*Promotores del derecho a la educación.
El poder de la educación reside en una enseñanza de calidad; labor de la planta de docentes. Por ello, el 15 de mayo es una fecha conmemorativa de la tarea que realizan todos los días las maestras y los maestros, a fin de que sea posible ejercer el derecho a la educación.
El origen de esta fecha lo encontramos en una propuesta, cuando los diputados Benito Ramírez (Veracruz) y Enrique Viesca Lobatón (Coahuila) presentaron, el 27 de septiembre de 1917, en el Pleno del Constituyente, un proyecto con la finalidad de que el 15 de mayo fuera un día conmemorativo para las y los trabajadores de la educación. El presidente Venustiano Carranza aprobó el decreto en 1918, y así se convirtió en un evento nacional.
En esta fecha se reconoce el trabajo de las personas dedicadas a la educación y su impacto en el contexto social, político y cultural, pues su profesión es uno de los pilares del desarrollo.
La profesión magisterial en México tiene una larga trayectoria; y si bien ha cambiado al paso de los años, su convicción para construir conocimiento se ha mantenido firme. Gracias a la enseñanza, las y los habitantes de diversos poblados y ciudades acceden a la educación, sostén de la transformación cultural, política y social. Desde este enfoque, las y los maestros son agentes del desarrollo mediante sus clases, pues comparten sus conocimientos y habilidades en determinados temas, y así pueden influir en el estudiantado a fin de que sea una variable de cambio positivo en su entorno.
Asimismo, el gremio docente promueve el acceso al derecho a la educación, que ocupa un eje importante en las acciones de la Organización de las Naciones Unidas para la Educación, la Ciencia y la Cultura (Unesco), y está ligado al artículo 26 de la Declaración Universal de los Derechos Humanos. Por otro lado, su lucha también merece un lugar en leyes, normas y decretos relativos a los beneficios y frutos de su labor; en este sentido, el artículo 23 de la citada Declaración Universal menciona el derecho al trabajo y a una justa remuneración que garantice la dignidad de las personas.
Es importante reconocer el trabajo de las y los docentes, pues hacen realidad el ejercicio de los derechos fundamentales en el ámbito escolar: desde la firma de convenios de colaboración entre instituciones educativas y las comisiones públicas de derechos humanos, hasta la inclusión de tales derechos en los programas de estudio. La Educación es un derecho humano fundamental que ocupa el centro mismo de la misión de la UNESCO y está indisolublemente ligado a la Declaración Universal de Derechos Humanos (1948) y a muchos otros instrumentos internacionales en derechos humanos
La educación de calidad es parte de la agenda de los Objetivos de Desarrollo Sostenible, en los que se requiere la transformación y el progreso en la enseñanza por parte de los docentes. Por ende, desde los municipios se deberá contemplar una estrategia para fomentar la capacitación para desarrollar las habilidades con perspectiva en derechos humanos.
Esta Estrategia deberá atender los retos que conlleva la educación y el fortalecimiento de la formación de los y las maestras. Entre estas resalta el enfoque de derechos humanos e igualdad sustantiva, que pudiera ser implementado mediante acciones que favorezcan el conocimiento, respeto, disfrute y ejercicio de los derechos humanos, con el fin de construir una vida democrática que incentive la justicia social, la cultura de paz y la igualdad de género.
En este Día del Maestro, es necesario trabajar en conjunto de manera transversal gobierno y sociedad civil, para fortalecer la educación y brindar las condiciones necesarias para desempeñar la labor con dignidad y profesionalismo. La educación es clave en el desarrollo individual y colectivo en la sociedad; por ello, los gobiernos deberán colaborar para que este derecho sea reconocido, respetado, garantizado y difundido plenamente. *NI*
