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*Derechos laborales y sindicales.

Los derechos humanos no son una concesión de los gobernantes hacia los ciudadanos, sino algo que la gente normal, los trabajadores y sus comunidades se han ganado a pulso, luchando fuerte y, a veces, perdiendo la vida en su empeño por defender la idea de que todas las personas deberían ser tratadas con igualdad y dignidad.

El derecho a constituir organizaciones sindicales solamente se consiguió tras un gran número de batallas por parte de los trabajadores de todo el mundo.

Se trata de una lucha que todavía sigue en pie.

A lo largo de su historia, los sindicatos (organizaciones de trabajadores) se han encontrado a la vanguardia de los esfuerzos mundiales a favor de los derechos humanos, no solamente para sus miembros, sino para todas las personas.

Podría afirmarse sin exageración que fue precisamente el movimiento sindical el que concibió la legislación moderna sobre derechos humanos y el sistema encargado de su supervisión, bajo los auspicios de las Naciones Unidas.

Se entiende por derechos humanos aquellos derechos que toda persona posee y de los que debería poder disfrutar por el mero hecho de ser un ser humano.

La idea de los ‘derechos humanos universales’ es algo que se ha desarrollado a lo largo de la historia de la humanidad. Su crecimiento se debió a los motines de campesinos y esclavos, a los esfuerzos por dar fin al hostigamiento de minorías religiosas, a las rebeliones contra invasores y colonizadores y a medidas en masa adoptadas por la población trabajadora.

El derecho al trabajo es la base para la realización de otros derechos humanos y para una vida en dignidad. Incluye la oportunidad de ganarse la vida mediante un trabajo libremente escogido o aceptado. En la realización progresiva de este derecho, los Estados están obligados a garantizar la disponibilidad de orientación técnica y profesional, y a tomar las medidas apropiadas para crear un entorno propicio para existan oportunidades de empleo productivo. Los Estados deben garantizar la no discriminación en relación con todos los aspectos del trabajo. El trabajo forzoso está prohibido por el derecho internacional.

En estrecha relación con el derecho al trabajo está el derecho a condiciones equitativas y satisfactorias de trabajo, y los derechos relacionados con los sindicatos. Los Estados están obligados a garantizar salarios justos, igual salario por igual trabajo e igualdad de remuneración por trabajo de igual valor. Los trabajadores deben garantizarse un salario mínimo que permita una vida digna para ellos mismos y sus familias. Las condiciones de trabajo deben ser seguras, saludables y no degradantes para la dignidad humana. Se debe ofrecer a los empleados horas de trabajo razonables, un descanso adecuado y tiempo de ocio, así como vacaciones periódicas pagadas.

Los trabajadores tienen derecho a asociarse entre sí y a negociar de manera colectiva para mejorar las condiciones de trabajo y los niveles de vida. Tienen el derecho a formar y afiliarse a un sindicato de su elección, y los sindicatos tienen derecho a formar agrupaciones nacionales o internacionales. Los trabajadores tienen el derecho de huelga, siempre y cuando se realice de conformidad con las leyes nacionales. Los derechos laborales colectivos no pueden ser objeto de restricciones por parte de los Estados distintas de las prescritas por la ley y que son necesarias en una sociedad democrática, de acuerdo con los intereses de seguridad nacional, orden público, o para la protección de los derechos y libertades de los demás.

Es una verdad innegable que la cultura del trabajo en México se está transformando y las modificaciones a la reforma laboral son muestra de ello. Por ello, será importante diseñar estrategias para empoderar a las y los trabajadores, brindándoles los elementos necesarios para su defensa, a través de programas de capacitación y educación técnica, con la finalidad de preparar y fortalecer a los trabajadores.

Para transformar el mundo laboral, conocer nuestros derechos y saber cuándo, cómo y dónde defenderlos es crucial, pues de ese modo podremos organizarnos bajo un modelo genuinamente provechoso para la clase trabajadora. *NI*



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