El manzano”, rancherías, campos de labranza, cañones, arroyos, remansos de agua que incitan a un chapuzón, la célebre caída de agua “la cola de caballo”.

Es un paraíso, la tierra del célebre Porfirio, lo cual se comprueba en el canal “Porfirio Cadena El Ojo de Vidrio” con su documental: “Laguna de Sánchez la Tierra de Porfirio Cadena” que agrega vistas de un llano en el que informa que esa es la laguna y que se llena cuando llueve bastante y acercamientos de casas hechas de adobe y con techos de teja y de dos aguas. Escenas de la laguna de Sánchez llena se pueden ver en el canal “ReportajesDeAlvarado” así como un recuento con personas adultas mayores que dan testimonio de los niveles históricos de agua en la citada laguna.

El canal “Porfirio Cadena El Ojo de Vidrio” reproduce una entrevista realizada en 1985 en el programa “Domingo Ocho” de Imevisión al locutor, actor, cantante y cronista deportivo: Humberto Covarrubias Ortiz, que con el nombre artístico de “Mario Fernández” interpretó a Porfirio Cadena en la popular radionovela y en la entrevista. Ataviado con sombrero norteño, chaqueta de cuero, gafas oscuras. Una cintilla informa su nacimiento en 1923 y fallecimiento en 1994. Don Mario Fernández hace un resumen de la historia, incrustado en el legendario personaje, narra la historia de Porfirio y la forma en la que perdió el ojo, por ello usaba las gafas en la entrevista. El canal Radionovelas Luz Clarita publica la misma entrevista, dando crédito a Grupo Reforma, incluyendo una entrevista con Humberto Covarrubias y Quiroga, el hijo de Mario Fernández y presidente de la Asociación Nacional de Locutores Delegación Nuevo León, quien platica sobre lo polifacético que era su padre.

El canal Radionovelas Luz Clarita publicó dos programas sobre el elenco de la radionovela. En el primero de ellos se observa una fotografía antigua de los artistas y técnicos ante el micrófono de la XET, conocida como “La T grande” que inició transmisiones en 1930: el jefe técnico de grabaciones José Cortés; el actor Honorato Gutiérrez “el texano”; Miguel Bernal, técnico de grabaciones; Antonio Garza Rivera; Manuel Mora Villagómez, especialista musicalizador; Enrique Ávila Rubí, el narrador; el actor Luis Gutiérrez (Lino Buitrón); José Antonio Contreras; el actor Carlos Rodríguez (Alejandro el hijo de Porfirio); María Aurora Fuentes Espinoza; el escritor el vate Rosendo Ocañas; José Carlos (Pepe) Briones; la actriz María Aurora Elizondo (Eufrasia García); la actriz Ángela Márquez (Tacha); Rosendo Salazar (Riveroll); Ricardo Barroeta; el actor Martín Aguirre (Chinto de la Rosa); el actor Mario Fernández (Porfirio Cadena);

En la bocina del radio suenan cascos de caballo que a galope devoran legua tras legua, mientras el narrador explica: “Quiso confiar en la justicia de los hombres y su espíritu montaraz sufrió la más grande desilusión de su vida. Ya era un hombre. Ya habían transcurrido muchos años desde la trágica noche del 28 de octubre y la memoria del hombre que le dio el ser y que murió en sus brazos había sido burlada y pisoteada.” El ojo de vidrio llega a reclamar al juez la razón por la que no ha castigado a los asesinos de su padre, el juez busca escapar de la justicia de nuestro personaje y una descarga concluye el diálogo.

Se oyen tañer las campanas del templo y el narrador continúa con la historia: “¿Qué había pasado la noche del 28 de octubre? En Laguna de Sánchez, hacia el fondo del cañón que enlaza las rancherías serranas, dentro de la jurisdicción de Villa de Santiago, vivía la familia Cadena: el padre don Eusebio, su esposa doña Aurelia y sus dos hijos: Porfirio y María de Jesús.” Se añade que Porfirio era un jovencito y que después de cenar don Eusebio gustaba de visitar a sus amigos rancheros, de pronto una balacera rompió el silencio de la noche alarmando a doña Aurelia y a Porfirio que sin saber que ocurría oyeron el galope de un caballo, adivinando la llegada de don Eusebio. Enseguida más cascos de caballos anuncian la llegada de un grupo buscando a don Eusebio. Golpes en la puerta y gritos destemplados que advierten a don Eusebio que van a matarlo.

La música ambiental lleva al radioescucha a la inquietud de no saber qué va a suceder. El narrador dice que don Eusebio, medio tomado, empuña su revólver, Porfirio blande una hacha y doña Aurelia y María de Jesús se encomiendan a todos los santos. Abren la puerta y se hace evidente que los jinetes van a reclamar a don Eusebio una deuda de juego, que él promete pagar, solo pide oportunidad de vender sus propiedades. “don Fermín Castillo, don Arturo Cavazos, don Benito Cueva y don Ricardo Guzmán” alegan con don Eusebio para que les firme un documento que lo compromete a pagar, se inicia una discusión que termina en una balacera en la que don Eusebio muere y Porfirio queda herido de un ojo. Porfirio jura vengarse de quienes mataron a don Eusebio, mientras que un doctor diagnostica que Porfirio tiene que ir a Monterrey para que lo operen: le saquen el ojo herido y le pongan uno de vidrio. *NI*



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