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*LENGUAJE POPULAR Y CALÓ DEL SIGLO PASADO.

Por José Antonio Trejo Rodríguez.


Ralph Steele Boggs, mejor conocido como R. S. Boggs, nacido en 1901 y fallecido en 1994, es reconocido como un importante estudioso norteamericano del folclor, así como del habla hispana; siendo profesor del departamento de lenguas romances de la Universidad de Carolina del Norte. Su obra bibliográfica es amplia, de la cual me permito citar alguna, cuyos títulos he traducido al español sin otro afán que el ilustrar su importancia en este artículo: “Folclor” de 1929; “Índice hispano de cuentos folclóricos” de 1930; “Bibliografía del folclor mexicano” de 1939; “Diccionario tentativo del español medieval” de 1946; “Gestos o ademanes folclóricos” de 1950; “Tres naranjas doradas y otros cuentos folclóricos españoles” de 1950;“Inglés paso a paso con ilustraciones” de 1956; “Pronunciación básica del español” de 1970; “Bibliografía del folclor latinoamericano: cuentos, festivales, disfraces, artes, magia, música” de 1971; “Idiomas cotidianos en español” de 1978.


Nos centraremos en su artículo titulado: “Términos del lenguaje popular y caló de la capital de Méjico”, publicado en “Boletín de filología” Número 8 (1954) de la Universidad de Chile, que puede encontrarse en el siguiente vínculo de Internet https://boletinfilologia.uchile.cl/index.php/BDF/article/view/50525/53060 En la introducción, R. S. Boggs, nos cuenta que entre julio y agosto de 1938 visitó la Ciudad de México con motivo de realizar investigaciones sobre folclor, así como impulsar la formación de lo que sería la Sociedad Folclórica de México, dirigida por Vicente T. Mendoza.


Es necesario realizar un paréntesis para conocer, aunque sea un poco, de la brillante carrera de Vicente Teódulo Mendoza Gutiérrez, la información disponible en Internet especifica que nació en Puebla en 1894; estudió piano y composición en el Conservatorio Nacional de Música. Fue un destacado estudioso autodidacta del folclor y posteriormente estudiante de R.S. Boggs en los Estados Unidos. Sus biógrafos identifican 99 obras por él compuestas. Entre sus obras bibliográficas destacan: “Música indígena otomí: investigación en el valle del mezquital, Hidalgo” en 1936; “El romance español y el corrido mexicano” de 1939; “Cincuenta corridos mexicanos escogidos y armonizados” de 1944; “La décima en México” de 1947; “Vida y costumbres de la universidad de México” de 1951; El corrido de la revolución mexicana” de 1956; entre muchos otros. En su memoria la fonoteca de su estado natal lleva su nombre.


Volviendo al artículo de Boggs, narra que durante su visita a “Méjico” en 1938, se hizo amigo de un ratero que, le enseñó algunas palabras y su significado que comparte en el artículo, adicionalmente cita significado y etimología de otros investigadores. Sus notas fueron publicadas hasta 1952. A continuación, citaré algunos de los términos publicados por el profesor Boggs, quizá algunas palabras se le hagan conocidas, por ser de dominio público o quizá sea la primera ocasión que las escucha.


De cualquier forma, por favor, no olvide leerlas teniendo en mente a Pedro Infante caracterizado como Pepe el Toro o a Tin Tan como el rey del barrio o a David Silva como el Huracán Ramírez o el campeón sin corona o a Javier Solís como el campeón del barrio, con el tono de voz que sus personajes les impusieron en diversas películas de la época de oro del cine mexicano. Ya si alguien les reclama el tono, no dude en responder como lo hizo la gran Tongolele en la cinta “Mátenme porque me muero” a su papá Marcelo cuando le reclamó su forma popular de expresarse: “Charros, charros, a mí me gusta hablar sabrosón”.


“Abuja. En el lenguaje popular de Méjico quiere decir “listo, vivo, de genio agudo”. Dice el ratero, “Póngase abuja” (o abusado) por “esté alerta”. “Apoquinar. De uso corriente en Méjico para “pagar, dar”. Si uno les da, por ejemplo, a dos muchachos diez centavos por vigilar su automóvil en la calle, y le da el dinero a uno de ellos, el otro le dice “Apoquina mi quinto”. También dice un ratero a otro que tiene el dinero que acaban de robar, “Apoquina la lana” o sea “Págame mi mitad, o dividamos el dinero”. “Baisa. Entre ladrones y las clases más bajas de Méjico baisas son “manos”. Dice uno, por ejemplo, “¡Quita las baisas!” agrega que en sus investigaciones llegó a que el término proviene al menos de 1895.


“Cacle. Los rateros de Méjico aplican esta palabra a los zapatos en general… Según Robelo, viene del mexicano cactli “zapato, sandalia””. “Camucar. Con este verbo el ratero de Méjico quiere decir “escamotear, robar con astucia, cogerle a uno de bobo”. “Cantón. En el lenguaje popular de Méjico significa “casa”. “Voy a mi cantón”. “Cate. En el habla popular de Méjico, “suénale un cate” quiere decir “dale una bofetada con el puño”. “Cuate. De uso general en Méjico son el cuate y la cuata “amigo íntimo tan bien como gemelo”. Chamaco, a. De uso general en Méjico, quiere decir “muchacho, niño”. Se aplica a personas de ambos sexos, cuando son chicas, pero por extensión, a las más grandes; por ejemplo, la novia puede llamarse “chamaca”.


“Chamuco. En el habla popular de Méjico esta palabra significa una variedad de cosas: 1) una clase hogaza pequeña de pan; 2) una madre que le regaña al hijo por no haberse lavado y tener la cara sucia, le dice “Pareces chamuco” que equivale a “diablo”. “Chantar. Entre los rateros de Méjico, quiere decir “callarse”. “Escuincle. De uso muy general en el habla popular de Méjico. Como chamaco, se aplica a los niños, pero con el significado adicional de “muchacho travieso, atrevido, pícaro, perverso o de malas costumbres”. “Muerto. Llámase así a una cosa robada. Si dos rateros de Méjico roban algo, dice uno al otro, “Hay que ser Pablos con el muerto”, o sea, “Vamos a dividir en partes iguales entre nosotros lo que hemos robado”.


El artículo de Boggs contiene más palabras y su significado, según su amigo el ratero mexicano de los años 30's del siglo pasado: afeminado, bobo, carrujo, chino, dinero, fusca, hueso, ligar, mue, mujer, pintarse, policía, tando, trabuco, trafique y trajinar. Lamentablemente el espacio no alcanza para compartir sus definiciones, así que, chantemos la mue, dejemos de mover las baisas sobre el teclado y pintémonos para el cantón. *NI*




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