Tremendos hoyancos en las (ex) vías del tren.
Al no tener una nomenclatura oficial, le hemos llamado el bulevar Ferrocarriles a la calle por donde más de 50 años fueron las vías de ferrocarril que atravesaban la ciudad de Tula; al dejar de usarse hace más de 30 años, cuando el periodo de Gadoth Tapia se decidió pavimentar el tramo que va desde el cruce de la calle de Zarco hasta Atanasio Bernal en la salida para Tepeji. Al parecer el convenio del municipio con la empresa ferroviaria fue de echar concreto, pero no hacerlo justo encima de los propios rieles; aquí sólo aplicaron asfalto. El frecuente problema desde entonces es que la duración del asfalto no es de mucho tiempo y si a ello le agregamos el total descuido de la autoridad en turno hoy resulta que esa importante vialidad presenta tremendos y peligrosos hoyos en varias partes a lo largo de tal vez 300 metros que tiene de longitud. Es urgente que se tapen (y bien) aunque sea con asfalto pero ya, antes de que ocurra un grave accidente, a motociclistas por ejemplo.
