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La 89.3, es como ver que se derrumba tu escuela

*Efraín Ríos Avendaño habla de su paso por La Voz de los Atlantes; “cerrar un medio de comunicación es como perder libertad”, señala.

Por MARLENE GODÍNEZ PINEDA

Llega a su fin una era de radiodifusión en Tula. La primera estación de este municipio saldrá del aire en este 2022. Un cúmulo de emociones embarga a quienes formaron parte de sus filas y que hoy, en otras actividades, la recuerdan como una escuela o el lugar donde les dieron la oportunidad de mostrar su capacidad creativa, imaginativa y su voz.

Varias son las personas en Tula y fuera de esta ciudad que seguramente tienen recuerdos de la estación 89.3 La Voz de los Atlantes, por ello Nueva Imagen, medio de comunicación que nació casi a la par que esta radiodifusora, buscó rememorar parte de su historia junto con Efraín Ríos Avendaño, quien formó parte de las filas de colaboradores y que hoy lamenta que salga del aire, porque es como si se cerrara una escuela, asegura.

Ríos Avendaño hoy se desempeña como director del programa educativo Desarrollo de Negocios en la Universidad Tecnológica Tula-Tepeji (UTTT), pero cuando era estudiante de la carrera de Publicidad allá por el año de 1994 se acercó a la estación para hacer prácticas los fines de semana porque llevaba una materia de radio en la institución en la que estudió.

Recuerda que lo recibió el entonces gerente, quien se encargaba del programa de toreros, además era el productor y todo, y esto facilitó su ingreso porque necesitaba ayuda. A los dos meses de comenzar cambiaron de gerente y llegó Nancy de la Cruz con ideas frescas, quien les dio carta abierta a los colaboradores.

Pequeños Gigantes

Era un 30 de abril, Día del Niño, estaba Veronica Cruz, hoy también parte de la UTTT, junto con otra locutora que tenían el programa de Pequeños Gigantes y muchos niños llamaban por teléfono a la estación. El curso de doblaje que tomó le sirvió entonces a Efraín Ríos para responder las llamadas con las voces de los personajes de las caricaturas y resultó ser todo un éxito porque con la magia de la radio creían que verdaderamente hablaban con ellos.

No pasó mucho tiempo para que el entrevistado se quedara a cargo del programa de Pequeños Gigantes y tiempo después también colaboraba en la noche, porque llegaba los viernes de estudiar, se quedaba sábado y domingo y el lunes se regresaba a la Ciudad de México. Se dedicaba a operar los controles de 5 a 10 de la noche, ya después se animó a hablar y poco a poco se adentró tanto que llegó a tener programas a todas horas, en la mañana, a mediodía y en la noche.

Posteriormente llegó el tiempo de Paradise, una discoteca ubicada en la calzada Melchor Ocampo que era patrocinador, y solicitó un programa de música disco con los DJs, en el cual colaboró e incluso animaba los eventos. “Prácticamente esa fue mi época y ya casi al final tuve el programa de los domingos en la noche, como ya estaba operando y los domingos eran de flojera, se me ocurrió entrar al aire y empezar a platicar con música romántica”, rememora quien entonces tenía 19 años.

Como platicaba con la audiencia el programa empezó a funcionar muy bien; mucha gente lo empezó a escuchar y decidió entonces leer la letra de la canción que iba a poner, lo hacía a manera de declamación y ahora esa estrategia la utilizan en Stéreo Joya, pero ya 20 años después. Le gustó a la gente y por ello comenzó también a leer poesía, también lo que él escribía. Fueron dos años los que permaneció en la estación, de 1994 a 1996.

Terminada la universidad tuvo que buscar trabajo y se fue a Ixmiquilpan, pero todavía recuerda las intensas jornadas de la 89.3, donde estaba los viernes de 5 a 10, los sábados y domingos todo el día, y en vacaciones se la pasaba dentro de la estación. Recuerda que tuvo la oportunidad de entrevistar a la Chilindrina en esa época con su show en circo, a Manolo Muñoz que ya falleció y que era leyenda de rock en español, al luchador Tinieblas y muchos más. También a Francisco Javier cuando era solamente cantante.

