*Latte, yoga y desalojo.

Por Claudia Patricia Rodríguez Dorantes

¿Qué es la gentrificación y por qué nos divide?

El pasado 5 de julio, en las colonias Roma y Condesa, decenas de personas salieron a las calles para protestar contra la gentrificación. La manifestación, convocada como un llamado de atención sobre el encarecimiento de la vida y la expulsión de residentes históricos, terminó en actos de vandalismo y daños a locales comerciales. Para algunos, el mensaje quedó eclipsado por la violencia; para otros, fue una muestra del hartazgo acumulado en una ciudad que cambia de rostro sin preguntar a quién deja fuera.

Aunque el término ha ganado popularidad recientemente, la gentrificación no es un fenómeno nuevo. Ya en 2014, Paulina López Gutiérrez la definía como el proceso mediante el cual las clases de mayores ingresos se apropian de zonas previamente habitadas por sectores populares, comprando inmuebles deteriorados para transformarlos en espacios altamente cotizados. Más allá de la renovación física, advertía que el proceso implica una transformación profunda: se reconfigura el comercio, el espacio público y el estilo de vida para atraer a nuevos habitantes, con precios que solo algunos pueden pagar.

ONU-Habitat retomó el concepto en 2022 y lo formuló de forma aún más clara: la gentrificación sucede cuando un proceso de renovación urbana atrae a personas de clase media o alta, desplazando a quienes originalmente habitaban esas zonas. Se trata, en el fondo, de una reconfiguración del derecho a la ciudad: ¿quién puede vivir en ella, en qué condiciones y a qué costo?

Los datos del Programa General de Ordenamiento Territorial de la Ciudad de México 2020-2035 revelan la magnitud del fenómeno: cada año, más de 23 000 hogares son expulsados de la capital por la falta de opciones reales de vivienda accesible. Estas personas, aunque desplazadas hacia la periferia, siguen trabajando y consumiendo en la ciudad, generando presiones sobre el transporte, el suelo de conservación y los servicios públicos. La expulsión no ocurre solo por falta de espacio físico, sino por el incremento sistemático en el valor del suelo y la vivienda, muchas veces impulsado por obras de infraestructura, turismo o plataformas digitales.

Las posturas sobre la gentrificación son encontradas. Por un lado, se le atribuyen beneficios económicos: revitaliza espacios públicos, dinamiza el comercio, atrae inversión. Por otro lado, están quienes subrayan sus efectos sociales: la fragmentación del tejido comunitario, el desplazamiento de familias y la sustitución de modos de vida. La tensión no reside solo en el crecimiento urbano, sino en a quién favorece este crecimiento y a quién deja atrás.

En medio de ese debate local, también se asoman expresiones globales. La gentrificación se ha convertido en un terreno fértil para discursos de resentimiento: por un lado, la hostilidad hacia residentes extranjeros que han contribuido al encarecimiento de zonas como la Roma y la Condesa; por otro, el doble rasero de quienes, desde fuera, reclaman hospitalidad en México pero apoyan políticas de expulsión en sus propios países. Mientras en Estados Unidos se promueven deportaciones de migrantes latinoamericanos, en nuestras calles se escucha: “¡Gringo, vete a casa!” o “¡La gentrificación es colonización!”.

No se trata del mismo fenómeno, pero en ambos casos se activa un mecanismo de exclusión que pone en el centro una idea cerrada de pertenencia: quién puede estar, y quién debe

El reto, entonces, no es frenar el cambio, sino dirigirlo con responsabilidad social. La ciudad es una construcción colectiva, y su futuro no puede diseñarse desde la lógica del despojo.

Reconocer el valor de quienes la habitan desde siempre —y garantizar que sigan haciéndolo- debería ser el punto de partida para cualquier proyecto de transformación urbana.

Escribanme a claurodriguezdor@gmail.com

Por Nueva Imagen de Hidalgo

Medio de comunicación impreso que nació en 1988 y con el correr de los años se convirtió en un referente en la región de Tula del estado de Hidalgo. Se publica en formato PDF los miércoles y a diario la página web se alimenta con información de política, policíaca, deportes, sociales y toda aquella información de interés para la población.

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