*A pesar de las acciones gubernamentales delegados y vecinos advierten que la problemática se agrava.
Habitantes y delegados de diversas comunidades cercanas a la presa Endhó denunciaron una situación crítica derivada de la proliferación de moscos y la contaminación en la zona, la cual —aseguraron— representa un grave riesgo para la salud pública y el patrimonio de las familias. Durante un encuentro con medios de comunicación, exigieron soluciones inmediatas, particularmente la trituración del lirio, al considerar que los acuerdos y reuniones previas no han dado resultados.
Los delegados señalaron que la presencia del mosquito aumenta día con día y que cada momento que pasa incrementa el riesgo de enfermarse, lo que vulnera, dijeron, su derecho constitucional a la salud. En sus testimonios, advirtieron que ya no se trata de padecimientos menores, sino de enfermedades graves como cáncer en etapa avanzada, además de otros problemas de salud que podrían agudizarse en los próximos años.
Indicaron que esta problemática también ha generado pérdidas económicas, ya que se han enfermado y muerto animales, afectando directamente el patrimonio de las familias. Afirmaron que existen pruebas documentadas, como fotografías y videos, que han sido difundidas por las propias comunidades para evidenciar la gravedad de la situación.
Los representantes comunitarios hicieron un llamado directo a las autoridades federales, estatales y municipales para que atiendan el problema sin más demoras. Manifestaron estar cansados de promesas incumplidas y advirtieron que la inconformidad social ha llegado a un límite, por lo que no descartan otras acciones si no se obtienen respuestas concretas.
Piden transparencia en la aplicación de los recursos
También exigieron transparencia y aplicación efectiva de los recursos públicos, al mencionar un presupuesto de 900 millones de pesos destinado al mantenimiento, maquinaria y fumigaciones. Solicitaron que parte de ese recurso se asigne de manera directa a la presa Endhó, para garantizar un mantenimiento constante y evitar que la situación se agrave cada año. Señalaron que, ante la falta de apoyo gubernamental, las propias comunidades han tenido que reunir dinero para reparar maquinaria, combustible y atender descomposturas, lo que calificaron como insostenible.
Los delegados recordaron que los trabajos en la presa comenzaron tras la contingencia ocurrida en 2021 en Tula y que, a casi dos años, no han sido efectivos. Por ello, demandaron la adquisición de maquinaria nueva que permanezca en la presa para atender de manera permanente la presencia de lirio y prevenir futuras plagas de mosquitos.
Durante la reunión se señaló que comunidades como Michimaloya, Xijay de Cuauhtémoc, Santa María Michimaltongo, El Retiro, municipio de Tepetitlán y otras localidades de la región son afectadas, aunque Michimaloya, por su cercanía —a unos 500 o 700 metros de la presa—, es una de las más impactadas, debido a la dirección del viento que concentra ahí la plaga.
Los representantes comunitarios subrayaron que no pertenecen a ningún grupo de presión ni político y que su exigencia es únicamente como ciudadanos preocupados por la salud propia y la de sus hijos. Asimismo, pidieron que el sector salud cuente con el abasto suficiente de medicamentos, ya que, de lo contrario, las familias se ven obligadas a comprarlos por su cuenta.
Los delegados que ofrecieron su testimonio fueron Noel Olguín de Michimaloya; José Israel Jiménez Cruz, de Santa María Michimaltongo; Martín Lugo, de El Retiro, municipio de Tepetitlán; Juan Vilchis Reyes, de Xijay de Cuauhtémoc; así como vecinos de Santa Ana Ahuehuepan y de Michimaloya, entre otros.
Finalmente, solicitaron a los medios de comunicación dar seguimiento al tema y no archivar el reporte, con el fin de que la problemática haga eco ante las autoridades correspondientes y se traduzca en acciones concretas. “Estamos hablando de salud”, reiteraron, al agradecer la difusión y el acompañamiento informativo. (MGP)

