*Proponen un reglamento para proteger al Xicuco.
Por MARLENE GODÍNEZ PINEDA
Representantes del Comité de Apoyo a la Comisaría Ejidal y custodios honorarios del cerro del Xicuco informaron sobre el reciente desalojo pacífico de una cueva ubicada en dicha zona, tras una serie de inconformidades comunitarias por la colocación de imágenes consideradas ajenas a la espiritualidad local.
La acción, que se llevó a cabo el miércoles 25, con presencia de alrededor de 200 personas de diversas comunidades, se realizó de manera ordenada, sin intervención directa de la presidencia municipal ni enfrentamientos con las autoridades.
Según los integrantes del comité, el retiro fue necesario debido a que dichas imágenes —incluyendo una representación de un “diablo” o figura satánica— causaron malestar psicológico y espiritual entre los habitantes.
“Nos tocó intervenir como custodios honorarios del Xicuco. La gente estaba muy molesta, y no queríamos que esto se saliera de control. Afortunadamente, se logró el retiro en calma”, comentó Santiago Bautista Hernández.
El área pertenece al ejido de Santa María Nativitas y se encuentra dentro del municipio de Tezontepec de Aldama. La comunidad ha iniciado gestiones para que el sitio sea oficialmente reconocido como zona protegida por la Secretaría de Medio Ambiente y Recursos Naturales (Semarnat), y ya se cuenta con el plano de delimitación correspondiente.
El comité de apoyo fue conformado hace aproximadamente tres meses en asamblea general legalmente convocada, y trabaja coordinadamente con el comisariado ejidal de Tezontepec. Una de las propuestas más recientes es establecer un reglamento interno que regule el acceso y las actividades dentro de la zona, incluyendo ceremonias, visitas guiadas y presencia de grupos externos.
Además, se planteó que cualquier evento espiritual cuente con autorización de instancias como Protección Civil, Ecología y la propia comisaría, para evitar daños a la flora del lugar y preservar su integridad ambiental y cultural.
“Queremos que la gente siga accediendo, pero con respeto. No se trata de prohibir, sino de proteger lo nuestro. Ya hubo gente que cortó árboles o dejó basura. Por eso ahora hay mayor vigilancia y coordinación”, explicó Hernández Bautista.
La comunidad también ha promovido reforestaciones con especies nativas como mezquites y garambullos, con la participación de la ciudadanía y la supervisión del área de Ecología municipal.
Finalmente, dijo que continuarán el diálogo con todos los sectores involucrados, incluidos ejidatarios con intereses particulares, y que en caso de invasiones al área protegida, se recurrirá a la Procuraduría Federal de Protección al Ambiente (Profepa) para garantizar su defensa legal. *NI*
