*Se dice mucho sobre… sector automotriz.
Por Javier Alejandro Maldonado Cedillo
El sector automotriz… enfrenta un periodo de creciente incertidumbre derivado de la presión arancelaria impuesta por el Gobierno de Estados Unidos y de la próxima revisión del Tratado entre México, Estados Unidos y Canadá (T-MEC). Este panorama se intensifica tras recientes declaraciones del presidente estadounidense, quien ha cuestionado la relevancia del acuerdo comercial, generando inquietud entre los actores de la industria.
La preocupación resulta significativa debido a la alta dependencia de México respecto al mercado estadounidense en este sector, considerado un pilar de la economía nacional. De acuerdo con cifras de la Asociación Mexicana de la Industria Automotriz (AMIA), en 2025 se produjeron aproximadamente 3.5 millones de vehículos en el país, de los cuales el 78.4% se exportó a Estados Unidos. Al sumar a Canadá, la proporción alcanza el 11.1%, lo que implica que cerca del 90% de las exportaciones automotrices mexicanas se concentraron en América del Norte. Otros destinos relevantes fueron Alemania (3.1%), Colombia (1.1%) y Brasil (0.9%), aunque con participaciones considerablemente menores.
A pesar del entorno internacional adverso, el mercado interno mostró dinamismo al inicio de 2026. La venta de vehículos ligeros alcanzó alrededor de 131,472 unidades, lo que representó un crecimiento de 8.7% respecto a enero de 2025. Por marca, Nissan encabezó las ventas con cerca de 25 mil unidades y un incremento de 21.8%; General Motors superó las 16 mil unidades con un crecimiento de 3.8%. En contraste, Volkswagen registró una contracción cercana al 5%, con poco más de 14 mil unidades comercializadas. Toyota reportó aproximadamente 12 mil unidades, con un aumento de 6.3%, mientras que Kia alcanzó alrededor de 9 mil unidades, con un crecimiento cercano al 5%.
Según datos del Instituto Nacional de Estadística y Geografía (INEGI), las marcas con mayor volumen de ventas en 2025 fueron Nissan, General Motors, Volkswagen, Toyota, Kia, Mazda, Stellantis, Hyundai, Ford Motor y MG Motor. Asimismo, Subaru, Porsche y MINI destacaron por su crecimiento sostenido, mientras que Chirey, Motornation y Omoda registraron una desaceleración significativa en el mercado nacional.
En el ámbito internacional, el fabricante chino BYD ha manifestado su inconformidad con los aranceles impuestos por el Gobierno estadounidense, al solicitar la devolución de pagos realizados desde abril de 2025. De forma paralela, empresas como Hyundai, Volkswagen, Mercedes-Benz, Audi y BMW han reportado caídas en sus niveles de ventas. Un caso particularmente complejo es el de Stellantis, que ha tenido que detener parte de su producción como consecuencia directa de las nuevas medidas comerciales.
A estas presiones externas se suma la problemática asociada a los vehículos híbridos, derivada de la reducción de incentivos fiscales que anteriormente favorecían su adquisición. Entre estos beneficios se encontraba el holograma exento, que permitía circular sin verificación durante varios años, así como la exención del pago de tenencia y descuentos en determinadas autopistas. La eliminación o reducción de estos estímulos ha disminuido el atractivo económico de este tipo de unidades, que combinan un motor eléctrico con uno de combustión interna.
Desde el inicio de 2026 comenzaron a aplicarse aranceles que, en algunos casos, aumentaron de 20% a 50% para vehículos fabricados en países con los que México no mantiene tratados de libre comercio. Esta medida podría trasladarse al consumidor final mediante incrementos en los costos de mantenimiento y refacciones, particularmente en vehículos de origen chino. Para dimensionar su crecimiento, estas marcas representaban apenas el 1% del mercado nacional en 2017, mientras que en 2025 alcanzaron una participación de 9.4%, de acuerdo con el INEGI.
Ante este contexto, el denominado Plan México propone fortalecer la industria nacional mediante la sustitución de importaciones, el impulso al mercado interno, la generación de empleo y la atracción de inversión. Sin embargo, la adopción de medidas arancelarias similares a las implementadas por Estados Unidos podría generar tensiones comerciales adicionales, especialmente con China, abriendo la posibilidad de represalias económicas con efectos adversos para el sector.
Diversos analistas coinciden en que la industria automotriz atraviesa una transformación estructural que podría modificar el equilibrio entre el mercado nacional y el estadounidense. En este escenario, los consumidores enfrentan decisiones cada vez más complejas, particularmente al evaluar la conveniencia de adquirir vehículos de origen chino frente al riesgo de mayores costos de mantenimiento y refacciones derivados del nuevo entorno comercial.
A partir de este análisis surgen preguntas fundamentales para la reflexión:
¿Considerarías todos estos argumentos para adquirir un auto importado, asumiendo los elevados costos de compra, mantenimiento y refacciones? y, ¿Qué efectos se tendrán en la industria automotriz en México al tomar medidas arancelarias en vehículos importados?
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