*Miguel Martínez en Tula acusa de abuso de autoridad, detención ilegal, ejercicio indebido del servicio público y daño moral a elementos de la policía municipal y a quien resulte responsable.
*Sin examen que lo compruebe, lo detuvieron por conducir en supuesto estado de ebriedad. Le imponen una multa de nueve mil pesos, más tres mil para liberar su auto.
*Parece claro que el trato recibido es consecuencia de las críticas que él hace al actual gobierno municipal.
Radicado bajo el expediente CDHEH-VT.TA0039-26 fue iniciado en la Comisión de Derechos Humanos del Estado de Hidalgo, la investigación sobre la queja interpuesta por el periodista Miguel Ángel Martínez y su acompañante América Cristal Gutiérrez contra policías de Seguridad Pública y Tránsito municipal y de la conciliadora municipal de Tula por la posible violación en sus derechos humanos.
Todo ello mientras que este martes 10 presentó la denuncia ante el Ministerio Público, misma que quedó registrada con el número 16-2026-00413 por abuso de autoridad y lo que resulte y con ello iniciar la carpeta de investigación correspondiente.
Se sabe que los hechos ocurren en los primeros minutos del último día del pasado mes de enero, cuando la pareja aborda su vehículo estacionado a la orilla de la avenida Lázaro Cárdenas, en dirección a El Carmen, lo que es propiamente la salida de Tula a Tepeji.
Ciertamente dan vuelta en U para entrar nuevamente a la ciudad, pero cabe aquí referir que lo hacen con toda precaución y considerando que por la hora (1 de la mañana), no hay carga vehicular que haga riesgosa la maniobra; sin embargo, una patrulla ve el hecho y los sigue para ordenarle a Miguel el conductor que se detenga a la altura del bulevar Ferrocarriles, entre las calles Atanasio Bernal y 5 de Mayo.
En el lugar le piden su licencia, él accede y al salir del vehículo de pronto es esposado y trasladado a las galeras municipales acusado de dar la vuelta en U, manejar en estado de ebriedad y el vehículo con vidrios polarizados, al tiempo que su acompañante pregunta por qué es tratado de esa forma y como respuesta un policía le ordena callarse, “sino a ti también te va a cargar la chingada”, al tiempo de soltar un golpe con la palma de la mano abierta.
No cuesta mucho deducir que el mal trato que recibió el periodista es consecuencia de que una y otra vez, ha dado cuenta de las deficiencias que en varios temas ha exhibido la actual administración municipal de Tula. Puntualizando que no se trata de que el comunicador recibiera un trato preferente, sino solamente actuar conforme a derecho.
Ya en las oficinas de la Secretaría de Seguridad Pública Municipal, en donde también se encuentra el Juzgado Conciliador, se le impone una multa de 9 mil pesos. Cabe hacer notar que ni aquí, ni antes le hicieron algún examen para constatar su supuesto estado de embriaguez, sino solamente por el dicho de la juez en turno.
En su denuncia el afectado establece que ya detenido nunca se le permitió hacer una llamada y sí por el contrario le tomaron fotos esposado y sin su autorización para con ellas funcionarios del gobierno municipal hacer escarnio de lo ocurrido a través de las redes sociales y que ha sido compartido por integrantes del Ayuntamiento y del propio gobierno municipal.
Finalmente casi cuatro horas después de ocurrido los hechos, Miguel Martínez fue dejado en libertad, no sin antes entregar 3 mil pesos más para la liberación de su vehículo.
El hecho que se hizo del conocimiento público, significó innumerables muestras de apoyo al conocido comunicador tulense, y de diferentes formas le manifestaron su solidaridad y apoyo ante estos penosos hechos. (JGRC)
