Tepeji del Río, Hgo: El silencio del panteón de Santa Rosa, en San Mateo 3ª sección, ha sido roto por algo más que el dolor de quienes visitan a sus difuntos. Durante los últimos dos meses, al menos tres robos y actos de profanación han convertido el lugar en un espacio vulnerable, donde la ausencia de vigilancia ha permitido el saqueo de tumbas y mausoleos.
Familiares denuncian que personas ajenas ingresan libremente al camposanto, dañan vitrales, fuerzan puertas, cortan candados y se llevan objetos colocados con afecto y respeto. En algunos casos, el agravio ha ido más allá del robo: restos humanos han sido profanados.

Una de las víctimas narró que la primera vez le rompieron vitrales y le robaron lámparas solares. La segunda, desapareció una figura religiosa que cuidaba la tumba de su padre. La más reciente ocurrió la noche del jueves, cuando los responsables se llevaron bancas de madera que la familia había mandado a fabricar para que quienes acudieran a visitar pudieran sentarse.
El problema no es aislado. De acuerdo con los testimonios, entre cinco y seis tumbas han sido violentadas; puertas de herrería fueron retiradas y urnas abiertas. En uno de los casos más graves, las cenizas de un difunto fueron encontradas fuera de su contenedor. Incluso quedaron rastros de sangre en el lugar, presuntamente de los responsables que se cortaron con vidrios durante los saqueos.
Para los deudos, la raíz del problema es clara: el panteón permanece abierto todo el día y toda la noche, las bardas llevan años colapsadas, no hay vigilancia, cámaras ni control de acceso vehicular.
A pesar de que el Ayuntamiento cobra una cuota de temporalidad, las familias aseguran que no reciben ninguna garantía de seguridad. Denunciaron que, aunque se han levantado reportes y han acudido peritos en ocasiones anteriores, los trámites avanzan lentamente y existe resistencia para clasificar los hechos como profanación de tumbas.
Este viernes, los afectados, acompañados por la encargada de Panteones, acudirían nuevamente ante la Policía de Investigación para presentar una denuncia formal y solicitar que se abra una carpeta por delitos contra el respeto a los restos humanos.
Mientras tanto, exigen acciones inmediatas: reparación de bardas, cierre de accesos irregulares, instalación de cámaras, aseguramiento de entradas y rondines permanentes.
Finalmente, hicieron un llamado a la ciudadanía para denunciar si alguien intenta vender las bancas de madera robadas. “Lo que está pasando es indignante. No solo es un robo, es una falta de respeto a nuestros muertos”, expresaron.
