*“Miedo a la insulina” ¿de dónde viene? Como vencerlo.

Por Martín Israel Campuzano Aguilar

En México, según datos de  la Secretaría de Salud y el Instituto Nacional de Salud Pública se estima que 13.6 millones de adultos tienen diabetes, lo que representa 18.3% de la población adulta, además ocupamos el penoso séptimo lugar en el mundo de personas con diabetes y  70% de la población padece sobrepeso y obesidad, lo que incrementa el riesgo de padecer diabetes de forma exponencial, podemos agregar que menos del 50% de los mexicanos consume verduras diariamente y 60% de la población es sedentaria, lo que contribuye a instaurar una pandemia con graves repercusiones a la salud. Los tratamientos para control de diabetes son diversos y deben adaptarse a cada persona y a su evolución, en nuestro país existe una creencia profunda y arraigada de que la “insulina” es mala y causa de complicaciones graves, este miedo suele estar relacionado con el temor a las agujas, el estigma de la enfermedad, o la creencia de que usar insulina es un signo de que la enfermedad está “fuera de control”. Uno de los factores que contribuyó a la asociación del uso de insulina con malignidad es la desinformación y que esta se permeo de persona a persona , además de factores de acceso dependientes del sistema de salud entre los que destacan la escasez y los costos, la falta de suministro constante en el sector público ha llevado a que muchas familias no tengan acceso a la insulina, obligando a quienes pueden a destinar hasta el 30% de sus ingresos para comprarla en el sector privado, la falta de políticas públicas efectivas y un suministro irregular dificultan el control de la diabetes para muchos. Los factores que impactan en el uso de insulina de manera temprana en los pacientes son, las barreras propias del personal médico, uso de un lenguaje poco comprensible para el paciente, la falta de conocimiento de algunos médicos en la dosificación y la combinación de distintos tipos de insulina para el manejo del paciente diabético , otro aspecto es la falta de capacitación al paciente, pues se  requiere que el paciente aprenda todo lo relacionado con el manejo, cuidado y dosificación/aplicación de la insulina; además de vencer sus previsibles barreras hacia este tipo de terapia, y la tercera es el miedo a posibles consecuencias como la hipoglucemia, obesidad, la ceguera o problemas cardiacos. Aquí te dejo algunas recomendaciones para vencer el miedo a usar insulina: habla con tu médico sobre alternativas, si no te gustan las jeringas, explora otras opciones como las plumas de insulina, las microinfusoras, o incluso parches de insulina desechables. Pregunta cuál es la mejor opción para ti según tu tipo de aseguranza y posibilidades económicas, capacidad para almacenarla según el tipo de insulina y si te da ansiedad la aplicación usa técnicas de relajación y siempre familiarízate con tu enfermedad, recuerda que la relación con tu medico debe ser estrecha y de comunicación efectiva, y sobre todo “evita complicaciones por temor”. Recuerda la insulina no deja ciego ni daña los riñones, un tratamiento tardío, sí.

Sígueme en Instagram: @isra_campuzanon

Por Nueva Imagen de Hidalgo

Medio de comunicación impreso que nació en 1988 y con el correr de los años se convirtió en un referente en la región de Tula del estado de Hidalgo. Se publica en formato PDF los miércoles y a diario la página web se alimenta con información de política, policíaca, deportes, sociales y toda aquella información de interés para la población.

Deja un comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *