*La problemática se agrava por la falta de planeación en infraestructura de residuos.
*Mónica Mixtega aclaró que la suspensión fue decisión de la empresa operadora.
Por Jesús García
El cierre del relleno sanitario de Tula, que ha generado afectaciones en al menos 14 municipios de la región, se originó por el colapso de una de sus celdas tras haber alcanzado su vida útil, informó la secretaria de Medio Ambiente y Recursos Naturales de Hidalgo, Mónica Mixtega, durante la conferencia de prensa estatal del lunes 30 de marzo.
La funcionaria aclaró que la dependencia estatal no ordenó la suspensión de operaciones, sino que fue la propia empresa encargada del sitio la que decidió detener actividades ante la imposibilidad de seguir recibiendo residuos. Explicó que la celda presentó una falla estructural severa, lo que obligó a su cierre definitivo. “Prácticamente se partió la celda; ya había llegado a su vida útil y, en virtud de ello, colapsó”, señaló.
En este contexto, Mixtega destacó que el manejo, traslado y disposición final de los residuos sólidos urbanos es una responsabilidad directa de los municipios, a quienes desde años anteriores se les ha solicitado prever recursos y espacios adecuados para este fin. Sin embargo, de los 14 municipios afectados, únicamente dos han iniciado trámites para evaluar la factibilidad de nuevos terrenos destinados a rellenos sanitarios.
Ante la contingencia, la Secretaría de Medio Ambiente planteó alternativas para la disposición de los desechos en otros sitios como Pachuca, Apan, Santiago Tulantepec y Zumpango; no obstante, autoridades municipales han manifestado su preocupación por los costos que implica el traslado, especialmente hacia instalaciones ubicadas fuera del estado.
En días pasados, ocho presidentes municipales solicitaron formalmente la intervención del gobierno estatal para evaluar las condiciones del relleno sanitario de Tula y determinar la viabilidad de su rehabilitación. No obstante, la secretaria explicó que actualmente existen limitaciones legales que impiden actuar en el sitio, debido a que el relleno no cuenta con autorización en materia de impacto ambiental desde 2024 y enfrenta un proceso ante el Tribunal de Justicia Administrativa que mantiene suspendidas posibles acciones.
En cuanto a la búsqueda de nuevas soluciones, Mixtega indicó que si bien existen propuestas de terrenos, incluso algunos ofrecidos por ejidatarios, estos no han podido ser evaluados formalmente debido a la falta de proyectos ejecutivos completos. Precisó que, conforme a la Norma Oficial Mexicana NOM-083, es indispensable cumplir con estudios técnicos, ambientales y de factibilidad para autorizar cualquier nueva infraestructura. Hasta el momento, agregó, solo se tiene registro de un proyecto iniciado en 2024 que fue suspendido y recientemente retomado.
Finalmente, la funcionaria rechazó que el cierre del relleno sanitario responda a decisiones políticas, reiterando que se trata de una situación técnica derivada del agotamiento de la capacidad operativa del sitio. *NI*

