Extracción o trituración; desde que metió las manos en el tema, la federación apostó por la primera de estas opciones. De principio parecía la mejor, pero quienes padecen de la infestación del lirio acuático en la presa Endhó y en consecuencia del mosco cúlex, se convencen cada vez más que deben volver a la segunda.
Dentro de este contexto, preguntarse qué hacen las dependencias encargadas de la extracción con el lirio acuático es primordial. Desde un principio las autoridades explicaron que pobladores ya habían aceptado rentar sus terrenos para el depósito de la planta.
Así se acordó. Porque además se habló de la posible utilización de ese lirio extraído. Opciones había algunas, según se dijo, pero hasta el momento se desconoce si la planta ha servido de algo ya fuera de las aguas negras de la presa Endhó.



Lo que sí se sabe, mediante reporte ciudadano, es que uno de los sitios de depósito ubicado en Xijay de Cuauhtémoc, municipio de Tula, ya genera problemas. Entre ellos, los escurrimientos que han contaminado un arroyo de agua limpia que se forma principalmente con las lluvias.
Los lodos se observan a orilla de la carretera Xijay-Tepetitlán, en la entrada y salida de los camiones que transportan el lirio acuático. Los olores son insoportables, de acuerdo a testimonios de pobladores.
En la zona se observan insectos de varios tipos, atraídos por la podredumbre de los lodos de la presa Endhó que llegan al lugar junto con el lirio. Las aguas encharcadas muestran pudrición, por lo que el lugar no pasa desapercibido cuando se transita por la carretera. (MGP)
