¡Harto del cúlex!
Por Martín Israel Campuzano Aguilar
Estimado médico: le escribo desde la comunidad de San Pedro para contarle un problema que hemos arrastrado desde hace varios años, pero que en los últimos meses se ha vuelto insoportable. Sinceramente, ya nos tiene cansados. Estamos hasta la coronilla del cúlex ese, ¡mendigo bicho! En ciertos horarios cubre el cielo y se ve como una nube negra. Además de lo molesto que es, ha afectado el desarrollo de nuestra vida y la de nuestros hijos, impactándonos cada vez más, y parece no tener fin.
Quiero comentarle que hace unos días varios de mis animales enfermaron: se me murieron dos vacas. Además, “El Manchas”, un perro que mis hijos utilizaban para cuidar las borregas, pasó varios días sin probar alimento, hasta que comenzó a sangrar por la nariz y murió. Tengo toda la certeza de que los responsables fueron los moscos. Durante años hemos vivido cerca de la presa y hemos visto, con tristeza, cómo se vierten desechos de todo tipo… y ahora esto. Dicen que es por el lirio. La verdad, aunque fumigan una y otra vez, esta plaga nomás no se quita, y tengo temor por la salud de mi familia, porque mi hijo más pequeño, de apenas cinco años, tiene unas ronchas desde hace 15 días que no mejoran. Así que, sin tanto rodeo, quiero saber qué me recomienda.
Estimado amigo: agradezco su confianza y aprovecho para saludar a toda la gente de San Pedro, siempre tan hospitalaria y amable. Debo decirle que sigo puntualmente las estrategias de mitigación del mosco cúlex (siendo la especie más abundante cúlex quinquefasciatus). Aunque es muy común, mi estimado amigo, no deja de ser un verdadero problema para la salud pública. Su preocupación está totalmente justificada, pues la proliferación de este mosquito se debe principalmente al exceso de lirio acuático, a la mala calidad del agua de la presa y a la falta de mantenimiento. Aunque se han realizado acciones, estas resultan insuficientes.
Por ello, me gustaría dejarle unas recomendaciones que quizá ayuden a hacer más llevadero este dolor de cabeza con el que usted y cientos de personas conviven diariamente. Las primeras, seguramente ya las conoce, pero son básicas:
- Coloque mosquiteros en puertas y ventanas, asegurándose de que no tengan roturas.
- Use ropa de colores claros y de manga larga para cubrir la piel, especialmente al anochecer.
- Aplique repelente de insectos en la piel expuesta y reaplíquelo varias veces.
- Utilice ventiladores, ya que los mosquitos no son buenos voladores y las corrientes de aire los desestabilizan.
Y, en caso de presentar los siguientes síntomas, acuda inmediatamente a valoración médica: fiebre, dolor de cabeza, dolores musculares y articulares, confusión, rigidez de cuello, convulsiones o parálisis. Debe saber que alrededor del 80% de las personas no desarrolla síntomas graves, así que es importante mantenerse alerta.
Respecto a su hijo, no se alarme. Es común que desarrollen alergias por este tipo de insectos; sin embargo, estaré atento y a sus órdenes para cualquier seguimiento. *NI*
