En Guatemala, El Salvador y Costa Rica
Primera parte
Con algunos contratiempos, pero ya…
Por cuestiones de salud y familiares, este 2025 prácticamente transcurrió sin viajes, pero a final de cuentas las cosas se acomodaron y con pocos días de anticipación decidimos con Gris y los tres hijos irnos a conocer algo en Centroamérica.
No sin algunos contratiempos que nos hicieron salir del país en tres partes, siempre del aeropuerto Benito Juárez en la CDMX. El miércoles 10 de diciembre salieron por la mañana a Guatemala Laura y Pepe; Gris y yo por la tarde-noche ya con pasaporte vigente que comenzamos a tramitar muy de mañana de ese mismo día, toda vez que apenas un día antes nos dimos cuenta que el de ambos ya no cumplía con el absurdo e injustificable requisito de seis meses como mínimo de vigencia.
Con el consiguiente gasto que ello implicó, los papás tuvimos que cambiar de aerolínea, de Aeroméxico a Volaris. Con el plan de que Claudia, por motivos de trabajo, nos alcanzaría en Guatemala hasta el viernes 12. Es el vuelo Q6 4069 de la terminal 1 que luce en pleno proceso de remodelación, nos dicen que de cara al mundial de futbol 2026.
Después de pasar todo el día en el aeropuerto, de la hora fijada de las 19 horas, una nave a su máxima capacidad de pasajeros, tal vez 150, levanta vuelo dos horas después y apenas en una hora con 40 minutos aterrizamos sin contratiempo en el aeropuerto La Aurora en la capital de Guatemala, país vecino nuestro del mismo nombre.
Por 100 quetzales, el equivalente tal vez a 350 pesos mexicanos, un taxi nos lleva en 15-20 minutos al hotel Best Western Stofella, ubicado en la zona 10 de esta ciudad, ya casi es la media noche, en la recepción les hablan y bajan a recibirnos los hijos, Gris con Laura y yo con Pepe y a dormir porque mañana debemos madrugar.
Es jueves 11 de diciembre y hoy cumplo 68 años. Doy gracias infinitas a Dios por tal fortuna. Después de un regaderazo los cuatro estamos listos a las 4.30 de la madrugada, diez minutos después llega un joven moreno, de gorra, después nos dice que tiene 20 años y se llama Kennet. Nos vamos al lago Atitlán en una camioneta Honda de color gris.
El camino es largo, la carretera en buenas condiciones es una autopista de cuatro carriles, sin caseta de cobro, cuando menos en los tal vez 100 kilómetros, los 25-30 restantes es una carretera de apenas dos carriles; cruzamos algunas poblaciones, con topes y baches , curvas y a lo lejos, abajo por el lado derecho vemos a uno de los lagos más bellos del mundo, así considerado por National Geographic.
Después de descender en el pueblo de Panajachel, es hora de alimentarnos y como parte del paquete contratado con Kennet, entramos a un restaurante llamado “Delicias del lago”, yo pido el desayuno antigüeño. Antes de un hora estamos abordando una lancha al tiempo que nos explican que al lago lo rodean tres volcanes y 12 pueblos. Su profundidad promedio es de 220 metros, es de los más grandes del mundo y uno de los principales atractivos de Centroamérica.
Somos 10 pasajeros a bordo y antes de llegar al pueblo de San Juan La Laguna, hacemos seis paradas en donde bajan pasajeros y suben otros, el recorrido nos lleva poco más de media hora. Es un pueblito cien por ciento turístico, lleno de puestos con la venta de todo tipo de productos para los visitantes. Caminamos la calle de las sombrillas, después la de los sombreros.
Guatemala, con menos de 20 millones de habitantes, divide su territorio en 22 departamentos y éstos en municipalidades. Esta región del lago corresponde al Departamento de Solalá en el municipio de Panajachel los volcanes que le rodean son el Atitlán, Tolimán y San Pedro.Aquí podemos disfrutar de un ambiente natural impresionante que le ha valido que muchos turistas, en su mayoría extranjeros, se queden aquí a vivir.
Después de recorrer algunas callecitas de San Juan, conocer su iglesia consagrada al propio apóstol, regresamos a Tepapara despedirnos de esta belleza natural, abordamos el vehículo y el joven guía-chofer nos anuncia nuestra próxima parada: el sitio o parque arqueológico Iximche.
En poco más de una hora llegamos al lugar. La ciudad fue fundada por el pueblo kaqchikel alrededor de 1470, convirtiéndose en lo que para unos es la primera capital de Guatemala y que en ese entonces se trató de un amplio territorio. Las ruinas son alrededor de varios edificios, entre los que se incluyen templos, pirámides, altares, palacios residenciales y viviendas, construidos todos a base de piedras volcánicas y piedra pómez.
Iximche significa árbol de maíz. Hoy en día es un sitio sagrado a donde acuden practicantes de espiritualidades mayas de todo el país con la finalidad de realizar aquí sus ceremonias. Todo el sitio es considerado sagrado y su ubicación es a 93 kilómetros de Guatemala, y a tres de la actual población de Tecpán en Chimaltenango.
Son las tres de la tarde y de aquí salimos cargados de energía y ya con hambre. El guía nos propone dos alternativas: buscar aquí cerca una zona de restaurantes o acercarnos a la ciudad de Guatemala para tratar de evitar el tráfico vehicular que como hemos visto aquí como en otras partes es un problema sin resolver. Nos seguimos de regreso hasta la capital y efectivamente el avance de vehículos es por tramos a vuelta de rueda y más tarde es peor, confirma el guía.
Pero ya estamos en el centro de la capital. Kennet deja el vehículo en un estacionamiento y caminamos por la sexta avenida, ahora es peatonal porque está por comenzar el desfile del “Festival de Navidad”, sin más tiempo que perder pues son las 5.30 de la tarde y ya se comienza a oscurecer, entramos a un restaurante muy concurrido y aplicamos la regla “si no lo conocemos pero hay gente, es señal que se come sabroso”.
A final de cuentas quedamos satisfechos probamos tacos de carnitas, de pastor y mixtos, acompañados todo de un rico caldo tlalpeño. Casi 700 quetzales el pago y cuando salimos ya está oscuro y a presenciar un rato el desfile al tiempo que caminamos a la plaza principal de la ciudad, admirar la catedral y a su derecha el Palacio de Gobierno. El día estuvo agitado y Pepe pide uber a través de la aplicación y en 15 minutos estamos en el hotel a descansar. Mañana es viernes 12, mi hija Claudia llega antes del mediodía y el plan es conocer la Antigua Guatemala. Y mientras esto escribimos vemos en la tele que Tigres le gana 1-0 al Toluca en el primer partido de la final del futbol en México… Continuará.
