*En la sesión del Ayuntamiento tulense.
Por MARLENE GODÍNEZ PINEDA
Durante la sesión ordinaria del Ayuntamiento de Tula, integrantes hablaron de la urgencia de atender los problemas ambientales, de salud pública y de equidad salarial que enfrenta el municipio, al tiempo que por otra parte se reconoció el apoyo estatal y federal, pero otros exigieron resultados concretos.
En el tema ambiental, Noé Paredes Meza destacó la problemática que representa el mosquito cúlex, que afecta directamente a la población ribereña de la Presa Endhó y constituye un problema de salud pública, lo cual está relacionado con el saneamiento del río Tula y de la presa. Señaló que en el reciente foro llevado a cabo en el Teatro al Aire Libre no se abordó un plan integral de saneamiento, ya que únicamente se habló del río y de los colectores de los drenajes municipales.
También se expuso la contaminación del aire en la zona de El Llano, la cual ha derivado en un aumento considerable de enfermedades respiratorias y de cáncer. El regidor advirtió que al hablar de Tula como un nuevo polo de desarrollo deben considerarse los efectos de los megaproyectos, entre ellos la planta coquizadora, cuyos impactos —como vibraciones que afectan viviendas y contaminación lumínica— ya se sienten en la vida cotidiana de la población.
En este contexto, se recordó que Tula de Allende ha sido catalogada como una de las ciudades más contaminadas del país. “Este dato no puede verse únicamente como una estadística, sino como un llamado a la acción inmediata y a la coordinación institucional para diseñar políticas públicas locales que enfrenten con decisión este desafío”, señaló
En la sesión se enfatizó que la Constitución establece la responsabilidad ambiental para quien provoque daño, por lo que la omisión ya no puede ser la respuesta institucional. “Hoy más que nunca, el gobierno municipal de Tula tiene la oportunidad y la obligación legal de transformar esta realidad mediante el saneamiento del río, la limpieza de las comunidades ribereñas, la atención a los vectores transmisores de enfermedades y la reducción de los niveles de contaminación”, se afirmó.
Como respuesta, el alcalde Cristhian Martínez Reséndiz reconoció el apoyo de los gobiernos federal y estatal, destacando la inversión de 280 millones de pesos por parte del gobierno del estado para rehabilitar los colectores, una obra considerada prioritaria debido a que los drenajes descargaban directamente en el río. Por lo que concierne al municipio éste ha contribuido con alojamiento, alimentación y apoyo logístico, como parte de los trabajos coordinados en la Presa Endhó.
Asimismo, se informó que existe una estrecha colaboración entre el Estado de México, la Ciudad de México y el gobierno de Hidalgo para reducir la cantidad y mejorar la calidad del agua que llega a Tula. “Los problemas son compartidos y deben enfrentarse de manera conjunta”, se recalcó.
No obstante, el regidor Noé Paredes advirtió que más allá de los discursos, se requieren resultados tangibles. Señaló que en la Ciudad de México existe un problema estructural, ya que el drenaje de aguas residuales y pluviales se encuentra mezclado, lo que complica su tratamiento. Además, indicó que los nuevos edificios que se construyen en la capital no están obligados a tratar sus propias aguas, lo que agrava la situación ambiental.
Pidió que se presenten datos concretos sobre las acciones integrales que se realizan, al tiempo que cuestionó la falta de inclusión en los procesos de participación: “El responsable de Medio Ambiente dijo que se habían hecho 25 mesas de trabajo, pero solo fuimos invitados a dos”.
La edil también reconoció que la planta coquizadora reducirá el uso de combustóleo y las emisiones, pero pidió atender los efectos negativos como el ruido y la contaminación que afectan a las colonias cercanas. Asimismo, denunció que el problema del lirio acuático en la presa se ha agravado, a pesar de las inversiones realizadas.
“Esto no se mide por cuántas acciones tenemos, sino por los resultados que obtenemos. Hay temas municipales, como el manejo de residuos sólidos, donde no se han realizado las acciones correspondientes”, advirtió, y aclaró que sus observaciones no buscan criticar, sino mejorar.
Por otro lado, en la sesión número nueve de la décima sexta Legislatura, se presentó una propuesta para adicionar un párrafo tercero en materia de erradicación de la brecha salarial por razones de género. La iniciativa busca garantizar la igualdad sustantiva entre mujeres y hombres, estableciendo la obligación del Estado de implementar políticas públicas que aseguren que, a trabajo de igual valor, corresponda una percepción igual sin distinción de sexo.
Durante la discusión, el mismo regidor Paredes recordó que sigue pendiente la presentación del análisis de puestos, salarios y percepciones en el municipio, señalando que hablar de equidad de género también implica hablar de equidad salarial. “Es necesario verificar si dicho análisis ya fue realizado, porque las administraciones anteriores reconocieron su urgencia”, apuntó.
