*EL PRIMER WALMART DE MÉXICO.

Por José Antonio Trejo Rodríguez.

A diario pasaba en el pesero, de vuelta a casita, por el eje 4 Sur y Avenida Javier Rojo Gómez, en el estaba una Comercial Mexicana y en su contra esquina un enorme solar con algunas construcciones que de pronto fueron sustituidas por una gigantesca obra de construcción que, nadie atinaba a decir de qué se trataba. Estando muy cerca de la gran central de abastos y de varias tiendas especializadas en la venta de materiales para la construcción e implementos para la industria, no sería raro la ampliación de la competencia en esos mismos giros.

La obra comenzó a tener forma de plaza comercial, quizá algo sabrían los de la Comer, pues a mediados de la construcción de su competidor, pusieron manos a la obra y remodelaron su tienda. Y de repente, allí estaba, el gran letrero que identificaba al nuevo supermercado que, asociado con el reconocido grupo Cifra, los dueños de Aurrerá y de Suburbia, abriría su primera sucursal en todo México. No sería en el norte del país, tampoco en una zona de alto nivel adquisitivo de la gran capital o de su zona conurbada. La primera sucursal de Walmart, la tienda minorista fundada por Sam Walton, estaría inaugurándose el 27 de septiembre de 1993 en el oriente de la Ciudad de México.

Muchos de mis amigos, picados por la curiosidad, acudieron a la apertura. Cuando regresé del trabajo me bombardearon con toda clase de información, así que, sin hacerme del rogar decidí ir a testimoniar. La tienda quedaba a unos 15 minutos de casa, viajando en microbús. En el camino me contaron que “el piojo”, que era residente en el otro lado y que durante su carrera había viajado entre México para estudiar en la universidad y los Estados Unidos para trabajar, había revisado los aparatos electrónicos y había determinado, gracias a su conocimiento del mercado gabacho que, había buenos productos y precios por lo que, se compró un aparato de sonido con doble casetera, reproductor de CD y bocinas desmontables.

Llegamos a la plaza, una multitud colmaba los pasillos, el estacionamiento estaba a reventar, taxis entraban y salían llevando consumidores con sus preciadas cargas. “El mojarra”, tulense estudiante de ingeniería, habitual visitante de la frontera norte brindaba sus experiencias con productos que, su familia de por allá consumía, adquiridos en el otro lado: “este pan de caja es muy sabroso, bastante recomendable para los lonches” decía y señalaba hacia los anaqueles.

“Cuando vinimos al medio día, nos dieron una muestra; está muy bueno” dijo señalando un grueso trozo de atún ahumado en la zona de carnes. Tenía razón, era un bocadillo delicioso y allí estamos pidiendo un cuarto de este. Gruesas peceras exhibían grandes y saludables langostas ¿Esas cómo se cocinan? Pregunté a mis expertos guías, ni el “piojo”, ni la “mojarra”, que eran excelentes cocineros, supieron darme respuesta, por lo que decidimos comprar una charola de milanesas y un conejo en canal que, el piojo se ofreció a preparar para el día siguiente.

Continuamos nuestro recorrido, vimos que los electrónicos volaban, se vendían mejor que el pan caliente que oloroso dejaba escapar su sabrosura, extendiéndose por un ala de la tienda. Llegamos a los muebles modulares y a la ropa en donde la “mojarra”, risueño eligió unas camisetas porque era de las que le traían de Arizona. La gran sorpresa fue el módulo de Ticket Máster, boletera de reciente operación y que ofrecía las entradas para los conciertos del palacio de los deportes y muchos espectáculos más; ya no tendríamos que ir hasta las taquillas del domo de cobre a hacer filas engorrosas.

Las cajas registradoras eran velocísimas, las cajeras preguntaban a sus clientes su código postal, pagamos y salimos de los pasillos atiborrados. Frente a la salida de Walmart estaba una tienda de discos a la que el piojo se metió a buscar alguna ganga. Seguimos nuestro camino para tomar el microbús, pasamos frente a Suburbia y sucursales bancarias; frisaban las 8 de la noche y seguían llegando consumidores. Rápidamente llegamos a casita, preparamos un buen licuado, sándwiches de atún ahumado con todos sus materiales, intercambiamos puntos de vista y a hacer la meme.

Tenía material de sobra para, al día siguiente, platicarles a los muchachos de la SECOFI, mi centro de trabajo, mis experiencias en el nuevo Walmart, el primero que se puso en todo México. Por cierto ¿Ya vieron lo rápido que están construyendo el de Tula? *NI*

Por Nueva Imagen de Hidalgo

Medio de comunicación impreso que nació en 1988 y con el correr de los años se convirtió en un referente en la región de Tula del estado de Hidalgo. Se publica en formato PDF los miércoles y a diario la página web se alimenta con información de política, policíaca, deportes, sociales y toda aquella información de interés para la población.

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