Los que pasaron por la radio

Efraín Río recuerda a Javier Gutiérrez que tenía un programa en la tarde y él le operaba; se hicieron buenos amigos y lo son hasta la fecha. Con esta misma persona hizo un programa que se llamaba Palenque Musical para votar por el cantante favorito entre una terna, con un lenguaje campirano lograron interesar a los radioescuchas.

Javier Gutiérrez es la voz de los intros de Televisa, de los partidos de fútbol de América, Cruz Azul y Las Chivas; trabaja en el Estado de México desde hace más de 20 años. Isidro Cid era su operador técnico porque lo invitó a colaborar en la 89.3. También se convirtió en conductor y ahora es el encargado de programación en Radio Lobo en Celaya, Guanajuato, e inclusive acaba de ganar el premio a lo mejor de la radio el año pasado. Es todo un profesional con mucha trayectoria ya.

También Roberto Capistrán, recientemente fallecido, estuvo en La Voz de los Atlantes; recuerda que se fue trabajar a Veracruz, pero también estuvo en Oaxaca, Querétaro donde nació y murió en el municipio veracruzano de Poza Rica; en Tula, vivió en La Malinche. El entrevistado mencionó a Riqui Ricón, quien no abandonó el barco, de él recuerda que era un fan que les llevaba casi siempre algo de comer y se quedaba a platicar con todos.

Riqui Ricón es un ejemplo de superación porque antes tartamudeaba mucho, tenía problemas para expresarse y ya cuando lo volvió a ver y a escuchar se notó el cambio porque hablaba ya muy fluido. Esto lo logró con la radio y por ello es admirable la evolución de esta persona. Otro fan de la estación era Filiberto Martínez, quien tuvo espacios en la radio y también hizo carrera en la televisión local.

La locución

Efraín Ríos no tuvo como vocación la locución; pero en la escuela casi siempre lo elegían como maestro de ceremonias; sus buenas calificaciones le daban el derecho de ser el abanderado o por lo menos integrar la escolta, pero por su estatura preferían, dice, darle la conducción de los programas cívicos.

Comenzó a agarrar el micrófono con mucho miedo e incluso temblaba; pero finalmente se acostumbró hasta perderle el miedo. Nunca consideró ser locutor, pero le agarró el gusto, reconoce. Lo suyo es la creatividad y por ello se quedaba por las noches en la producción, para hacer efectos especiales y finalmente hacer el spot, porque es publicista.

Es por ello que a los cinco meses de estar en la 89.3 concursó para el Premio Nacional de la Publicidad con una campaña de radio contra las adiciones y ganó el primer lugar. Este logró, dice, lo envalentonó y siguió. Es extraño, comenta, que en su vida personal sea muy callado, pero si le dan un micrófono se suelta.

Adiós a la radio imaginativa

Le frustra a Ríos Avendaño que su generación haya sido de las últimas que hicieron radio imaginativa o creativa. Sus maestros en México impulsaron ese tipo de radio con imaginación para ampliar el teatro de la mente como se le llamó en aquellos entonces. Recuerda los spots que había en aquellos entonces de las radiodifusoras del entonces Distrito Federal, cuando se hacían los efectos y todo eso era muy divertido era muy divertido. Ese es el tipo de radio que le gusta y es la que pudo desarrollar cuando estaba en 89.3 e hicieron época los que ahí participaron.

Ahora los locutores no se preparan, no trabajan la voz, no se interesan por impostar la voz, la tienen plana y todo lo leen. Esa era su particular pelea con la 100.5 porque todos sus spots eran muy planos, de solamente lectura sin ponerle imaginación y luego cuando le quieren poner imaginación mal actuado y mal hablado se nota que es falso, comentó.

Por eso en su papel de maestro en sus clases le dice a sus alumnos que si no van hacer algo bien que mejor contraten a alguien que pueda hacerlo mejor. Porque invertir para que alguien lea por ejemplo una tarjeta de presentación a la que la gente ni le pone atención ni lo memoriza, es dinero gastado en balde.

Se ha perdido esa radio imaginativa y ahora con YouTube y Tik Tok hay menos interés en la radiodifusión y únicamente los que escuchan ese medio de comunicación son mayores de 30 años y para escuchar noticias, porque ya ni siquiera música porque para eso se cuenta por Spotify. Tratan, dijo, de rescatar en la UTTT esa forma de hacer radio con más producción en la estación Unexión.

