Una ciudadana y comerciante del centro de Tula acudió a la sala de cabildo del Ayuntamiento durante la sesión ordinaria del lunes 6 de octubre, con el objetivo de exponer su preocupación ante el alcalde Cristhian Martínez Reséndiz y los regidores.
Su participación generó debate entre los integrantes del Cabildo. Mientras algunos consideraron que debía hablar dentro del punto de asuntos generales, otros —entre ellos el presidente municipal— propusieron que lo hiciera hasta el final.
El regidor Noé Paredes Meza señaló que era importante permitirle participar antes de concluir, pues el alcalde suele retirarse al término de la sesión y los ciudadanos ya no son escuchados. Finalmente, la mayoría decidió que interviniera al final.
La ciudadana, Nancy Sánchez Lugo, preguntó primero si podría tener una audiencia con el alcalde para detallar los temas que llevaba. Martínez Reséndiz respondió que sí.
En representación de los comerciantes, Sánchez Lugo habló sobre la inseguridad que se vive en el centro de Tula. Dijo que la Dirección de Seguridad Pública Municipal carece de equipo y uniformes, y que las ventas han bajado porque muchos locales cierran temprano por temor a robos y asaltos.
“Las quejas se expresan en redes sociales, pero de nada sirve”, reclamó. Pidió a los integrantes del Ayuntamiento no olvidarse de los comerciantes. “Los cargos son pasajeros y los ciudadanos estaremos siempre en el mismo lugar”, dijo, al tiempo que aclaró: “No estoy a favor de nadie, soy apartidista”.
La comerciante pidió a las autoridades voltear a ver a los comerciantes y atender la inseguridad “que está en un alto índice”.
Al respecto, el alcalde Cristhian Martínez reconoció que la corporación policial “sí está corta” en recursos, aunque aseguró que se ha invertido en capacitación, equipo y seguros de vida. Afirmó que aún faltan muchas cosas, pero pidió comprensión a la ciudadanía: “Todos queremos estar bien”, expresó. (Por MARLENE GODÍNEZ PINEDA)
