*Previo a la Semana Santa. En esta segunda edición la sede será en Chilcuautla, con la participación de las asociaciones de Tepetitlán y de Tezontepec de Aldama.
Por MARLENE GODÍNEZ PINEDA
TEPETITLÁN, Hgo.- Representantes religiosos de la Parroquia de San Bartolomé, promotores culturales y los representantes de la Asociación de Semana Santa de Tepetitlán y de Fariseos de Tezontepec, así como el Grupo de Sayones de Chilcuautla, anunciaron la realización del Segundo Encuentro de Sayones, Fariseos y Xodyos, a efectuarse el próximo viernes 27 de marzo, como parte del inicio del ciclo festivo de Semana Santa en tres poblaciones hermanadas de la región, donde se espera la participación de alrededor de 800 personas.

El primer encuentro se llevó a cabo en Tepetitlán y en este 2026 se llevará a cabo en Chilcuautla, donde los grupos comenzarán a concentrarse alrededor de las 14:00 horas; posteriormente, a las 15:00 horas se celebrará una misa solemne y, al finalizar, se realizará una procesión por las principales calles, con la participación de las denominadas “turbas” de sayones, judas, portadores de estandartes y otros personajes tradicionales.
Durante una conferencia de prensa celebrada en el Santuario del Señor de las Tres Caídas en Tepetitlán, donde tuvieron como anfitrión al párroco Pablo Meza Obregón, organizadores destacaron que este evento marca el arranque de las actividades de Semana Santa en comunidades del Valle del Mezquital, las cuales han consolidado una colaboración desde hace dos años para preservar sus tradiciones religiosas y culturales.

El promotor cultural del encuentro, Darío Eduardo Ortiz Quijano, explicó que estas celebraciones tienen un origen que se remonta a la época virreinal, cuando frailes franciscanos y agustinos implementaron el llamado teatro de evangelización para transmitir la fe a comunidades indígenas otomíes, dando origen a representaciones que combinan elementos cristianos con cosmovisiones originarias.
En este sentido, detalló que figuras como los sayones, fariseos o judíos representan un complejo simbolismo vinculado a fuerzas de oscuridad que, dentro de la narrativa religiosa, son derrotadas con la resurrección de Jesucristo. Estas representaciones incluyen indumentaria característica como penachos, máscaras, machetes y lanzas, y forman parte de rituales que han sido transmitidos de generación en generación.
Por su parte, representantes de parroquias participantes señalaron que la unión entre comunidades ha permitido fortalecer la fe y la continuidad de estas expresiones, además de propiciar que nuevas generaciones se involucren activamente. En cada una de ellas se desarrollarán actividades similares, como la bendición de palmas, procesiones, representaciones de la Última Cena, la oración en el huerto, el juicio de Jesús y actos litúrgicos que recrean la pasión, muerte y resurrección de Cristo.

En cuanto a la participación, los organizadores precisaron que cada agrupación integra entre 100 y 150 personas, incluyendo personajes centrales como sayones, judas y portadores de bastones, lo que en conjunto suma varios cientos de participantes, además de acompañantes y público.
Finalmente, los organizadores reiteraron la invitación al público en general a asistir a las celebraciones en las distintas comunidades, destacando que, además de su valor religioso, estas representan una riqueza cultural heredada desde la época virreinal y un elemento de identidad para los pueblos del Valle del Mezquital. *NI*
