Peligro en dos ruedas: lesiones por accidentes de motocicleta
Hace unos días, a propósito de las fechas decembrinas, tuve la oportunidad de acudir a una reunión donde coincidí con buenos amigos, entre ellos varios colegas médicos. Durante la noche surgieron diversas pláticas, pero un tema llevado a la mesa por un traumatólogo, quien desempeña su actividad médica en la región Tula–Tlahuelilpan, me dejó sorprendido. Mencionó que en los últimos años los accidentes relacionados con el uso de motocicleta incrementaron de manera considerable en la zona. Lo anterior activó mis antenas para investigar y aquí les dejo algunos datos realmente alarmantes.
En 2025, los motociclistas fueron víctimas graves de accidentes en México, con cifras preocupantes, ya que representan casi la mitad de los fallecidos en siniestros viales. Este fenómeno se ve impulsado por el aumento de motocicletas en circulación, la mala infraestructura y factores como la conducción bajo los efectos del alcohol o en condiciones de lluvia, con picos de riesgo durante la noche y los fines de semana. A nivel nacional, los jóvenes de entre 20 y 39 años son el grupo más afectado. Tula de Allende es uno de los cuatro municipios de Hidalgo donde se concentra el 87% de los accidentes viales del estado, junto con Pachuca, Mineral de la Reforma y Tulancingo, siendo los que involucran motocicletas el 40% de los accidentes registrados en el municipio.
En un accidente de moto, las partes más afectadas suelen ser las extremidades inferiores —piernas, rodillas y tobillos— al quedar atrapadas o impactar primero; la cabeza y la cara, con alto riesgo de traumatismo craneoencefálico y facial; así como la columna vertebral y el cuello, por latigazo cervical, fracturas o daño medular. También resultan lesionados brazos y manos, que instintivamente intentan frenar la caída. Son comunes, además, las abrasiones por fricción y las lesiones internas, que requieren atención médica inmediata por fracturas, daños nerviosos o musculares, además del trauma psicológico.
Manejar una motocicleta, sin duda, es una de las experiencias más liberadoras, pero requiere necesariamente de buenas prácticas, entre ellas el adiestramiento adecuado y el uso de equipo de seguridad. Es común ver en las calles de nuestro municipio a personas que no portan casco o incluso a tres integrantes de una familia viajando en una sola motocicleta, lo que habla de diversos aspectos socioculturales: la percepción de una baja probabilidad de accidente en entornos conocidos, la incomodidad del casco (calor, peso, presión), la sensación de libertad y una supuesta mejor visibilidad o audición, así como creencias erróneas o la falta de conciencia sobre los altos riesgos de lesiones graves y muerte que implica no utilizarlo.
Los motociclistas tienen un riesgo muy alto de sufrir lesiones graves. Las estadísticas muestran que casi el 77% de los involucrados en accidentes presentan algún tipo de lesión y que constituyen una causa importante de trauma. Las fracturas, especialmente en extremidades, y los traumatismos craneoencefálicos son los más comunes, con una alta prevalencia de TCE cercana al 60% y una mayor probabilidad de muerte en comparación con otros usuarios de la vía.
Recuerda: usar siempre equipo de protección —casco integral, guantes, botas y traje protector— y mantener una postura correcta ayuda a minimizar estos riesgos.
Nunca subestimes el peligro real. *NI*
