*Violencia de género: el desafío del presupuesto.

Por Magda Olguín

En política pública, las cifras suelen presentarse como argumentos contundentes. Sin embargo, cuando se trata de la violencia contra las mujeres, los números por sí solos no bastan para medir el verdadero alcance de una estrategia gubernamental. La reciente noticia sobre la asignación de más de mil millones de pesos para apoyar integralmente a mujeres que enfrentan violencia en Hidalgo abre un debate necesario: ¿estamos ante un avance estructural o ante otra promesa que deberá demostrar su eficacia en el terreno?

El anuncio es relevante por varias razones. Primero, porque reconoce que la violencia de género no es un fenómeno aislado ni doméstico, sino un problema social que exige intervención institucional y recursos públicos. Segundo, porque plantea un enfoque integral: atención psicológica, asesoría jurídica, programas sociales y acciones que buscan fortalecer la autonomía económica de las mujeres.

En teoría, este enfoque es el correcto. Durante años, especialistas en políticas de género han señalado que la violencia contra las mujeres no puede combatirse únicamente con medidas punitivas. La prevención, la atención temprana y la independencia económica son piezas clave para romper ciclos de violencia que muchas veces se perpetúan por falta de alternativas reales.

Sin embargo, el reto más grande no está en el anuncio, sino en la ejecución.

Hidalgo es un estado con profundas desigualdades territoriales. Mientras en las zonas urbanas existen mayores posibilidades de acceso a instituciones y servicios, en muchas comunidades rurales las mujeres enfrentan barreras culturales, económicas y geográficas para denunciar agresiones o buscar apoyo. En esos contextos, los programas gubernamentales suelen quedarse lejos de quienes más los necesitan.

Por eso, el destino real de este presupuesto será determinante. No basta con que los recursos estén asignados en documentos oficiales; es indispensable que lleguen a los municipios, que fortalezcan centros de atención, que capaciten personal especializado y que generen redes de apoyo comunitario.

También será clave la coordinación institucional. La violencia contra las mujeres no es competencia exclusiva de una secretaría o de un programa social. Requiere la participación de fiscalías, sistemas de salud, instituciones educativas, gobiernos municipales y organizaciones civiles. Cuando las políticas se fragmentan entre dependencias, el resultado suele ser la ineficiencia.

Hay otro elemento que no debe perderse de vista: la evaluación. En México, los presupuestos con perspectiva de género han crecido en los últimos años, pero muchas veces se enfrentan a problemas de dispersión, burocracia o falta de seguimiento. Sin indicadores claros, es imposible saber si el dinero realmente está cambiando la vida de las mujeres.

En ese sentido, el anuncio del presupuesto representa una oportunidad importante para Hidalgo. No sólo por el monto —que es significativo— sino por la posibilidad de consolidar una política pública sólida en materia de prevención y atención de la violencia de género.

Pero también implica una responsabilidad.

Si estos recursos se traducen en servicios accesibles, acompañamiento efectivo y oportunidades reales para que las mujeres reconstruyan su vida, el impacto podría ser profundo y duradero. Si, por el contrario, se diluyen entre programas dispersos o trámites burocráticos, la cifra millonaria quedará reducida a un titular más.

La violencia contra las mujeres no se combate únicamente con discursos ni con cifras espectaculares. Se combate con instituciones que funcionen, con políticas que lleguen a las comunidades y con decisiones que coloquen la dignidad de las personas en el centro.

Hoy, Hidalgo tiene sobre la mesa una inversión considerable. Lo que ocurra con ella en los próximos años dirá mucho sobre la seriedad con la que el estado enfrenta uno de sus desafíos sociales más urgentes.

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Por Nueva Imagen de Hidalgo

Medio de comunicación impreso que nació en 1988 y con el correr de los años se convirtió en un referente en la región de Tula del estado de Hidalgo. Se publica en formato PDF los miércoles y a diario la página web se alimenta con información de política, policíaca, deportes, sociales y toda aquella información de interés para la población.

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