Restringir a menores
Parece que la mayoría de los adultos estaríamos de acuerdo de que en México se restrinja el uso de las redes sociales a los menores de edad, sean para quienes no hayan cumplido los 18 o cuando menos para menores de 16 años.
Y es que al paso de los años cada vez es más común ver a niños desde muy pequeños hasta adolescentes estar pegados por muchas horas al celular o a la computadora para acceder a cualquier tipo de información, dejando casi en el olvido otras actividades físicas que antes nos eran comunes.
En nuestros años mozos la cuestión era cumplir con la tarea para enseguida pedir permiso y salir de casa para correr, jugar solo o con los amigos o con las mascotas. Aquí en Tula por ejemplo se trataba de las escondidas, el bote, la roña, los encantados, el burro fletado y otros juegos tal vez menos conocidos pero igual de entretenidos para niños pobres o ricos. A diferencia de hoy que por todos lados vemos a pequeños que apenas comienzan a caminar y ya con el celular en mano.
Y conforme crecen mujeres y hombres no son pocos los que se hacen adictos a estos aparatos, que sin duda son valiosos hoy para la vida diaria, pero como todo, estamos convencidos que en exceso es malo. Se trata de encontrar el punto medio porque sin duda es importante que los niños y los jóvenes sepan manejar pero no al grado de convertirse en adictos como los hay de drogas, de alcohol.
Nos parece que los intentos que hoy comenzamos a ver en el mundo para prohibir el acceso a las redes sociales, es muestra palpable que la sociedad y el gobierno ven ya como un problema el acceso libre de menores de edad a estas modernas tecnologías.
Una muestra de ello es que el gobierno de Australia ya echó a andar -a partir de este diciembre del 2025- la prohibición a menores de 16 años a tener cuentas en redes sociales, so pena de sanciones a padres e incluso a las empresas dedicadas a este rubro.
Por su parte, en países miembros de la Unión Europea ya se exige el consentimiento de padres o tutores para el uso de las redes sociales para menores de 14 años. Mientras que en Estados Unidos también ya se trata el tema en varios estados, aunque se tiene la experiencia de que en Utha un juez federal consideró inconstitucional este tipo de limitaciones.
En nuestro país es Querétaro la entidad pionera en abordar y tratar de resolver este tema. Para ello se analiza la posibilidad de que se restrinja su uso a menores de 14 años y en su caso requerir la autorización de los padres o tutores para los jóvenes entre los 15 y 17 años, además se contempla la necesidad de regular su uso en las escuelas.
En Hidalgo en algún momento el gobernador Julio Menchaca consideró que los dispositivos móviles y las redes sociales son importantes para el aprendizaje y no deben prohibirse en las escuelas; por lo que descartó, de momento, la implementación de medidas para regular el uso de las redes sociales en menores de edad.
A final de cuentas parece que después de Europa viene Estados Unidos y Canadá el crear leyes en este tema. Se habla de las claves que se podrán y deberán tomar en cuenta. Por ejemplo verificar la edad, para que las plataformas implementen mecanismos para verificar la edad de los usuarios, no solo confiando en la versión del menor.
Contar con un sistema de control parental. Es decir que los fabricantes cuenten ya de forma obligada con dispositivos mediante los cuales sin la autorización de los padres no sea posible el uso de redes sociales a cargo de un menor de edad.
Tener mecanismos para evitar la adicción a través de revisiones pediátricas y detectar adicciones a la tecnología y prohibición de mecanismo de recompensa aleatorios para menores. Y responsabilidad de las empresas, es decir las plataformas deberán enfrentar sanciones si no cumplen con las regulaciones.
Parece entonces que hoy la tendencia en el mundo y en México en particular, deberá ser hacia una mayor legislación para proteger a los menores en redes sociales, aunque la implementación y las edades varían según cada país, y en el nuestro de acuerdo con cada entidad federativa en lo que a su competencia corresponde.
Por hoy es todo, nos leemos en la siguiente entrega, pero… En Confianza. *NI*
