Más aguas negras para Tula

Como un logro para las autoridades de la Ciudad de Méxicoy para la Comisión Naciona de Agua el anunciar que acordaron incrementar en un 20 por ciento la capacidad de desalojo del agua negra hacia el Túnel Emisor Oriente con el objetivo de evitar inundaciones en la CDMX.

Como es sabido desde 1975 se  echó a andar  el llamado drenaje profundo de la Ciudad de México, ante la necesidad  de solucionar el problema que afectaba a la capital del país  y  se basó en la contrucción de túneles subterráneos  para evacuar aguas residuales y pluviales hacia esta parte del estado de Hidalgo.

El drenaje profundo  es parte fundamental del complejo sistema hidrológico de la zona metropolitana, tiene sus origenes  en el llamado albarradón de Nezahualcoyotl, dique construido a petición de Moctezuma en 1449 para evitar que se siguiera inundando Tenochtitlán. Después vinó el Tajo de Nochistongo  terminado en 1781 y para llegar después al Gran Canal del Desagüe.

Ante el crecimiento poblacional se hizo necesario la construcción de más túneles siguiendo su mismo ruta de desalojo, en un proyecto que nació desde  1954, esto combinado con cuerpos de agua o lagunas de regulación que nos recuerda la vocación lacustre  de la hoy  CDMX. Las carecterísticas del primer túnel nos deja ver la magnitud de la obra:153 kilómetros con tuberias de diámetro que van de 3 a 6.5  metros y enterrados a 200 metros de profundidad.

En 1975 se pone en servicio el Sistema de Drenaje Profundo de la Ciudad de México que al paso de los años también resultó insuficiente por lo que del 2008 al 2019 se construye el Túnel Emisor Oriente con una capacidad  para desalojar aguas de  150 metros cúbicos por segundo.

Hoy en día se reporta que la Conagua, las autoridades responsables de la CDMX y del Edomex, acordaron adecuaciones al Protocolo Conjunto de OperacionesMetropolitanas del drenaje en donde se define el manejo del desfogue de la capital del país y del  Valle de México hacia el rio Tula.

Es decir son éstas las autoridades responsables de la grave inundación que sufrió la capital tolteca  el 6 y  7 de septiembre del 2021, cuando las aguas negras del rio Tula cubrieron  las calles del centro de la ciudad con 17  personas muertas que estaban internadas en la clinica del IMSS y que no pudieron ser rescatadas con prontitud. Además de millonarias pérdidas para dueños de  hogares y negocios, en una crisis de la que muchos no han podido salir.

En la información que dan cuenta de los cambios acordados para enviar más aguas pestilentes, el secretario de Gestión Integral del Agua en la Ciudad de México José Mario Esparza, informa complacido a Clara Brugada  que esta disposición es posible  “gracias a las adecuaciones que se hicieron aguas abajo (es decir en su paso del rio por esta ciudad), que le da mayor capacidad y eso nos permite  aventar más agua, porque sino esto representaba una catástrofe allá”  .

Tal vez  este funcionario no sepa que la cástrofe ya ocurrió y que las adecuaciones de las que habla consistieron en convertir nuestro rio Tula en una gran canal al ampliar su cauce, hacerlo más hondo y sus márgenes que era de tierra y árboles hoy son taludes de cemento.

Nos causa mayor confusión el comparar  esta desición de aumentar un 20 por ciento más el caudal del agua negra en el rio Tula, con el reiterado ofrecimiento de la presidentas Sheinbaum de transformar  a nuestra región para pasar de  ser una de las más contaminadas en el país a una de las más limpias.

No parece que este anunció de más agua negra vaya en el sentido prometido, de ahí que la preocupación entre los que aquí  vivimos  inevitablemente es mayor. Sin embargo… mantenemos la esperanza de la duda. De promesas vive el hombre 

Y a  todo lo anterior la posibilidad no desechada de llevar agua limpia de esta zona de Hidalgo a la Ciudad de México. Con todo y que hasta la fecha por lo que sabemos no se ha realizado, la posibilidad sigue latente.  E incluso algunos expertods en el tema  hablan de una “injusticia ambiental”.  Y es lo menos que podemos llamarle al hecho de mandarnos millones de litros de agua negra y llevarse agua limpia para el Valle de México.

Por hoy es todo, nos leemos en la próxima entrega, pero… En Confianza. 

Por Nueva Imagen de Hidalgo

Medio de comunicación impreso que nació en 1988 y con el correr de los años se convirtió en un referente en la región de Tula del estado de Hidalgo. Se publica en formato PDF los miércoles y a diario la página web se alimenta con información de política, policíaca, deportes, sociales y toda aquella información de interés para la población.

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