*NO ECHEN COHETES.

 Por José Antonio Trejo Rodríguez.

Ya vienen las fiestas de fin de año y de paso regresa el tormento de los cohetes que, generan humo, contaminación auditiva, esparcen residuos en la atmósfera y en la tierra; generan pánico en bebés, personas nerviosas, mascotas, aves y animales silvestres. Además de los riesgos a que se exponen las personas por su manejo: amputaciones, sordera, quemaduras.

En el artículo: La pirotecnia y todas sus consecuencias. Síndrome de Blast: reporte de un caso, escrito por Manuel Gil-Vargas y otros, publicado en Acta Pediátrica de México en su número de enero – febrero de 2019, documentan el caso de un paciente accidentado tras la manipulación y explosión de pirotecnia. El artículo lo pueden consultar en el enlace siguiente: https://www.redalyc.org/journal/4236/423665707003/423665707003.pdf léalo y saque sus conclusiones.

Una noche de grito sucedida hace más de medio siglo, a la hora del castillo y de la cohetería, las aves que anidaban en los árboles del jardín de Tula volaron despavoridas; la vorágine las alcanzó y su única reacción fue huir. Quién sabe si alguna de ellas logró volver o al menos sobrevivir, pues tengamos en cuenta que son diurnas, regresan a sus nidos al oscurecer. Así que, aquellos pájaros asustados a la media noche podrían haber chocado con cables, otras ramas u otras aves que también se dispersaban ante el ruido infernal de los cohetes. Se forma conciencia cuando desde niño se atestigua un hecho como esos.

La Secretaría de Salud en un boletín publicado en diciembre del año pasado, cita al especialista adscrito al Departamento de Urgencias del Instituto Nacional de Pediatría (INP), de la Secretaría de Salud, Luis Ramiro García López, quien “Mencionó que en el servicio de urgencias del INP todo el año hay demanda de atención por quemaduras; no obstante, en fechas especiales como las fiestas decembrinas incrementan entre 10 y 15 por ciento, debido a líquidos calientes, fuego o uso de pirotecnia.”

De unos años a la fecha, a través de las redes sociales se ha clamado con firmeza en contra del uso de la pirotecnia durante distintas celebraciones, en virtud del daño que se causa a la salud pública, incluyendo a los animales domésticos, utilizando memes agresivos en los que, llaman a quienes truenan cuetes a introducirlos en salva sea su parte. Es tan fuerte el problema que, incluso los canales inteligentes de origen extranjero, realizan costosos programas especiales que ayuden a sus suscriptores a apaciguar a sus animales de compañía.

En el artículo “Más allá del espectáculo: los efectos de los fuegos artificiales en los animales y las personas.“ Publicado por Christina Kelso el 8 de julio pasado en el New York Times se establece que el ruido y las luces de la pirotecnia “asustan a los animales, tanto salvajes como domésticos.” Además, menciona que se ha “demostrado que la calidad del aire empeora en las horas posteriores a los fuegos artificiales, ya que contiene partículas, metales y gases como el dióxido de azufre.” Lo cual tiene consecuencias serias, pues “agrava las enfermedades pulmonares y cardíacas y está relacionada con otras afecciones de salud.”

“Mi perrito se escapó de mi casa, espantado al escuchar los cohetes del pasado fin de año”, me dijo con tristeza mi pequeña sobrina; nunca lo pudieron localizar. Los cohetes truncaron de la peor forma posible la apacible vida familiar de un pequeño animal de unos diez años y de sus compañeros humanos. Y todo ello por prácticas que deben ser erradicadas: afectan la salud, la tranquilidad y el ambiente y ningún beneficio acarrea.

“Amigos” nos dijo el coordinador de las celebraciones en nuestra parroquia, un joven agradable y dinámico, “les solicitamos su apoyo para las fiestas guadalupanas que están por iniciar, hay que comprar flores, cohetes y algunas otras cosas.” Le respondimos que con gusto cooperamos para las flores, pero no para los cohetes, pues espantan a las personas, a los animales y contaminan. Nos sorprendió al respondernos que él tampoco comulga con los cuetes y que incluso les teme, pero que los más reacios defensores de las tradiciones presionan para que se echen.

Va un llamado respetuoso a las conciencias para que, en las celebraciones cívicas, religiosas y familiares ya no se echen cohetes.

No echen cohetes. No se diviertan a costillas del bienestar del prójimo y del deteriorado ambiente en el que ya vivimos. *NI*

Por Nueva Imagen de Hidalgo

Medio de comunicación impreso que nació en 1988 y con el correr de los años se convirtió en un referente en la región de Tula del estado de Hidalgo. Se publica en formato PDF los miércoles y a diario la página web se alimenta con información de política, policíaca, deportes, sociales y toda aquella información de interés para la población.

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