Mataron al asesino, y

El homicidio del alcalde de Uruapan ha sido la nota desde el  sábado reciente, no sólo en los medios locales sino internacionales. Y no tanto por el hecho de tratarse de un presidente municipal, sino sobre todo porque como tal enfrentó  abiertamente a los delincuentes en el estado de Michoacán en donde desde hace tiempo se vive un clima de temor ya convertido en terror.

Desde tiempo atrás los medios de comunicación daban cuenta de la inusual conducta del político de 40 años Juan Carlos Manzo Rodríguez, quien logró ganar la alcaldía de manera independiente del segundo municipio más importante de la entidad, con una población cercana a los 360 mil habitantes, en donde el aguacate es piedra angular de su economía.

Se sabía que con valor cada día, con él al frente, su gobierno enfrentaba la delincuencia que desde hace años causa estragos con ilícitos de todo tipo y tamaño  como crímenes, secuestros, extorsiones, narcotráfico. Ello le valió el reconocimiento de propios y extraños.

En las redes sociales lo veíamos con chaleco antibalas encabezando algún operativo. También supimos de acciones menos peligrosas, pero también  efectivas: dar de baja de forma inmediata a un agente de tránsito  sorprendido a la hora de pretender extorsionar a un conductor.

Tenemos bien presente que aquí en nuestra entidad,  apenas el pasado 20 de octubre fue asesinado el alcalde de Pisaflores Miguel Bahena de 47 años, emergido del Partido Verde. Parece que las causas de este hecho son muy diferentes a las de Uruapan. Hay aquí detenidos, uno de ellos se sabe que fungía como director del DIF municipal del propio lugar.

Por el homicidio en Michoacán, el gobernador Alfredo Ramírez Bedolla ha sido duramente criticado y acusado de sus ligas con el crimen organizado. Al tratar de sumarse a los dolientes por el homicidio del edil, fue duramente rechazado y  hasta agredido por  la población, tanto así que una mujer le golpeó el rostro.

La respuesta del gobierno federal no debe sorprender, pero sí a muchos exacerbar, la presidenta Claudia Sheinbaum en su Mañanera del lunes ofreció, como en todos los casos que roban la atención ciudadana, llegar hasta las últimas consecuencias para dar con los responsables de tan cobarde crimen. Llama también la atención las largas horas que pasaron antes de referirse al tema. Incluso  después de que el propio subsecretario de estado de los Estados Unidos condenara el hecho.

Como otras veces la presidenta buscó la forma de deslindar a su gobierno de responsabilidad alguna; para eso, acomoda la historia para culpar a quienes hace lustros le antecedieron en el cargo,  aunque alguno de ellos, como el exgobernador de Michoacán Lázaro Cárdenas Batel, hoy sea el jefe de la oficina de la Presidencia.

Está claro que el presidente municipal es el funcionario o servidor público de elección popular en México  más  cercano a la gente. De los 2478 que existen en las todas las  entidades de nuestro país la mayoría cumple con la encomienda, algunos de manera natural conviven con la gente; otros lo hacen de manera forzada digamos, pero lo hacen; y otros ni lo hacen, ni lo intentan, es más ni les preocupa no hacerlo.

El país completo se cimbró con el homicidio ocurrido la noche del sábado en la plaza principal de Uruapan, ante cientos de personas en el evento del Día de Muertos. Y no hay mucho que buscarle en cuanto a los autores material e intelectual. Lo ocurrido vino desde los grupos delincuenciales que hoy “gobiernan” una parte de  Michoacán y otras regiones del país.

Está claro que la muerte del autor de los disparos y su posterior identificación, de nada servirá para contener la ola de violencia que hoy lastima al bello Michoacán. Eso lo podemos dar por hecho. De absolutamente nada va a servir saber esta historia.

A querer  o no ante la incapacidad, complacencia y/o contubernio  de las autoridades  federales, estatales y municipales, el problema de la inseguridad en México está muy lejos de resolverse.

Por fortuna para los mexicanos vemos una estrategia diferente a la de “abrazos no balazos”; sin embargo, ello no ha sido suficiente a pesar de la  supuesta eficiencia del responsable de la seguridad Omar García Harfuch, secretario de Seguridad y Protección Ciudadana.

No dudamos de su esfuerzo ni de su capacidad, pero las cifras que recién ha dado a conocer quedan en tela de juicio, como lo demuestran los hechos recientes. No olvidar que hace pocos días asesinaron también en Michoacán -en Tepetates- a Bernardo Bravo, el líder de los productores de limones. El hecho ocurrió a las puertas de su hogar el domingo 19 de octubre, y al día siguiente el homicidio del alcalde de Pisaflores y la historia sigue, porque parece que desgraciadamente  no ha terminado.

Por hoy es todo, nos leemos en la siguiente entrega, pero… En Confianza.  *NI*   

Por Nueva Imagen de Hidalgo

Medio de comunicación impreso que nació en 1988 y con el correr de los años se convirtió en un referente en la región de Tula del estado de Hidalgo. Se publica en formato PDF los miércoles y a diario la página web se alimenta con información de política, policíaca, deportes, sociales y toda aquella información de interés para la población.

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