Afinar estrategias

¿Suspender clases es la estrategia para combatir la inseguridad?

¿Con no ir a clases el lunes 23, se avanza en algo para atender este problema?

Son dos preguntas que vienen a nuestra mente al leer el comunicado del domingo reciente y que firma la Secretaría de Educación Pública de Hidalgo a través de su titular Natividad Castrejón. En él informa que “este lunes 23 de febrero quedan suspendidas las actividades presenciales de todos los niveles educativos” en 11 municipios.

Ello es consecuencia sin duda de la ola de violencia que se vive en el país desde hace años, clima que se recrudeció con la aprehensión y muerte -conforme a comunicado del gobierno federal- del Mencho, Rubén Nemesio Oseguera  Cervantes, líder del CJNG.

Todo parece indicar, con todo y que el gobierno federal nunca lo va a aceptar, que el operativo que lideró el Ejército mexicano fue posible gracias a la información que proporcionó Estados Unidos a través de diversos órganos encargados de la seguridad como la CIA y el FBI y sobre todo de un nuevo organismo llamado Grupo de Trabajo Interinstitucional Conjunto Contra los Cárteles.

El asunto es que, si nuestro país no atendía con prontitud la exigencia del gobierno de Trump, en cuanto a dar resultados en el combate al narcotráfico, lo harían ellos mismos, terminando con ello el argumento que desde hace meses maneja la presidenta de que “nada ni nadie va a venir a menoscabar nuestra soberanía”. 

El tema es que los hechos ocurridos la madrugada del domingo en Tapalpa, una población del estado de Jalisco con apenas poco más de 20 mil habitantes en donde detuvieron al Mencho, originaron 252 bloqueos carreteros es 20 estados del país, uno de los cuales es precisamente Hidalgo, cuyos  cierres con quema de vehículos  se reportaron en Tula, Tepeji, Tetepango, Mixquiahuala y Ajacuba.

A raíz de los anterior la SEPH determinó suspender las actividades educativas presenciales   en Tula, Tepeji, Mixquiahuala, Progreso, Atotonilco de Tula, Francisco I. Madero, Ajacuba, Tetepango, Atitalaquia, Tlaxcoapan y Tlahuelilpan. 

No olvidar que la noche anterior a lo ocurrido en Jalisco, apenas a 150 kilómetros de su capital Guadalajara, es de ir el sábado 21, aquí en la Segunda de El Llano ocurrió  un enfrentamiento  armado entre fuerzas policiales, particularmente de la Guardia Nacional, y un grupo  de presuntos  maleantes cuyo resultado dado a conocer por las fuentes oficiales, fue de tres fallecidos del grupo criminal y un policía herido.

A raíz de todo ello la población tulense vive tiempos de preocupación, al grado de la citada suspensión de labores en escuelas y de que no pocos negocios disminuyeron sus horarios de servicio al público o de plano no laboraron, parálisis, que según se supo, abarcó a más de una industria sobre todo de Tepeji.

La disyuntiva es que evidentemente la espiral de inseguridad en México y particularmente en esta zona, ha ido creciendo sin que alguna medida anunciada por el gobierno haya sido suficiente, cuando menos para evitarlo. Por el contrario, ahora se llega al grado del cierre de escuelas y de otro tipo de espacios lo que genera de manera general y en automático, la disminución de la actividad económica con todo lo que ello representa.

Es ya inaplazable la decidida intervención del gobierno en sus tres niveles, de manera que cada cual asuma la responsabilidad que le corresponde. Hoy en día las redes sociales informan, y muchas veces desinforman voluntaria o involuntariamente, casi al instante en que suceden los hechos.

El tema es que observar el lunes 23 a una ciudad como Tula casi sin vida, de inmediato nos hace recordar la pandemia que azotó al mundo hace ya seis años.  Tal vez suspender clases fue lo mejor, pero ver las calles desoladas, acrecienta la preocupación, crea una mayor psicosis entre la población y por supuesto que en nada ayuda a recobrar la tranquilidad a la que todos tenemos derecho.

Por ello insistimos que el gobierno de México, junto con el de Estados Unidos, aunque no nos guste, debe diseñar estrategias para contrarrestar la inseguridad, en donde suspender clases no se convierta en la solución más a la mano, porque así nada resuelve, sino al contrario. 

Por hoy es todo, nos leemos en la próxima entrega, pero… En Confianza.  *NI*

Por Nueva Imagen de Hidalgo

Medio de comunicación impreso que nació en 1988 y con el correr de los años se convirtió en un referente en la región de Tula del estado de Hidalgo. Se publica en formato PDF los miércoles y a diario la página web se alimenta con información de política, policíaca, deportes, sociales y toda aquella información de interés para la población.

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