Simulación democrática en nuestros tiempos
Desde el mero día en el que comenzó el proceso electoral rumbo a la elección de los integrantes del Poder Judicial de la Federación, yo en lo personal convoque a no votar. Después de 60 días de promoción, hoy miércoles concluyen las campañas y el próximo domingo se llevarán a cabo las primeras elecciones para la renovación del Poder Judicial.
Es posible que se vean largas colas para votar, pero no porque el proceso haya provocado el interés de la mayor parte de la población, sino porque habrá menos casillas que en las elecciones políticas y porque, como hay muchas boletas y el procedimiento es complicado, cada elector se tardará mucho más en marcar las boletas y depositarlas.
Por ello, creo que vale la pena cimentar mis argumentos de que desde aquel entonces hasta la fecha, hay una expresión enorme de ciudadanos, intelectuales, académicos, periodistas y de distintos partidos políticos que han concurrido justamente y reflexionado también en torno a la inconveniencia de votar.
En primer lugar, desde su inicio todo han sido problemas empezando por el hecho de que es el resultado de una reforma aprobada por una mayoría parlamentaria fraudulenta que se construyó mediante una interpretación jurídica realizada por el INE y por el Tribunal Electoral que distorsionó el postulado constitucional de que ninguna fuerza política debe tener la capacidad de modificar por sí sola la Constitución. Una sobrerrepresentación que le permite hacer con la Constitución lo que se le antoje. Además, la mayoría calificada con la que se aprobó dicha reforma en el Senado se construyó a partir de la compra del chantaje y presiones sobre algunos senadores de oposición que por las peores razones terminaron adhiriéndose a la iniciativa.
También, hay que señalar que el proceso electoral inició en septiembre de 2024 cuando aún no se habían expedido las normas reglamentarias del mismo por parte del Congreso. En efecto, la ley electoral se reformó hasta mediados de octubre de ese año prácticamente un mes después con lo que se violó el principio constitucional de que las leyes que regulan un proceso electoral deben estar
publicadas a más tardar 90 días antes de su inicio como una condición elemental de certeza jurídica. Por otra parte, el poder judicial no hizo como lo señala la Constitución el nombramiento de las candidaturas que le correspondían pues otra vez el Tribunal Electoral en abierta violación a lo que establece nuestra norma fundamental le confirió esa facultad al Senado de la República con lo que todo el proceso está marcado por una grave inconstitucionalidad pues en realidad, las candidaturas no fueron propuestas por los tres poderes de la Unión como lo determina el texto constitucional sino solo por dos de ellos
Es decir, es o se trata de un proceso completamente enmarañado, pues hemos visto la explicación de los consejeros electorales para tratar de explicar cómo votar, esto implica en efecto una complejidad que lleva tiempo para votar ya no digamos la complejidad que también implica el contar los votos, contemplando la posibilidad de que estos recuentos de los votos sean en los sitios más inverosímiles, sí a la luz de los propios ciudadanos que en realidad no están organizando por primera vez en la historia reciente de nuestro país este proceso electoral y en consecuencia también pues la fragilidad que implica el conteo y en consecuencia además lo que es la posibilidad del fraude.
Segundo, el INE y el Tribunal Electoral han venido tomando una serie de determinaciones que violan abiertamente las reglas los procedimientos y los criterios de los que depende la transparencia la certeza y la confianza de los procesos electorales que se han venido construyendo en las últimas décadas, así se determinó, por ejemplo, que los votos no serán contados por los ciudadanos que habiendo sido insaculados integran las mesas directivas de casilla algo que nunca antes había ocurrido y que vulnera el principio básico de la ciudadanización de las elecciones y que serán contados por los consejos distritales del INE como consecuencia, por primera vez en 30 años en la noche de la elección no se tendrán resultados ni siquiera de tipo preliminar y se determinó también que las boletas sobrantes no serían inutilizadas al término de la jornada electoral con lo que se abre la posibilidad de que estas sean llenadas ilegalmente con posterioridad a la votación.
También, se reconfiguró la geografía electoral y se estableció que cargos con competencia nacional como los jueces y magistrados especializados en competencia económica o en telecomunicaciones serán elegidos en algunos distritos judiciales en particular no en todo el país con lo que se rompió el principio básico de toda elección democrática: el de igual valor de todos los votos de todas y todos los ciudadanos, ahora por el contrario el voto de los electores tiene un peso distinto dependiendo de donde residan, así el de los capitalinos vale más que el de los ciudadanos de los otros estados porque ahí se elegirán más jueces que en el resto del país.
Por último, por si lo anterior no bastara en los días recientes conforme se acerca la jornada electoral que contraviniendo las prohibiciones constitucionales porque tienen impedido intervenir en el proceso, algunos partidos políticos, dirigentes partidistas, representantes populares y servidores públicos e incluso varios gobiernos municipales han venido difundiendo propaganda y han organizado listas de promovidos y responsables seccionales, además han entregado recursos económicos para crear el Centro Operativo Seccional que es una casa destinada para gestionar todas las operaciones al día de la elección. Ni hablar de los acordeones con los números de las candidaturas por las que se llaman a votar. en muchos casos ni siquiera se ponen los nombres de las candidaturas que se promueven sino solo los números con los que estas aparecen en las boletas lo que además de ser ilegal porque se están utilizando recursos y estructuras gubernamentales y partidistas constituye el peor ejemplo de un voto Corporativo.
En efecto no nada más están promoviendo algunas candidaturas lo que es ilegal insisto pensando en quién lo hace, sino que además está propiciando el voto en bloque que los distintos promoventes gobiernos, partidos y organizaciones gremiales u otro tipo de organizaciones hacen aprovechándose de sus clientelas ya sean militantes simpatizantes agremiados o destinatarios de beneficios sociales o de otro tipo.
Esta elección está demostrando que en realidad solo muy pocas y pocos electores realmente decidirán libremente quiénes serán las y los responsables de impartir justicia. La mayoría serán votantes que actuarán como mandatarios de la voluntad que de manera corporativa están induciendo gobiernos y organizaciones, grupos de interés y quizá incluso organizaciones criminales.
En ese sentido resultan preocupantes como los gobiernos particularmente morenistas están poniendo en marcha y afinando sus mecanismos de acarreo de votantes y de inducción ilegal del voto para tratar de inflar y para lograr la elección de personas afines a sus intereses políticos por el otro todo evidencia que estamos frente a una elección que con seguridad pasará la historia como la mayor simulación democrática de nuestros tiempos. Por estos argumentos es que reiteró un llamado a que no se vote el próximo domingo.
