*Un equipo de alumnas de secundaria del Colegio Anglo Castellano.
Por MARLENE GODÍNEZ PINEDA
Una medalla de oro fue el resultado de la participación del Colegio Anglo-Castellano en una competencia internacional realizada en Bangkok, Tailandia, donde se presentó un proyecto matemático desarrollado por estudiantes de secundaria, bajo la asesoría de la maestra Erika Corina Sánchez Pastrana.
Durante una entrevista realizada en el Space Center de Houston, Texas, la docente mostró con orgullo el banderín del Colegio Anglo-Castellano, tras explicar que el pase al certamen internacional se obtuvo en diciembre de 2024, luego de participar en la Expociencias Nacional celebrada en Tabasco, evento que otorgó la clasificación para el año 2026.
La semana previa a la entrevista, el proyecto fue presentado en Bangkok, Tailandia, en idioma inglés, ante un panel de jueces internacionales, entre ellos evaluadores japoneses con grado de doctorado. El trabajo expuesto abordó la espiral dorada de Pitágoras, lo que permitió al equipo obtener la medalla de oro. Sánchez Pastrana señaló que el reconocimiento representa un orgullo para el Colegio Anglo-Castellano, el municipio de Tula de Allende, el estado de Hidalgo y México.
El proyecto tuvo como base el trabajo de tres alumnas de primer grado de secundaria: Mía, Vanessa y María José, quienes inicialmente participaron en la convocatoria estatal de Pandillas Científicas de Hidalgo y posteriormente en la fase nacional en Tabasco. Sin embargo, por motivos laborales de los padres de Mía y Vanessa, únicamente María José pudo acudir a la competencia internacional.
De acuerdo con la maestra, el proyecto estuvo enfocado en el ámbito educativo y consistió en la demostración de tres leyes matemáticas que se manifiestan en el ser humano, la naturaleza y el universo. Se comprobó la relación entre la serie de Fibonacci, el Teorema de Pitágoras y el número de oro, cuyo valor es 1.61.
La explicación incluyó ejemplos como el crecimiento del caracol nautilus, las falanges de la mano, el óvulo de la nariz, el caracol del oído, el canto de las ballenas, la formación de espirales en el mar, las galaxias, los girasoles y el desarrollo de las hojas en los árboles, relacionándolo con la distribución de la luz solar para la fotosíntesis.
Para sustentar el proyecto, se utilizó el manejo de cuadrados con base en el Teorema de Pitágoras, lo que permitió dividir el número sucesor entre el antecesor de la serie de Fibonacci y obtener el número de oro. En la competencia participaron aproximadamente entre 15 y 20 países.
Sánchez Pastrana detalló que cuenta con formación como maestra normalista con especialidad en matemáticas, es ingeniera industrial y de sistemas, posee una maestría en administración de negocios con especialidad en calidad y productividad, y actualmente cursa un doctorado en educación.
En cuanto a los próximos retos, informó que en diciembre pasado también ganaron con el proyecto denominado Quartz Copper Shield, el cual obtuvo el pase a la Olimpiada Científica IWISE en Londres, programada para junio o julio. Además, este proyecto fue revisado por el Space Center, donde uno de sus representantes durante su participación en Expociencias, lo conoció y extendió la invitación para presentarlo en el concurso Challenger del Space Center, previsto para el verano de este año.
La entrevista se realizó en el Space Center de Houston, en el marco de una serie de conferencias dirigidas a educadores de todos los niveles, desde primaria hasta universidad, enfocadas en el fortalecimiento de la enseñanza científica. *NI*
