*Hombres en México, mueren por pena y machismo: Cáncer de próstata.
Por Martín Israel Campuzano Aguilar
En México, el cáncer de próstata es la principal causa de cáncer y la segunda causa de muerte en hombres. Se registran más de 25,000 casos nuevos cada año y alrededor de 7,000 a 8,000 defunciones anuales. El 70% de los casos se diagnostican en etapas avanzadas, debido a la falta de revisiones periódicas y factores culturales como el machismo. Este padecimiento es de lento crecimiento, no presenta síntomas en etapas tempranas y su diagnóstico es más común en hombres de más de 65 años. Cabe destacar que el riesgo de desarrollar este cáncer aumenta con la edad. Si esta enfermedad es diagnosticada de manera temprana y es tratada en sus etapas iniciales, es curable en 85 por ciento de los casos.
Los factores de riesgo son antecedentes de cáncer de próstata en familiares cercanos o tener más de 45 años. También existen factores de riesgo modificables, tales como el consumo en exceso de carne roja y productos lácteos, beber alcohol, fumar y tener obesidad o sobrepeso.
En las etapas iniciales, a menudo no hay síntomas específicos. A medida que progresa, pueden aparecer síntomas como chorro de orina débil, dificultad para orinar, flujo de orina débil o disminuido, necesidad de orinar con frecuencia, especialmente por la noche, dificultad para tener una erección, presencia de sangre en la orina o en el semen, dolor de espalda, en caderas o pelvis que no desaparece. Es pertinente que acudas al médico.
Para prevenirlo, es fundamental cuidar la dieta y realizar ejercicio: llevar una alimentación saludable, hacer ejercicio regularmente y no fumar pueden reducir el riesgo.
Es primordial tener un diagnóstico temprano: mediante pruebas como el examen de PSA (antígeno prostático específico) y el tacto rectal, y el uso de imágenes como la resonancia magnética (RM), puede aumentar las probabilidades de curación.
Queridos lectores (me refiero totalmente al sexo masculino), los invito a reflexionar sobre la presión cultural, donde se nos enseñó a asociar la salud con fortaleza y autosuficiencia y, como consecuencia, el miedo a mostrar vulnerabilidad o a recibir malas noticias. Además, los exhorto a dejar de creer que cuidar la salud es pérdida de tiempo —sé que muchos de ustedes priorizan el trabajo y otras tareas sobre su bienestar—. Cambiemos el estereotipo de que el hombre es fuerte y por eso no debe quejarse y, por consiguiente, no ir al médico, porque ese machismo nos está matando. Lamentablemente, cada vez se contabilizan más casos de cáncer de próstata de manera tardía.
Siempre que atiendo a un hombre mayor de 40 años y lo cuestiono sobre su visita al urólogo, cambia su rostro y sobreviene un ambiente de incomodidad al hablar sobre los estudios o exploraciones, puntualmente sobre el “tacto rectal”, el cual se rompe comúnmente por un chiste de connotación sexual, que solo deja ver la poca capacidad de autocuidado y la vergüenza que nos significa nuestro cuerpo.
Si tienes más de 40 años ¡revisa tu próstata! Cuídate. *NI*
