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*Contra la prensa.

Pues no termina de discutirse un asunto sobre alguna decisión o declaración del presidente cuando ya surge una nueva diferencia con algún personaje o sector de la población. Durante varios días mucho se habló de la casa que el hijo de AMLO ocupó en los Estados Unidos y que echa por tierra la conducta de la familia presidencial de practicar la austeridad que pregona el presidente.

El tema esta vez ya va más allá del territorio nacional, es el clamor internacional contra el gobierno de México para que revierta la crisis de violencia y muerte que viven los periodistas. Por lo anterior el Parlamento Europeo emitió un texto de manera conjunta en donde señala que México es el país más peligroso y mortífero para ejercer el periodismo, fuera de una zona de guerra.

Fueron 607 votos a favor, dos en contra y 73 abstenciones. Llegó al Pleno como uno de los temas de violación de los derechos humanos, la democracia y el Estado de derecho más urgentes. “Se condena las amenazas, los acosos y asesinatos de periodistas en México y pide a las autoridades que investiguen los homicidios de manera rápida, exhaustiva, independiente e imparcial”.

En el Parlamento están representantes de 28 países del viejo continente, a nombre de alrededor de 450 millones de personas. Es la rama legislativa de la llamada Unión Europea. Los eurodiputados señalan su preocupación porque López Obrador utiliza con frecuencia “una retórica populista para denigrar e intimidar a periodistas independientes, propietarios de medios y activistas”.

La actitud para con la prensa –por supuesto la que critica a su gobierna, la otra parte son para él los verdaderos comunicadores- ha sido complicada desde el principio de su gobierno. Desde la mañanera de cada día AMLO maneja perfectamente la agenda. Y ya entre los comunicadores habrá que distinguir desde quienes todo le aplauden, hasta los que habiendo votado por él -sobre todo por el fastidio contra los gobiernos anteriores- hoy muestran su arrepentimiento.

Antonio Crespo escribe en su libro “2018: ¿AMLO presidente?”: El caudillo interpreta cualquier cuestionamiento opositor, no como la dinámica propia de un juego democrático encaminado a contrastar posiciones . Para el líder autoritario, cualquier intento de demostrar un error o debilidad es por sí mismo un acto ilegítimo cuyo objetivo forma parte de una conspiración destinada a sacarlo del poder.

En ese mismo trabajo periodístico Denise Dresser decía que la peor característica de AMLO (si bien tiene unas muy buenas), es pensar que la crítica no puede ser constructiva, es pensar que los críticos son enemigos. Mientras que Federico Berrueto establece que a López Obrador lo asedian los fantasmas que él mismo crea, y confunde el escrutinio público, al que todo personaje público está obligado, con una conspiración en su contra.

El mismo Juan Ramón de la Fuente –hoy parte del equipo de AMLO- sin referirse expresamente al presidente, escribía en tono de advertencia: “En los movimientos populistas, entre el resentimiento colectivo y la frustración masiva que los nutren, se genera asimismo una cierta propensión a que surjan en su seno actitudes hostiles que puedan llegar al odio”.

Y agrega el representante permanente de México en las Naciones Unidas. Los líderes populares desarrollan una gran intolerancia hacia los otros y siempre con un peculiar carisma que polariza. Son por definición intolerantes a la crítica.

Crespo considera que el nivel de tolerancia de AMLO a la crítica es cero; ya lo había mostrado, ya lo había mostrado con grupos y movimientos que por alguna razón no se le plegaban. Ya había dicho que quien no estaba con el movimiento estaba en su contra, con todo lo que eso indica.

Desde luego, continúa el columnista, AMLO tiene derecho a replicar mentiras, sesgos, información manipulada. A veces lo hace, pero casi siempre lo niega sin mostrar pruebas. Y también responde con infundios y calumnias a muchos de sus críticos sin después corregirlo.

Termina diciendo que hoy muchos expresan esperanzas de que en algún momento AMLO cambie a una actitud de mayor apertura , diálogo y conciliación. Ojalá fuera el caso, pero no se ve sencillo. El pleito está en su propia naturaleza.

Cero diplomáticas la respuesta de AMLO al Parlamento Europeo. Imagínense ustedes tratar de borregos a los eurodiputados. No es broma. “Es lamentable que se sumen como borregos a la estrategia reaccionaria y golpista del grupo corrupto que se opone a la Cuarta Transformación…Como en muy pocas ocasiones en su historia, se están haciendo valer los principios libertarios de igualdad y democracia. Aquí no se reprime a nadie, se respeta la libertad de expresión y el trabajo de los periodistas.

No es broma de mal gusto, es parte del texto que en hoja membretada el gobierno de la República dirige a manera de comunicado al Parlamento Europeo. ¿Se respeta la libertad de expresión? Tal vez como nunca los periodistas que se atreven a disentir de AMLO son descalificados, injuriados, investigados hasta de cuánto ganan. Eso no da libertad para ejercer el periodismo.

De panfleto trata el comunicado. Y les advierte: para la próxima, infórmense y lean bien las resoluciones que les presentan antes de emitir su voto. Y no olviden que ya no somos colonia de nadie… Evolucionan, dejen atrás su manía injerencista disfrazada de buenas intenciones.

Cabe resaltar que, a final de cuentas en el documento de referencia, después de las diatribas contra todos, se le “olvidó” al gobierno desmentir –o tratar de desmentir- el origen del clamor internacional para que en México se frene la violencia contra comunicadores. Curiosa la omisión. No les parece.

Por hoy es todo, nos leemos en la próxima entrega, pero… En Confianza. *NI*




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