*El fracaso anunciado.
Con una participación calculada en menos del 13 por ciento de los cien millones de electores que registra el INE, el domingo reciente se llevó a cabo por primera vez en nuestro país la jornada electoral para nombrar 881 cargos del Poder Judicial de la Federación.
Ahora no hay que perder de vista que de ese porcentaje que acudió a las urnas, casi el 23 por ciento anuló su voto. Es decir se presentó a votar tal vez obligados por su trabajo -sobre todo si éste es en un gobierno morenista-, y no por convencimiento propio de elegir a los juzgadores. Luego entonces los votantes reales e interesados en el tema apenas superaron el ¡nueve por ciento!
Por supuesto que el interés que la votación despertó entre la población fue mínimo, aunque para la presidenta Claudia Sheinbaum se trató de una jornada verdaderamente histórica y destacó que esta acción fue la mejor alternativa, pues el pueblo decidió. Aunque en honor a la verdad ciertamente el pueblo decidió, pero no participar, como lo reflejan esos índices obtenidos, insistimos.
La jornada de este primero de junio fue también la ocasión de saber de él y ver al expresidente Andrés Manuel López Obrador, quien al emitir su voto, cerca de su finca en Palenque, Chiapas, dejó de manifiesto estar muy contento porque “vivimos en un país libre y democrático”. Y se dio tiempo el Peje para echarle una flor a Sheinbaum al definirla como “la mejor presidenta del mundo”.
Y bueno ahora comenzará a tomar forma algo que siempre preocupó a los mexicanos. A partir de ya los juzgadores, léase ministros, magistrados o jueces, van o tienen que, responder a la voz de mando de quién los propuso. Se acabó aquí la independencia en el poder judicial. Ni más ni menos.
Será el próximo 10 de junio cuando se den a conocer las cifras oficiales de la participación ciudadana en la jornada citada del primer día de junio; sin embargo, lo que a Hidalgo corresponde los informes preliminares anticipan una votación por distrito federal electoral con los números siguientes:
En Ixmiquilpan casi el 16 por ciento; en Actopan el 11.8; en Tulancingo el 9 por ciento; aquí en Tula el 10.35; en Pachuca el 13.17 y en Tepeapulco el 11.17 por ciento del total de electores. Cifras que, insistimos, sin ser todavía oficiales, ya reflejan la tendencia que se vivió aquí y en el resto del país. Sin olvidar que en Durango y Veracruz se eligió también a alcaldes.
En la jornada- en mucho por el desinterés de la gente- no hubo hechos violentos que lamentar, aun así de las 83 mil 974 casillas secciones a instalar, 16 de plano no pudieron funcionar por robo de paquetería electoral y violencia, 13 de ellas en Chiapas.
Mientras tanto resulta interesante lo que dijo Leonardo Curzio, “el pueblo en un acto de lucidez digno de una novela, decidió con su ausencia, no legitimar la reforma judicial”. Y sin dejar de lado que quienes asistieron a votar y no anularon sus boletas, lo hicieron con pleno desconocimiento de por quién lo hacían, y no en pocos casos a pesar del ilegal acordeón.
A muchos les podrá parecer una exageración lo dicho por Diego Fernández. Escribió el queretano “México vivió un día de vergüenza y degradación política, el gobierno simuló construir la mejor democracia del mundo, pero fue tan ilegal y aberrante, que resultó un bodrio nauseabundo”.
En fin, ya está hecho el ejercicio que dictó AMLO a través de sus comparsas del legislativo y con el aval de la presidenta. A final de cuentas parece que lo ocurrido el domingo -por el fracaso que ello significó- fue apenas el principio de una nueva reforma judicial, cuya conclusión no sabemos si le corresponde encabezar a la actual presidenta o a quien le suceda. Al tiempo.
Por hoy es todo, nos leemos en la próxima entrega, pero…En Confianza. *NI*
