*Hospital General de Zona No.5: Memorias, realidad y necesidad…
Ubicado en la avenida Melchor Ocampo 106, en la colonia Centro de Tula de Allende, el HGZ No. 5 fue durante décadas el referente de atención médica por excelencia para la clase trabajadora de la región. Puedo decir que lo conocí bien: soy uno de tantos tulenses que vio la luz por primera vez en uno de sus quirófanos. Así es, soy hijo de ese hospital en toda la extensión de la palabra.
Mis primeros recuerdos son de cuando el hospital estaba pintado de “rojo” o “vino”; no me queda claro el Pantone. Recuerdo esas palmeras enormes a la entrada y el área verde donde las personas trataban de aligerar la espera mientras eran pacientes. También recuerdo a las urracas apoderándose de todos los árboles por la tarde en toda la calzada.
Con cariño evoco ver a mi abuelo salir en su ambulancia, con su abrigo verde y su pantalón café, o esperar a mi madre en el segundo piso, frente a la dirección. Ese mundo era increíble. Veía pasar doctores, enfermeras y personal de intendencia; todos muy amables. Los conocía por su nombre y por su apodo: recuerdo al “Cafu”, al “Pino”, al “Pareja”; recuerdo a la Dra. Emma, a la Lic. Verónica Trejo, y a un sinfín de personas que hacían que ese hospital funcionara. Eran recuerdos, quizá, propios de un niño.
Ya con mayor conciencia y más edad, tengo presentes otros eventos, como la atención a pacientes quemados provenientes del incendio por huachicol en Tlahuelilpan, cuando el personal que no estaba en turno acudió al llamado de la población y lo dejó todo para salvaguardar a los pacientes.
Y, cómo olvidar el último evento que dejó más de una decena de muertos y un hospital inservible. La inundación sorprendió a todos, pero nuevamente el personal de ese hospital demostró su calidad humana y su compromiso con los pacientes, arriesgando sus propias vidas para salvar la de otros.
Hoy, casi cinco años después, el nuevo hospital de “Tula”, que se construye —por cierto— en el municipio de Tlaxcoapan, promete cuatro quirófanos, sala de tococirugía y atención a partos; 37 consultorios de especialidades como cardiología, oncología y neurología; 10 unidades de hemodiálisis; 10 sillones para quimioterapia; una clínica de mama; tomógrafo; rayos X; ultrasonido; mastógrafo, y una plantilla de mil 568 trabajadores.
Sin duda lo celebro, porque existe una deuda histórica con la población de la región de Tula, que sufre las consecuencias de la contaminación en sus aguas, en su suelo y en el aire. Todo ello impacta directamente en la salud de sus habitantes. Espero que se analice la opción de una unidad de atención cercana a la región, o bien ubicada en un punto donde la logística permita acercar los servicios a las comunidades del municipio, porque la distancia juega un papel crucial cuando se trata de una emergencia.
Esta entrega está dedicada a todos aquellos que colaboraron en el HGZ No. 5 y a los pacientes que perdieron la vida la madrugada del 7 de septiembre de 2021. *NI*
