• nuevaimagendigital3

La inundación en Tula por problemas en el Valle de México, no aquí

*Asegura experto durante el foro “Queremos vivir” organizada por la Red de Conciencia Ambiental

*Lo ocurrido no fue un proceso , sino un inadecuado manejo, precisa Dean Chahim

Por Francisco Villeda

Las soluciones para evitar una nueva inundación están en el Valle de México y no en el Valle del Mezquital, como se pretende convencer a la opinión pública, y entre ellas debe contemplarse un adecuado manejo del drenaje profundo y rehabilitar los vasos reguladores, así como otros aspectos.

Lo anterior lo señaló Dean Chahim, ingeniero ambiental e investigador adscrito al programa Princetone-Mellon Fellow en arquitectura, urbanismo y humanidades de la Universidad Princetone, al participar en un foro virtual organizado por la Red de conciencia ambiental “Queremos vivir”.

El también doctor en Antropología Universidad de Stanford, quien trabaja en el proyecto “Drenando la gran metrópolis: la ciudad de México”, en el que desarrolla una etnografía e historia de la ingeniería de control de inundaciones en la Ciudad de México, resaltó que la inundación del 6 y 7 de septiembre no fue a causa de un proceso natural.

Ante los participantes en el foro, sostuvo que se debió a un inadecuado manejo de la infraestructura, pues en todo momento se privilegiaron las descargas residuales de la Ciudad de México para evitar inundaciones en zonas de alta plusvalía.

Para explicarlo recordó que toda el agua que no se evapora va por cinco conductos artificiales desde el Valle de México hacia el Valle del Mezquital, a través de infraestructura controlada, es decir, hay compuertas antes de llegar a los túneles del drenaje profundo, además de que hay vasos reguladores que son espacios que amortiguan las lluvias fuertes, por lo que cada gota está controlada.

Sin embargo, el 6 y 7 de septiembre toda el agua de lluvia procedente del Valle de México fue enviada hacia el Valle del Mezquital para evitar inundar zonas de alta plusvalía en esa área y al mismo tiempo se efectuó el desfogue de la presa Requena, cuando la normativa establece que esto no debía hacerse.

Explicó que de acuerdo con la normativa la presa La Requena no debe descargar durante una lluvia, pues se ha establecido que dicha presa tiene que esperar 48 horas para liberar agua después de una lluvia en el Valle de México, pero no lo hicieron, lo hicieron en plena tormenta.

Evaluando los datos disponibles, dijo que la Comisión Nacional del Agua (Conagua) no desfogó la presa o lo hizo de manera inadecuada, por lo que la presa no estaba preparada para las lluvias, aunque puntualizó que ese día en la región de Tula las lluvias no fueron atípicas como se mencionó en algún momento.

Sin embargo, por falta de desfogue previo, relató, la presa Requena seguía subiendo su nivel mientras llovía en el Valle de México, y agregó que una semana antes Conagua dio prioridad a Ciudad de México a desfogar sus aguas, pues hubo lluvias importantes.

Dijo que el drenaje profundo tarda dos días en desfogar, “en esos dos días los tubos están llenos y presa Requena no podía desfogar, esperaba su turno y nunca llegó; cuando lo hicieron ya era muy tarde, priorizaron una y otra vez al Valle de México”.

En suma, las descargas de todos los sistemas del Valle de México y además el desfogue de La Requena sobrealimentaron al río Tula, lo que causó el desbordamiento del río, aunque subrayó que la solución a esta problemática no se encuentra en el río Tula, sino en el Valle de México.

“El río Tula no tiene problema, está bien, taparlo por concreto no le va a ayudar a nadie; la inundación no fue natural de ninguna manera y las soluciones para evitar que no vuelva a suceder están en el Valle de México, no en el Valle del Mezquital.

Consideró que la propuesta gubernamental de solución sólo es un “desplazamiento sinfín que lo que hará es crear problemas aguas abajo de la presa Endhó; se va a inundar Ixmiquilpan u otros municipios, es un ciclo de nunca acabar”.

E insistió que las soluciones están aguas arriba, no están en la cuenca del Valle del Mezquital, y para ello la Ciudad de México debe cambiar su perspectiva de manejo de aguas residuales y refirió que en 1948 los ingenieros Nicolás Durán y Alfredo Becerril Colín, expresaron que “debe abandonarse la vieja idea de considerar las aguas de lluvia que caen en la cuenca del Valle de México como una calamidad pública, por lo tanto en lugar de emprender costosas obras para librarse de ellas con toda la rapidez posible, deben considerarlas como un donde inapreciable valor”.

Y en ese sentido dijo que es fundamental crear nuevos espacios para el manejo del agua, a fin de reusarla, limpiándola y aprovechándola para aminorar el nivel de descargas, pero acotó que la Ciudad de México también debe restringir sus descargas hacia Hidalgo, es decir no enviarla tan rápido hacia Tula, para no saturar al sistema y aquí expresó que es necesario ser equitativo, para que el exceso de agua afecte a zonas de alta y baja plusvalía por igual.

Asentó que es necesario también restaurar vasos reguladores, pues son importantes, pero están en malas condiciones, azolvados muchos de ellos, algunos otros invadidos por desarrollos inmobiliarios o por el propio gobierno

Pero no sólo eso, sino que también es necesario un decrecimiento de la ciudad o la descentralización, pues en la actualidad se privilegia a las inmobiliarias, generando una mayor demanda de servicios e infraestructura, las cuales por el contrario deben disminuir ante las problemáticas que ya enfrenta el Valle de México por sus dimensiones. *NI*



146 visualizaciones0 comentarios

Entradas Recientes

Ver todo