*La (In)dependencia. Antes de España; ahora de USA.
Desde nuestros lejanos años de instrucción primaria nos enseñaban que para los mexicanos septiembre es el mes patrio, porque a la mitad de éste el Cura Hidalgo levantó en armas al pueblo en 1810, cansado de la opresión española. El movimiento que la historia oficial nos dice terminó 11 años después, en lo que conocemos como la Consumación de la Independencia.
Cómo celebrar la Independencia de nuestro país en medio del luto, la tristeza, el coraje, el dolor que ciertamente viven millones de mexicanos que hemos padecido la violenta pérdida de un familiar o de un amigo abatido por las balas de grupos delincuenciales que en los últimos años se han adueñado de extensos territorios en donde las autoridades son de mero adorno.
O porque tal vez hemos padecido un servicio médico que muy a pesar de los anuncios oficiales, que hace tiempo nos ofreció el gobierno estar a la par de un país europeo, hoy nos encontramos con falta de personal, de insumos, de instalaciones apropiadas que nos hace vivir y padecer una crisis de salud que tal vez encuentra una época similar desde tiempos de la Revolución hace ya más de 100 años.
A muchos ya nos queda claro que gran parte de esta crisis que padece México es por las políticas del gobierno de reorientar el gasto público. Y en lugar, por ejemplo, de invertir en el ya referido rubro de salud, se ha dedicado a ganar millones de votos con los programas sociales.
Regalar dinero prácticamente a gente de todos los estratos, encuentra su recompensa cuando de sufragar se trata. A la gente para quien estos subsidios públicos se han convertido en la única, o cuando menos de las principales fuentes de ingresos para la economía familiar.
Al grueso de la población no le interesa el nombre del partido en el gobierno; lo importante es que no le dejen de dar “su dinerito”. Lo demás es lo de menos. Bajo este escenario parece que la Independencia de los mexicanos hoy no es tema de primer orden. Como un país libre que somos desde hace ya 215 años.
Lo cierto es que los tres siglos que dependimos de España, la madre patria, se terminaron desde hace mucho. Hoy en día de quien parecemos cada vez más dependientes sin duda es de los Estados Unidos. La reciente visita del Secretario Marco Rubio no hizo más que confirmar que desde el gobierno de Trump le marcan la agenda a Claudia Sheinbaum, aunque claro que ella siempre lo va a negar. Y no podía ser de otra forma.
Desde su mandato anterior vimos cómo se las gasta el presidente gringo. Su pasión ha sido combatir con todo a los migrantes, que por miles buscan a diario ingresar a USA para encontrar mejores niveles de vida. Cercar la frontera fue una de sus tareas. Al final de cuentas parece que los resultados no fueron los esperados, cambió en cierta forma la estrategia y ahora le ordena a nuestro gobierno que tienda una barrera humana para tratar de evitar la llegada no sólo de mexicanos, sino de latinos mayormente.
El asunto es que aunque el gobierno mexicano lo niega siempre, la enorme dependencia nuestra hacia los Estados Unidos ha crecido hasta parecer que cada vez es más. Y si no atendemos “sus instrucciones”, de inmediato llegan las amenazas como los aranceles, de las más socorridas.
Sin duda que Sheinbaum está en la gran disyuntiva de cumplirle a USA o complacer a AMLO , porque es muy común y entendible que los intereses de ambas partes casi siempre se contraponen. A México le conviene que haya paisanos ganando dólares porque vienen las remesas. A Estados Unidos le urgen combatir con eficiencia el tráfico y consumo de la droga, sin olvidar que hay tareas que normalmente están destinadas a los migrantes, sea en el campo, en la construcción o en la industria.
Hasta el momento la presidenta se ha conducido con tino en la relación con USA. La pregunta es saber cuánto tiempo se podrá mantener en esta posición. AMLO no debe estar muy contento de que los sobrinos del que fue su secretario de Marina, ahora aparecen como cabezas de una poderosa red del huachicol fiscal.
O que quien fuera el jefe de seguridad de su “hermano” Adán Augusto cuando éste gobernaba en Tabasco, sea el cabecilla mayor del grupo delictivo conocido como la barredora. Sujeto ya detenido en Paraguay apenas la semana pasada.
De todo lo anterior se advierte la duda cuando decimos que estamos festejando nuestra Independencia de España; falta saber para cuándo de los Estados Unidos.
Por hoy es todo, nos leemos en la próxima entrega, pero… En Confianza. *NI*
