En el primer cuadro de la ciudad de Tula de Allende se contabilizan aproximadamente ocho casetas telefónicas de Telmex que, aunque ya no prestan servicio, permanecen instaladas en banquetas y esquinas del centro del municipio, presentando un visible deterioro y generando un impacto estético identificado como contaminación visual.
Estas estructuras, que durante años formaron parte del sistema de telefonía pública, han quedado en desuso tras el avance de la telefonía móvil; sin embargo, continúan presentes en la vía pública, pese a que muchas ya no cuentan con línea activa ni funcionalidad.
¿Por qué Telmex no las ha retirado?
De acuerdo con información de alcance nacional, Teléfonos de México no puede retirar libremente estas casetas debido a una cláusula establecida en la modificación a su título de concesión de 1990, conocida como la condición 3-5, la cual obliga a la empresa a instalar y conservar casetas telefónicas públicas dentro de su área de cobertura, aun cuando ya no se utilicen.
A nivel nacional, se estima que existen cerca de medio millón de casetas telefónicas obsoletas, situación que ha generado debate sobre la permanencia de este tipo de infraestructura en espacios públicos, particularmente en zonas céntricas y de valor histórico, como ocurre en Tula de Allende.
Si bien esta obligación contractual impide a la empresa retirarlas de manera unilateral, no existe una disposición que justifique su abandono o deterioro, por lo que se abre la posibilidad de que autoridades competentes gestionen procesos de reordenamiento, retiro o rehabilitación, en coordinación con la empresa concesionaria.
Mientras tanto, las casetas continúan formando parte del paisaje urbano del centro del municipio, como vestigios de una etapa previa al desarrollo tecnológico actual y como un pendiente en materia de imagen urbana y aprovechamiento del espacio público. ( POR JESÚS GARCÍA)
