*Señala presiones y presuntas irregularidades de autoridades.
Por Jesús García
Una mujer víctima de un asalto a mano armada ocurrido el lunes 19 de enero en la comunidad de Nantzha, municipio de Tula de Allende, amplió este martes 20 de enero su testimonio y reiteró su denuncia sobre presuntas irregularidades en la actuación de autoridades policiales y ministeriales, tras la detención del presunto responsable.
De acuerdo con el relato de R.V.D., los hechos se registraron alrededor de las 10:30 de la mañana en su domicilio, ubicado en la zona limítrofe entre Nantzha y San Andrés, cuando se encontraba junto con otras cuatro personas adultas y una menor de edad. En ese momento, un sujeto ingresó de manera violenta al inmueble, empujando la puerta y apuntando con un arma a las personas presentes.
“Nos dijo que no hiciéramos nada, que cerráramos una puerta que estaba abierta y que iba por el dinero”, narró la afectada durante la entrevista concedida este martes.
Durante el asalto, el agresor se habría apoderado de aproximadamente 49 mil pesos en efectivo, correspondientes a un pago de un grupo financiero, así como de cuatro teléfonos celulares de uso personal, para después huir del lugar caminando.
Tras solicitar auxilio, elementos de la policía municipal arribaron al domicilio aproximadamente 12 minutos después. La denunciante señaló que proporcionaron la descripción del presunto responsable y el rumbo por el que huyó. Minutos más tarde, los oficiales le informaron que una persona había sido detenida y le mostraron, a través de un teléfono celular, imágenes de tres de los equipos presuntamente recuperados, los cuales fueron reconocidos por las víctimas, así como la fotografía del sujeto asegurado.
Sin embargo, según el testimonio, la situación cambió posteriormente. R.V.D. aseguró que recibió una llamada telefónica, presuntamente de un comandante en turno, quien le solicitó modificar su declaración inicial, cambiando el señalamiento de arma de fuego por un arma punzocortante, bajo el argumento de que, de no hacerlo, la denuncia podría “caerse”. La mujer afirmó que se negó a realizar dicho cambio por recomendación de su abogado.
Ya en el Ministerio Público, la denunciante señaló que se le informó que el dinero, los teléfonos y el arma ya no aparecían como evidencia, lo que, de acuerdo con la versión que se le dio, impediría acreditar la flagrancia, pese a que previamente se le había informado sobre la recuperación parcial de los objetos y la detención del presunto responsable.
La afectada indicó que hasta el momento no ha recibido una respuesta clara por parte de la autoridad ministerial y que se le ha solicitado comprobar la procedencia del efectivo y la propiedad de los teléfonos robados, señalando que el dinero corresponde a pagos realizados por un grupo de aproximadamente 13 personas de una institución financiera que opera mediante aportaciones semanales.
Asimismo, manifestó su preocupación ya que ha comenzado a recibir llamadas desde números desconocidos, situación que le genera preocupación. Indicó que su teléfono celular robado no se encontraba bloqueado, por lo que presume que personas con acceso al mismo podrían estar intentando intimidarla o extorsionarla, sin descartar la posible participación de elementos involucrados en el caso.
“Hoy tengo miedo, porque tengo familia. No quiero que haya represalias por no quedarme callada”, expresó.
R.V.D. confirmó que el presunto responsable continúa detenido de manera provisional, mientras se integran los elementos de la carpeta de investigación dentro del plazo legal de 48 horas. Añadió que permanecerá atenta al proceso y que no se retirará hasta que su denuncia sea debidamente integrada. NI