Considera que es necesario una evolución en la radio para adaptarse a lo digital y para interactuar más; por ejemplo la última vez que tuvo un programa de radio fue hace como ocho o nueve años cuando todavía no se enviaban mensajes por WhatsApp y se contestaba el teléfono y era en vivo. Ahora el WhatsApp es la forma de comunicación de los locutores con los escuchas. Carmen Aristegui transmite en radio pero también se puede ver en televisión, “entonces creo que hacia allá va la radiodifusión, pero tiene que evolucionar de alguna manera”.

Pareciera que está desapareciendo la radio, pero como todo es cíclico en algún momento tiene que resurgir de otra manera y sobre todo también adaptándose; por ejemplo en 1985 85 la radio iba en declive y con el sismo resurgió o sea fue como renacer porque era el único medio disponible en esos momentos, señaló Efraín Ríos.

Quizá los espacios que ahora ofrecen las redes sociales como Twitter para estar conectados sean la opción, porque se trata de radio pero digital.

Por amor a la radio

El paso de Efraín Ríos por la estación 89.3 no le significó ingresos, como ocurría con la mayoría de los colaboradores que estaban en la radio por amor. Pero recuerda que con la credencial de locutor o de reportero en aquellos entonces tenía acceso libre a todos los conciertos en la Ciudad de México, se registraba como prensa y entraba; además de disfrutar el concierto hacía entrevistas a los artistas y tomaba fotos, esto también es parte del desarrollo profesional de la comunicación.

Lo invitaban a conducir eventos especiales las empresas, las presidencias municipales y era una forma de reconocerles su labor como locutor. Son satisfacciones que recibió como pago, además de que empezó a trabajar gracias a la radio en Ixmiquilpan porque ya tenía dos años de experiencia.

Pérdida sensible

Que la 89.3 salga del aire es una pérdida sensible porque lo compara con las escuelas; es decir, si se cierra una institución educativa o un medio de comunicación como en este caso, es perder libertad, representatividad y una opción para los alumnos que con pocos recursos requieren anunciarse y antes lo podían hacer a través de un donativo a la estación.

Era la alternativa para muchos emprendedores porque aunque la naturaleza de la estación no era comercial sí se permitía mediante donativos. “Emocionalmente es como ver que se derrumba tu escuela, tu casa, porque sientes ese vacío, esa impotencia; creo que si el gobierno quisiera podría volver a sacar el permiso”, puntualizó.

Si lo hace ojalá, agregó, se replantee el propósito de tener una radio para que sea social y comunitaria porque estuvo muy descuidada por mucho tiempo, apenas si les alcanzaba para operar porque antes y después quienes colaboraban tenían que poner de sus bolsillos para sacar adelante los programas.

Recordó cuando todavía estaba la estación en Leandro Valle les cayó un rayo y quemó todo, tardaron seis meses en regresar porque no había presupuesto y pudieron reanudar gracias a refacciones de otras estaciones con las que se reconstruyó el transmisor que estaba en condiciones muy precarias.

“El gremio de la comunicación merece que se abran más espacios, que se conserven, que no sucedan esas cosas, sí me consterna el hecho de que perdamos un espacio así porque creo que se acorta la libertad de expresión radiofónica”, expresó. La 100.5, cuyo gerente Heriberto Vázquez fue el primero que dirigió la 89.3, finalmente tiene su público y es necesario conservar la otra opción para quienes no gustan de escuchar a La Bandolera.

¿Por qué saldrá del aire 89.3?

Por no solicitar la renovación de concesiones, el Instituto Federal de Telecomunicaciones (IFT) clasificó “sin suficiencia espectral” a cinco de las 11 frecuencias del sistema estatal de radio en Hidalgo. En el acuerdo P/IFT/EXT/071221/38 de la XXII Sesión Extraordinaria del Pleno del 7 de diciembre de 2021, se indica que las estaciones que perderán señal en noviembre de este año son las instaladas en Actopan, Pachuca, San bartolo Tutotepec, Tepeapulco y Tula.

Además de los nombres mencionados por Efraín Ríos, se vienen a la memoria otros más de las personas que pasaron por la estación, como el conocido locutor de Radio Joya Mariano Osorio, Salvador Camacho, Silvino Mera, Adela Mortera, José Refugio Martínez, Andrés Maqueda, Christian García, Magda Olguín, entre otros. *NI*




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